Un formidable derechazo de Esteban "Bichi" Fuertes le permitió a Colón recuperar la sonrisa, esa que se borró hace cuatro días cuando Lunatti le daba un penal inexistente al "Cholo" Simeone que se había tirado a la pileta para que le juez "comprara" y el partido finalizara con el resultado igualado. Esa definición, la de ayer en el estadio del barrio Centenario ante los cerveceros, en un partido de poca inspiración frente a los arcos, y el reconocido despliegue del goleador sabalero fue el argumento que decidió el resultado a favor de los colonistas.
Conocer de memoria su teoría y sus fundamentos es una de las características de este goleador de raza que siempre se las ingenia para abrir los arcos con la llave adecuada.
Sabe lo que quiere dentro de una cancha de fútbol, y eso no es poco, aunque el equipo, como en la tarde de ayer, deje flotando la sensación de que no ofrece todo lo que puede, como por ejemplo, una dosis más generosa de audacia ante un Quilmes bastante limitado y que sólo llegó para defenderse y proponer de contra algo de lo poco que sabe.
Los números le dan positivo a Fuertes desde que viste la camiseta de Colón. El goleador siempre se da maña para estar en boca de todo el pueblo sabalero, antes durante y después de cada partido de fútbol.