El nuevo presidente de Bolivia

Multitudinaria fiesta por la asunción de Evo Morales

Gran cantidad de bolivianos celebró en La Paz la llegada de su líder al poder.Foto: AGENCIA AFP. 

Evo Morales se encontró ayer por la tarde con su pueblo en una multitudinaria fiesta multicolor con la que los indígenas celebraron la llegada a la presidencia de Bolivia de uno de los suyos.

Ataviado con saco de cuero con detalles de tejido andino debajo de la banda presidencial, Evo Morales caminó más de cinco cuadras desde El Palacio Quemado, sede del gobierno, flanqueado por una guardia de 2.000 mineros y campesinos vestidos con poncho rojo, para llegar a la histórica Plaza de los Héroes, en el centro de La Paz, y saludar a las decenas de miles de personas que se congregaron desde temprano.

"Vamos a cambiar Bolivia. La sangre derramada por nuestros hermanos no será en vano. Será un gobierno sin muertos", dijo el flamante mandatario desde una tarima erigida en la plaza.

El vicepresidente y ex guerrillero Alvaro García, eminencia gris de Morales, dijo por su parte en su discurso: "Ha llegado el momento de sentirnos orgullosos de lo que somos".

"Ayer fue el último día de miedo en Bolivia. Este país nos ha enseñado que el miedo no es invencible. Que viva este parto, este otro mundo posible", dijo el escritor uruguayo Eduardo Galeano, invitado a subir a la tarima.

Estalló la fiesta

Esa plaza fue el escenario principal de la fiesta en que estalló Bolivia el domingo, con danzas y música autóctonas en plazas y avenidas de la capital, de ciudades y pueblos del país, para celebrar la asunción de un indígena a la presidencia.

Poco antes tuvo lugar la ceremonia de investidura en el Congreso, en presencia de 10 gobernantes de América latina, uno de Europa, el heredero de la corona española Felipe de Borbón, el subsecretario de Asuntos Latinoamericanos de Estados Unidos, Thomas Shannon, y otras delegaciones de 50 países y organismos internacionales.

"Ése es nuestro presidente, fue sin corbata a la ceremonia, me hubiera decepcionado mucho si se la hubiera puesto", dijo una dirigente indígena que animaba la celebración en la Plaza de los Héroes.

También la Plaza de Murillo, que alberga los Palacios del Ejecutivo y Legislativo, y la de San Francisco albergaban celebraciones populares y marchas militares.

Una enorme bandera de Bolivia, de franjas roja, amarilla y verde, cubrió la fachada de un edificio frente a la tribuna donde Morales saludó a la población, y en otro costado, una manta gigante muestra los pies de una pareja de indígenas andando y la leyenda "`Yuyay Pacha, yuyay wiñay Atiy', con el cambio".

Esperando un cambio

Un cambio es lo que espera, como todo el pueblo indígena, doña Doria Poma, una hermosa indígena de 76 años, de trenzas de un negro intenso que le rozan la cintura y que, para la ocasión, estaba elegantemente enfundada en un manto blanco y una pollera de flores lilas, con un fino sombrero color crema.

"Nosotros, todos los del campo, estamos muy alegres. Sólo espero que no le vayan a hacer daño en la carne propia y que lo dejen gobernar", afirmó la mujer, cuyos tres hijos le han dado 18 nietos.

La avenida Mariscal Santa Cruz, que desemboca en la popular plaza, parecía un río humano bajo una hilera de guirnaldas que colgaban de un edificio a otro, con las banderas de Bolivia y las "wiphalas", la bandera con los colores del arco iris que representa las 37 etnias que habitan Bolivia.

"Él representa a nuestro pueblo indígena, que no ha tenido poder durante 500 años. Esperamos del Evo el cambio", dijo Luciano Lisidro, un joven dirigente de 26 años.

Pancartas del Movimiento al Socialismo (MAS), de Morales, y mensajes de las distintas regiones de Bolivia recibieron a Morales en la plaza, rodeada de las majestuosas montañas de la cordillera andina.

Sus primeros ministros

Evo Morales designará hoy a su primer gabinete de ministros y tomará juramento a los primeros prefectos o gobernadores de los nueve departamentos elegidos en las urnas.

Ambos actos oficiales serán los primeros de su gestión tras haber jurado en la víspera como presidente de Bolivia.

Los ministros de su primer gabinete tomarán posesión de sus cargos en un acto que se realizará en Palacio de Gobierno de La Paz.

Según los portavoces del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Morales, sus colaboradores representarán a los sectores populares que respaldaron al líder aymara en los comicios del pasado 18 de diciembre.

El presidente boliviano dijo la semana pasada que su gobierno estará constituido por 16 ministerios, igual en número al del Ejecutivo anterior, pero con tres carteras distintas.

Posteriormente, el nuevo mandatario del país andino viajará a la ciudad sureña de Sucre, la capital constitucional de Bolivia, para tomar juramento a los primeros prefectos elegidos en las urnas.

Morales, que en su primer día de gestión comenzó a trabajar desde temprano, se reunirá también con el presidente venezolano, Hugo Chávez, para firmar convenios bilaterales en el área energética.

Para cambiar la historia

Evo Morales, un aymara de 46 años, dijo en un discurso luego de su juramento ante el Congreso que tras cinco siglos de lucha y resistencia los indígenas llegaron al poder y prometió gobernar para cambiar la historia y sacar de la pobreza a la mayoría de los bolivianos.

Emocionado hasta las lágrimas, Morales inició un duro discurso luego de pedir un minuto de silencio por los caídos en las luchas sociales de los últimos años en el país y pidiendo "gloria a los mártires por la liberación".

"Quiero que sepa la comunidad internacional, queremos cambiar la historia en Bolivia" para salir de la pobreza, y agregó que necesita ayuda externa para eso, pero que no quiere "un Estado mendigo" que dependa de la ayuda de Estados Unidos, Europa o Asia.

"En Bolivia, especialmente en el campo, la mayor parte de los niños muere, muy pocos se salvan de esa muerte. Y quisiéramos colaboración de la comunidad internacional para ayudar a Bolivia", continuó.

En un momento de su mensaje se dirigió al enviado del gobierno de Estados Unidos, Thamos Shannon, y dijo que quería "aprovechar la oportunidad para decirle (a Estados Unidos) que seremos aliados en la lucha contra el narcotráfico", pero no hizo mención a la erradicación de cultivos que pide Washington y a la que se opone Morales, ex jefe sindical de los cocaleros.

"Queremos tener relaciones con todo el mundo y profundizarlas para resolver los problemas en democracia", aseguró y agradeció la visita del presidente chileno, Ricardo Lagos, pese a la ruptura de relaciones diplomáticas que existe entre ambos países desde 1978 por el conflicto marítimo.

"No estoy acostumbrado a hablar tanto, no piensen que Fidel (Castro) o Chávez, me están contagiando", dijo Morales con una sonrisa, y explicó que su extenso discurso de dos horas se debió a la necesidad de explicar "los problemas de Bolivia".

"La campaña de 500 años de resistencia indígena y popular no ha sido en vano... estamos acá para decir que llegamos al poder... para acabar con la injusticia, la desigualdad, la opresión a que hemos sido sometidos", agregó.

AFP