Colón ganó su cuadrangular internacional

La Copa, una linda excusa para ser feliz

Explota el Centenario: el intendente Martín Balbarrey le entrega la Copa Ciudad de Santa Fe al "Bichi" Fuertes como capitán de Colón de Santa Fe. De fondo, los fuegos artificiales. Foto: Amancio Alem. 

Esta vez, a Colón no se le escapó de su casa la Copa Ciudad de Santa Fe. La final fue llenar un formulario para el equipo de Bauza. Apareció Giovanny, y Denis juega cada vez mejor. Los hinchas, obviamente, deliraron en las tribunas.

Darío Pignata[email protected]

A Colón le demoraron 22 días una encomienda que venía del exterior y que estaba rotulada como "regalo de cumpleaños". Es que la Copa Ciudad de Santa Fe que el "Bichi" Fuertes levantó anoche terminó siendo ese "algo" que Colón quería ganar para festejar en el año de su jubileo por los 100 años. Debió llegar antes que se fuera el inolvidable 2005 de su centenario y sin embargo se dio en los primeros días del 2006.

Los jugadores de Colón, que le ganaron la final a Newell's prácticamente sin transpirar, apenas ensayaron algún moderado saltito sobre la tarima. Justo en el momento que detonaban los fuegos artificiales que iluminaban las castigadas ventanitas del populoso Fonavi y al mismo tiempo que el poco viento que soplaba -producto de otra jornada pesada e insoportable- se llevaba los miles de papelitos que le ponían la mejor escenografía internacional a la entrega de una Copa Ciudad de Santa Fe que pasó de las manos del intendente, Ing. Martín Balbarrey, a las de Esteban Oscar Fuertes, como capitán.

El festejo más mesurado fue el de los futbolistas. Porque el cuerpo técnico que encabeza Edgardo Bauza, de sangre "canalla", lo gozó el doble aunque no se diga ante los micrófonos. Y porque hasta el mismo presidente, Horacio Darrás, estaba "desatado", subido al escenario, como si fuera un futbolista más.

Los jugadores, a pesar de que muchos de ellos no consiguieron logros importantes en sus trayectorias, pusieron el festejo en un justo lugar. "Esto es para la gente y es cierto que uno quiere ganar todo lo que juega. Pero también es real que queremos arrancar bien de una vez por todas, ganar los partidos por los puntos e intentar conseguir algo importante para este club", disparó un Laureano Tombolini que reflejó los 90 minutos con una frase espectacular: "Los de Newell's no me patearon al arco en toda la noche".

Fiestita de verano

Se sabe, el hincha de fútbol se alimenta día a día de una sola cosa: la ilusión. Y los simpatizantes sabaleros no están al margen de las generales de la ley que incluyen a todos los hinchas de fútbol del planeta. Cualquiera que va domingo a domingo a una cancha, siempre busca algo para ser un poquito más feliz.

La repercusión internacional del certamen a través de los medios extranjeros que estaban acreditados en Santa Fe, fundamentalmente la pantalla de FOX Sports que mostró el Torneo Internacional a varios países de América, motivó a la gente a responder masivamente en esta segunda edición.

Es cierto que muchos se fueron de vacaciones. Y también es cierto que a los que no se fueron pero tienen quintas o amigos con quintas les costó mucho "arrancar" de la pileta en una tarde como la de ayer. Santa Fe parece, en varios aspectos, una ciudad fantasma en medio de tanto calor en enero. Sin embargo, después de River-Boca en Mardel o Boca-River en Salta, ningún partido preparatorio del verano argentino contó con el marco multitudinario que mostraron las tribunas del Cementerio de los Elefantes.

No hay excusa de dinero en tiempo presente, porque las entradas resultaron realmente populares para los tiempos que corren. Sí, es cierto que, en tema moneda, hubo especulaciones en tiempo futuro de algunos hinchas sabaleros: Colón juega en Santa Fe dos partidos -Gimnasia y Quilmes- en siete días. Lamentablemente, se sabe, no se puede con todo.

Con el partido iniciado, las dos cabeceras se agitaron. Es que entraron ambas barras, las de Colón y Newell's (muchos "leprosos" desde Rosario). Entonces, la cancha fue una fiesta. Toda en rojo y negro, como si fuera una final en serio, por los porotos, en el marco de un certamen de AFA.

"Ponga la firma acá"

Para el Colón de Bauza la final ante Newell's fue algo así como llenar un formulario. Le dieron la hoja y le señalaron donde debía firmar. Se le hizo fácil y después lo hizo fácil. Porque ya a los dos minutos ganaba 1-0, después de que un posicionalmente adelantado Giovanny Hernández -se nota que algunos reclamos son escuchados (o bien leídos)- aprovechara un descuido en la salida de Newell's y luego se pusiera el traje de conductor para dejarlo mano a mano a Germán Denis, en el lugar preciso: adentro de la "18". Al resto, lo hizo este afiladísimo delantero que llegó de Arsenal de Sarandí y al cual Colón ya le compró la mitad del pase: encaró, buscó el claro y cuando encontró el hueco le pegó cruzado, abajo, donde más duele, incluso a los buenos arqueros como el paraguayo Justo Villar.

Ese formulario que Colón llenó tipo trámite, requirió de dos firmitas más. Una se rubricó cuando un torpe "Pepi" Zapata, sabiendo que estaba amonestado, golpeó innecesariamente al "Bichi" Fuertes que encima salía de la zona de fuego. No le quedó otra al "Narigón" Furchi que mostrarle la segunda amarilla y, enseguida, la roja.

La tercera firma del papeleo se encimó con la segunda. Es que en la misma jugada de la expulsión de Zapata, apareció Juan Manuel Vargas para darle mucha rosca peruana a la pelota y cambiar por gol el lanzamiento libre. El correr de los minutos confirmaría lo que muchos pensamos después del bombazo de Vargas: el partido estaba totalmente terminado en Santa Fe.

Cuidados intensivos

Cerca del final del primer tiempo, Denis giró y escapó a su marca, pero su tobillo sintió dolor cuando Spolli lo golpeó sin piedad. Esa jugada fue, para Bauza en el banco, un antes y después en la noche. El equipo de Pumpido, que perdía 2-0 con diez jugadores, no estaba dispuesto a aceptar ser goleado y bailado ante sus más de 3.000 hinchas que llegaron desde Rosario.

Entonces, cuando volvieron los equipos del complemento, quedó en claro que Newell's no iba a desnudarse para llevarse más goles. Y también salió a flote que el "Patón" empezó a proteger a sus jugadores con los cambios, pensando mucho más en Gimnasia y Esgrima de La Plata el sábado que viene que en la final del cuadrangular con Newell's.

Primero sacó a Capurro (otra vez bien Ciucci en su lugar), después a Denis, luego a Vargas, posteriormente a Zurita y finalmente a Giovanny. Así y todo, siempre estuvo más cerca Colón del tercero que Newell's del descuento.

El pitazo final desató el delirio en las tribunas de Colón, que fue creciendo con los papelitos y los fuegos artificiales, teniendo su punto máximo cuando el intendente Balbarrey le entregó la Copa Ciudad de Santa Fe al "Bichi" Fuertes. El histórico "20", parado de frente al sector oficial, giró con el trofeo y lo mostró a los otros dos costados del estadio: la platea este y la popular de J.J.Paso (la cabecera de Newell's en el Fonavi se vació en apenas unos minutos).

Mientras los jugadores tomaron este torneo como un exigente punto de preparación física y futbolística, el hincha de Colón encontró en la Copa Ciudad de Santa Fe una linda excusa para ser feliz. Al fin de cuentas, de eso trata este juego llamado fútbol. Y aunque hoy tiene mucho -muchísimo diría- de negocio, nunca dejará de ser un interminable juego de imaginación, sueños e ilusiones populares.

Colón 2 - Newell's Old Boys 0

Estadio: Colón.

Árbitro: Juan Pablo Pompei. Colón: Laureano Tombolini; Diego Chitzoff, Alcides Píccoli, Federico Lussenhoff y Juan Manuel Vargas; Alejandro Capurro, Martín Romagnoli y Cristian Zurita; Giovanny Hernández; Germán Denis y Esteban Fuertes. Director técnico: Edgardo Bauza. Newell's Old Boys: Justo Villar; Nicolás Spolli, Gastón Aguirre y Germán Rivera; Cristian Vella, Diego Gavilán, Ariel Zapata y Adrián Lucero; Fernando Belluschi; Ariel Ortega e Ignacio Scocco. Director técnico: Nery Pumpido. Goles: en el primer tiempo, a los 2 min., Denis (C) y a los 25 min., Vargas (C). Cambios: en el segundo tiempo, a los 11 min., Emiliano Ciucci por Capurro (C); 14 min., Claudio Bieler por Denis (C); 19 min., Damián Steinert por Scocco y Claudio Husain por Vella (N); 20 min. Cristian Tavio por Vargas (C); 24 min., Franco Cangele por Zurita (C); 27 min., Mauro Cejas por Ortega (N); 33 min., Rogelio Martínez por Hernández (C) y 41 min., Lautaro Fórmica por Lucero (N). Incidencia: en el primer tiempo, a los 24 min., se fue expulsado Zapata (N).

Benítez, Rimoldi y Ameli

Los tres refuerzos que se sumarán al "Negro" Rogelio Martínez, ex volante de Olimpo que ya entrena con Colón, generaron noticias durante el fin de semana y sus repercusiones daban vueltas anoche por los pasillos del Cementerio de los Elefantes.

En el caso del "Coco" Horacio Andrés Ameli, firmó por seis meses, sin cargo y sin opción. Colón se hará cargo de una parte mínima del sueldo que seguirá pagando River. El zaguero, que contractualmente podrá jugar contra el equipo de Passarella, estará mañana para sumarse a los entrenamientos.

En cuanto al volante del Genoa de Italia, Lucas Rimoldi, se estará sumando en las próximas horas al plantel de Edgardo Bauza. Hay que recordar que el ex Racing, Instituto y Talleres viajó personalmente a Europa para destrabar la situación y poder jugar seis meses en Colón. De todos modos, cuando llegue a Santa Fe se deberán limar pequeños detalles antes de firmar el vínculo.

Finalmente, ayer llegaron a nuestra ciudad los representantes del volante Leandro Benítez, cuyo pase es de Estudiantes de La Plata pero está a préstamo en Olimpo de Bahía Blanca. El acuerdo entre el jugador y Colón quedó sellado ayer. Ahora, lo que resta destrabar es la situación con los clubes antes mencionados, aunque con Jorge Ledo ya hay un principio de acuerdo.

Hay que recordar que el próximo jueves, a la hora 20, cerrará en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) el libro de pases para las transferencias entre clubes. Para ese día, Colón deberá tener en orden los papeles de sus cuatro refuerzos (tope máximo por equipo): Rogelio Martínez, Lucas Rimoldi, Leandro Benítez y Horacio Andrés Ameli. Luego, las instituciones tendrán una semana más de tiempo para inscribir a los jugadores que están técnicamente "libres".