El canciller brasileño, Celso Amorim, calificó de un "absurdo sin justificativa aceptable" el veto que Estados Unidos le impuso a la venta de aviones militares brasileños a Venezuela y no descartó que el país acuda a algún foro internacional para resolver el problema.
"Ahí pisaron en nuestro callo y no encontramos justificativas para el veto", afirmó el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, en una extensa entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo.
Como los aviones utilizan tecnología estadounidense, EE.UU. vetó un negocio de cerca de 200 millones de dólares por el que la Empresa Brasileña de Aeronáutica (Embraer) le vendería 25 aviones del modelo "Super Tucano" al gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez.
El canciller brasileño dijo que está esperando que los Estados Unidos revisen su decisión tras las conversaciones telefónicas que tuvo con los secretarios de Comercio y de Estado estadounidenses, Bob Portman y Condoleezza Rice.
Aseguró que Rice dio inicialmente una respuesta que no satisface plenamente al Brasil.
"Ella no me dio una garantía, una seguridad de que el asunto tendrá el tratamiento adecuado", dijo Amorim.
Según el ministro brasileño, Rice se refirió a una política que Estados Unidos ha adoptado hacia Venezuela, "pero no fue convincente". Agregó que, por esa razón, pidió que el asunto fuese revisado y Rice se dijo dispuesta a hacerlo, por lo que aún espera una respuesta.
"La política de los Estados Unidos hacia Venezuela es un problema en el que, eventualmente, hasta podremos ayudar, pero es un problema entre ellos dos", afirmó.
El canciller alegó que el Brasil se opone a cualquier tipo de veto comercial y que los aviones encomendados por Venezuela no son de uso militar ofensivo sino defensivo.
Según Embraer, los aviones están adaptados para la represión al tráfico de drogas y de armas.
Además, agregó Amorim, "Venezuela no es una amenaza militar para nadie; no está bajo sanciones militares o económicas aprobadas por algún organismo internacional y ni siquiera por el Congreso de los Estados Unidos".
"Si acaso hay una política (de veto a Venezuela), no era de conocimiento de Embraer cuando el negocio fue hecho. Por lo que hay una serie de factores que nos dicen que el veto es absurdo", afirmó.
El ministro agregó que, "si es necesario, aunque espero que no lo sea", acudiremos a algún foro internacional, como la Organización Mundial del Comercio (OMC), para protestar contra el veto.
Amorim agregó que la política estadounidense hacia Venezuela pasó a afectar los intereses brasileños y a "penalizar" al Brasil.
El veto de Washington a la venta de aviones militares con componentes tecnológicos estadounidenses a Venezuela también afecta a la empresa española Eads-Casa, a la que el gobierno de Chávez encomendó 12 aviones militares.
EFE