Federico Lussenhoff es un frontón y emblema en el fondo
Empecinado en ir para adelante
El "Colorado" no retrocedió ante la insistencia de Quilmes. Con "poca ternura" revoleó lo que le pasó cerca, justo en un momento del partido en que el equipo lo requería. Además, se lanzó en ataque varias veces.

Ignacio Andreychuk

Al grito de "ísalimos!", todo el bloque defensivo da un paso al frente. Es que Federico Lussenhoff, segundo marcador central de Colón, se calza una coraza y sale a despejar. Ayer, en el barrio Centenario, el "Colorado" empujó desde el fondo para que sus filas no retrocedan. Luego reconoció que Píccoli hizo lo mismo contra Racing.

"No creo que hayamos retrocedido un paso en el juego. Colón no jugó bien en el primer tiempo, tuvo muchas imprecisiones y a eso se le sumó el esquema de Quilmes, que estaba muy bien parado con dos líneas de cuatro. Nosotros, en vez de tener más el balón, quisimos ser muy verticales y ahí tuvimos complicaciones. Lo que se rescata es que buscamos siempre y lo encontramos sobre el final", remarcó el defensor sabalero.

-�Cómo te sentiste en lo físico al cabo de esta seguidilla de partidos?-Se sintió un poco el trajín de estos partidos seguidos, sobre todo en las imprecisiones a la hora de circular el balón, entonces se sufrió pero siempre con la idea de dejar todo para el bien del equipo. -�Qué te pareció Colón y el partido en general?-Que estaban muy cerrados los caminos y se perfilaba para un empate, pero llegó la jugada sobre el cierre así que, por suerte para nosotros, Colón ligó un poquito y nos llevamos los tres puntos. Quizás no jugamos con el ritmo de otros partidos pero no hay que menospreciar lo que hicieron ellos.

Problemas aparte

Federico Lussenhoff también se expresó con relación al estado césped y las dificultades que debieron sortear. "El campo de juego estaba pesadísimo, la verdad es que se sintió mucho desde adentro. No nos quedó otra que empujar con todo lo que teníamos y realizamos el desgaste necesario para ir a buscar la victoria. Hay que seguir así y aprovechar la buena racha".

Luego, el marcador central rojinegro habló de la ilusión que se genera en torno de la victoria y la posición expectante que Colón ocupa. "Si bien tenemos siente puntos y ahora peleamos desde arriba, me lastima no tener nueve, faltan dos para tener una alegría completa. Vamos a buen paso, hay que mejorar cosas, no somos perfectos pero tenemos la intención de corregir lo que haga falta".

Y reconoció el trabajo de su compañero de zaga durante la presentación en Avellaneda. "A veces uno va para adelante porque es la característica personal. Contra Racing fue Píccoli quien llevó al equipo hacia el campo contrario, así que todos tiramos para el mismo lado".

Duros acá

Por último, Lussenhoff habló de la importancia que tiene el hecho de no perder de local.

-�Qué significa tiene para ustedes no caer en Santa Fe?-Es muy importante no perder de local porque cada equipo que viene ya te tiene respeto de antemano, así que hay que mantenerlo, no dejar que nos vulneren en nuestra cancha y, a partir de ahí, doblegar a los equipos para quedarnos con el triunfo". Al final, sentenció: "Logramos la identidad que nos faltaba al comienzo del Apertura. Nuestro juego es bastante bueno, aunque lo tenemos que mejorar en algunos aspectos, pero Colón está para sumar fecha tras fecha ver hasta dónde llegamos".

"Entrá si querés, salí si podés"

Ya es costumbre que en los últimos meses Colón no pierda en Santa Fe. No sólo que no cae de local sino que además acumula más triunfos. Y los protagonistas del juego no dejan de reconocerlo. "Es una idea que teníamos hace mucho, hacernos fuertes acá", dijeron los jugadores luego del triunfo ante Quilmes.

Lo relevante es que Colón no pierde en el estadio Brigadier López desde el 13 de agosto del año pasado, cuando cayó derrotado a manos de Racing Club de Avellaneda por la tercera fecha del certamen Apertura. En la ocasión, la "Academia" le ganó por 2 a 0 con tantos del "Pipa" Raúl Estévez y el "Mago" Rubén Capria. El técnico de la plantilla rojinegra era Gerardo Martino.

Luego se fue el "Tata", en la sexta. Dirigió Mario Sciacqua contra Banfield e inmediatamente asumió Edgardo Bauza, contra los jujeños, en el empate agónico 2 a 2 por la octava del Apertura.

Entonces pasó una rueda. Un torneo de pie a cabeza. Y las filas sabaleras se hacen invulnerables cuando van de la mano del canto popular y cuentan con el apoyo desde las tribunas del Brigadier López.