Bauza se atrinchera en el Brigadier y desafía a todos
"El que venga va a tener que transpirar para llevarse algo"

"íVengan nomás!"... Edgardo Bauza se comprometió en hacerlos transpirar a los equipos que vengan al Brigadier López. Foto: Mercedes Pardo. 

El técnico de Colón entendió que la victoria contra Quilmes costó "muchas gotas gordas" pero se quedó con la certeza de que su equipo persigue una máxima: fortaleza e invulnerabilidad de local.

Ignacio Andreychuk

A Edgardo Bauza se lo nota taxativo en algunos conceptos: "Lo que pretendemos, como ya dijimos en muchas oportunidades, es que la gente se identifique con nuestro juego, que nos apoye y que venga a alentar al equipo. Seguramente vamos a perder algún partido, pero el equipo que venga va a tener que transpirar mucho para llevarse algo. Esa es la consigna y la idea para salir a jugar cada partido y ya está metido dentro del grupo".

De ser la fe que lo empecina desde que llegó a Santa Fe. Está confiado el hombre. Y lo hace saber en cada conferencia de prensa. En la oportunidad, el entrenador sabalero brindó su óptica del triunfo que Colón se alzó al derrotar a su par cervecero. "Estoy contento con la victoria, con la entrega que mostró el equipo y con la alegría que se llevó la gente, puesto que ellos son los que hacen que el conjunto saque fuerzas de donde no la tiene. La hinchada se está volcando a la cancha y se identifica cada vez más con lo que produce Colón", sentenció el "Patón" Bauza.Luego, el timón que hoy tiene la escuadra rojinegra analizó lo específico del funcionamiento y andar de su "pelotón". "Lo vi a Colón, sin dejar demasiados espacios para el contragolpe, que era lo peligroso. Atacamos siempre, con siete jugadores permanentemente en campo contrario, sumándose alguno de los marcadores. Tratamos de mover la pelota de lado a lado, siempre buscándolo a Giovanny, quien tuvo marca hombre a hombre, y hasta que se cansó, trató de darle fútbol al equipo. No nos podemos quejar del funcionamiento del equipo, porque fue bueno. Hubo jugadores que debieron soportar lo pesado del terreno de juego y se vieron con que fue un trajín importante, por eso quiero destacarlo", sostuvo el técnico rojinegro.

Acierto del banco

La alegría era generalizada y hasta Edgardo Bauza tuvo un dejo de felicidad en uno que otro aspecto de Colón. Remarcó que se quedó satisfecho con el ingreso de Cángele y Merlo.

"Si bien es cierto que lo mejor que hizo el equipo fue en los primeros 10 ó 15 minutos, Colón buscó siempre y se hacía complicado porque Quilmes se cerraba. Además los jugadores estaban cansados. Después, con los cambios, le dimos más aire fresco al circuito del balón. Cángele y Merlo entraron muy bien, así que nos posicionamos otra vez en campo de ellos y empezamos a generar chances nuevamente. Pero estaba muy duro para todos, cada jugador había hecho un desgaste muy grande", señaló.

También habló del "Cafetero" Giovanny Hernández. "En el segundo tiempo, Pietravallo quedó mano a mano con él y le costó mucho manejar la pelota; además, tuvo un desgaste terrible en el primer tiempo. Es por eso que lo puse a Merlo y le pedí que se mueva constantemente, cosa que ya el volante de Quilmes no podía hacer porque lo había hecho con Hernández", echó el "Patón".

Ánimo general

Cada escalón que suben los rojinegros significa un plus de distensión grupal y una mayor empatía de cara al largo recorrido. Y Bauza no lo esquivó. "El grupo está bien, está fuerte, y tenemos muy claros los objetivos. Cada jugador que ingresa sabe lo que tiene que hacer, todos y cada uno de los futbolistas se brindan a la idea que proponemos. Por suerte, los recambios nos están funcionando".

La gran producción de local que Colón cosechó en los últimos meses también fue motivo para el diagnóstico. "El hecho de que hace mucho no se pierde acá, no es porque seamos un equipo protagonista, sino que tenemos la intención de hacernos fuertes de local. Perseguimos una idea bien definida y salimos a hacerla".

Y aclaró: "No queremos subirnos a ninguna candidatura, simplemente buscamos superar lo que hicimos en el torneo pasado, es decir, superar la línea de los 26 puntos. Si lo llegamos a alcanzar, ahí recién vamos a ver cuánto falta, qué es lo que falta y cómo estamos".