El presidente de la Nación, Néstor Kirchner, se reunirá esta semana al gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, con el objetivo de analizar posibles alternativas al conflicto que se desarrolla por la instalación de dos papeleras en la ciudad uruguaya de Fray Bentos.
Aunque no está confirmado el día del encuentro, voceros cercanos al mandatario entrerriano, anticiparon que llegará a Buenos Aires para estudiar junto al presidente la controversia planteada con Uruguay por el emprendimiento industrial en su costa oriental, frente a Gualeguaychú.
El encuentro sería la instancia inicial del camino de salida de un conflicto que se profundizó en las últimas semanas por el aumento de protestas, tanto en Entre Ríos como en Capital Federal, y que también encontró eco del lado uruguayo, donde las primeras voces oficiales salieron a defender la instalación de las papeleras.
Una de ellas fue la del propio presidente del vecino país, Tabaré Vázquez, quien -enojado por lo ocurrido con la organización ambientalista Greenpeace, que intentó ocupar una de las plantas- declaró que no iba a permitir que nadie le "marque la cancha" ni que "patoteen" a su gobierno o a su pueblo.
La otra voz oficial fue la del canciller Reinaldo Gargano, quien aseguró que las papeleras Botnia y Ence no contaminarán la región, y confirmó que la construcción de ambas procesadoras de celulosa no se iba a detener.
Con este escenario, en la reunión entre Kirchner y Busti -que incluirá la presencia del canciller Taiana- se intentará avanzar en la solución al problema.
Busti en nuevas declaraciones producidas hoy insistió en que debe reclamarse a Uruguay que las fábricas de celulosa utilice "tecnología limpia", como impulsa la organización Greenpeace, evitando el uso de cloro en el proceso industrial. "Es una propuesta personal, ya que en esto no puedo involucrar al gobierno nacional (...). Insistió en que "todavía estamos a tiempo para cambiar el diseño de las plantas, y es por eso que digo que la lucha por las papeleras no está perdida".
En cuando a la relación de su administración con el gobierno nacional en torno de este tema, aseguró que "el presidente Kirchner no me dejó solo en esta pelea".
En otro orden, para esta semana se espera la llegada a Buenos Aires y a Montevideo de representantes de la Corporación Financiera Internacional (CFI), un organismo del Banco Mundial que emitió un pre-informe favorable del impacto ambiental que causarían las papeleras en la región donde están emplazadas.
Su borrador motivó una nota enviada al Banco Mundial la semana pasada por el canciller argentino, donde expresaba que "hay plantas que pueden generar perjuicio sensible a la Argentina y ello causaría responsabilidades patrimoniales muy serias para, entre otros, las empresas industriales y las entidades financieras participantes".
Tras esa advertencia de Taiana, CFI informó que "estudiará cuidadosamente los comentarios sustantivos que ha recibido por parte del gobierno argentino con respecto al estudio de impacto acumulado".
Esta visita se dará a pocos días del plazo tope del 30 de enero con que cuenta la Comisión Binacional, integrada por técnicos argentinos y uruguayos, para emitir un dictamen acerca del impacto que podría tener la construcción de las papeleras.
Sin embargo, según fuentes de la Comisión de ambos países no se llegará a un acuerdo en conjunto y se estima que serán dos los dictámenes que se darán a conocer en el último encuentro en Montevideo.
Ante esta situación, quedaría para el análisis la propuesta presentada por Greenpeace para que las papeleras utilicen un proceso de "producción limpia", que incluye el blanqueo de la pasta de celulosa mediante un sistema libre de cloro, el punto principal que los ambientalistas cuestionan a este tipo de industria.
Télam/Redacción El Litoral