Santa Fe y su verano internacional
Una plaza consolidada con una organización impecable
Los representantes de las tres delegaciones visitantes reciben las plaquetas de manos de Andy Wassermann (izquierda) y Luis Agramunt (derecha).. 
Foto: Amancio Alem
En taquilla y estructura, la segunda edición del Torneo Cuadrangular Internacional fue un éxito. Hubo más gente que el año pasado. El acierto de Newell's. Paraguayos y colombianos, conformes.

Darío Pignata[email protected]

Aquella imagen de los santafesinos mirando los partidos de verano frente a la vieja pantalla blanco y negro de ATC quedó archivada. Es más, el mismo ritual en colores por TyC Sports también. Ahora, la novela se escribe desde acá, a la vuelta de la esquina, y los que miran por TV en otras latitudes tienen que abrir bien los ojos para saber que Santa Fe tiene muchas cosas para ofrecer en el contexto de un torneo de fútbol.

No debe ser tan fácil montar un espectáculo de esta jerarquía con delegaciones visitantes, coordinando vuelos a Ezeiza, traslados a Santa Fe, hotelería, lugares de entrenamiento y gastronomía. Es más, si fuera fácil lo harían otras empresas en otros lados. Sin embargo, por segundo año consecutivo, la Copa Ciudad de Santa Fe es la única de nivel internacional que se juega en la Argentina.

La tradición que quieren imponer los organizadores es el automático retorno en cada edición del campeón anterior. Por eso, además de Colón como anfitrión, lo primero que se cerró fue el desembarco de Atlético Nacional de Medellín, vía Colombia. Hay que recordar que los otros foráneos que participaron el año pasado fueron Nacional de Montevideo y Sporting Cristal de Perú.

Un gran acierto

Cuando Luis Agramunt, Franck Pizzi y Roly Carlen diseñaron el modelo 2006 del torneo pensaron en "abrirlo" a la provincia de Santa Fe y convocar a otro equipo de los importantes. Primero, se apuntó a Rosario Central, por la amistad que había con Cuffaro Russo. Finalmente, con Pumpido de por medio, terminó llegando Newell's.

En el caso del histórico Olimpia de Paraguay, aprovechó la estadía en Santa Fe para realizar la pretemporada. Carlos Lanzaro, ex entrenador-coordinador de Ateneo y ayudante de campo de Rentistas de Montevideo, fue el guía de los paraguayos de Luis Cubilla. Con los colombianos, de cábala, repitió Dardo Cejas. Y en la coordinación de los jueces internacionales apareció el invalorable apoyo del árbitro santafesino Roberto Carreño.

Con Laura Agramunt, Inés Elena y Alejo Martínez el servicio de prensa e información del torneo no tuvo fallas. La conferencia de prensa del Holiday Inn, el jueves, fue impactante, con un emotivo video de la ciudad de Santa Fe que despertó el aplauso de los presentes.

Hotelería, gastronomía, turismo

Las delegaciones instaladas en Santa Fe movilizaron las plazas hoteleras: Olimpia de Paraguay hizo base en el hostal Santa Fe de la Vera Cruz, el Newell's de Nery Alberto Pumpido se alojó en el hotel Río Grande, y el Internacional Holiday Inn fue el búnker central de la organización: concentraron Atlético Nacional de Medellín (Colombia), Colón y los árbitros internacionales.

Lo propio se puede decir de los restaurantes y servicios turísticos. A cada delegación la acompañaron varios dirigentes y un buen número de periodistas.

Por eso, el intendente Martín Balbarrey imploró el viernes en Triferto Costa Este con un "están invitados para volver el año que viene", dirigiéndose a cada delegación.

Anoche, en el renovado complejo turístico Piedras Blancas, con la envidiable piscina de testigo, todas las delegaciones con jugadores, entrenadores y dirigentes le pusieron el final a la segunda edición de la Copa Ciudad de Santa Fe con una cena de camaradería y muy buena música. Colón, Newell's, Nacional de Medellín y Olimpia de Paraguay le bajaron el telón a un nuevo paso positivo del fútbol de Santa Fe.

Hoy por hoy, a pesar de que hay que defenderla todos los años, la plaza veraniega internacional de Santa Fe asoma como consolidada, en el calendario del fútbol y también en la agenda de la TV por FOX Sports, de cara a la edición 2007, dentro de un año.

La gente, con su respuesta en la taquilla, empezó a valorar lo que tanto costó conseguir. También los Estados -municipal y provincial- y las empresas privadas aportaron lo suyo. La organización de la empresa CPA fue impecable. Con una coronación espectacular, y Colón festejando "a la europea", el fin de fiesta resultó -con papelitos, música y fuegos de artificio- tan infalible como la coordinación misma de cada detalle del certamen. No es fácil, pero se puede. Siempre se puede.