César Miño
Con la disputa de los dos matches correspondientes a la jornada inaugural, se puso en marcha en la víspera el Torneo de las Seis Naciones 2006, la que hoy se completaba con el que en Edimburgo sostenían Escocia con Francia.
Con una producción que fue de menos a más, y que tuvo a la solidez como característica fundamental, el Seleccionado de Inglaterra venció a su par de Gales por 47 a 13, con lo cual comenzó a borrar rápidamente la olvidable actuación cumplida en la edición pasada de la mítica competición.
La consideración primogénita que debe vertirse a la hora del análisis del entretenido match disputado en uno de los "templos" del rugby universal, es que el Rose Team fue siempre superior al campeón-defensor, aunque en una medida que poco tiene que ver con la holgadísima diferencia final.
Es que los 34 puntos que finalmente los separaron, encuentran sustento en el tramo final, donde la defensa galesa definitivamente lució como impropia para un elenco de semejante tradición y jerarquía.
Hasta allí, el actual campeón del mundo había sido superior en la obtención, el control y la utilización de la pelota, pese a lo cual apenas había encontrado la certeza capaz de establecer diferencias tan merecidas como escuetas.
El 15 a 10 con el que concluyó la etapa inicial es fiel reflejo de lo señalado, lo que se mantendría durante el tramo inicial del complemento. Recién cuando promediaba esa etapa, Inglaterra logró establecer un predominio y una diferencia que ameritaban la inminente definición del pleito.
Hasta que minutos más tarde, la debacle galesa hizo posible que el match se encarrilara hacia una definición tan cómoda como inesperada, atendiendo a lo que hasta allí había acontecido.
En lo que respecta al restante partido de la primera fecha disputado ayer en el viejo estadio de la capital irlandesa, culminó con una merecida victoria de Irlanda sobre Italia por 26 a 16.
Más allá de la inobjetabilidad del previsible triunfo del anfitrión, resulta imposible no señalar que resultó mucho más complicado y deslucido de lo que a priori podía esperarse.
Sobre todo, porque las huestes de camiseta verde con el trébol sobre el corazón, no lograron plasmar el juego deseado ante un adversario de menor valía, que básicamente impuso su conocida solidez física, rispidez y actitud.
A punto tal, que la primera mitad concluyó igualada en 10 tantos, lo que dejó muy conformes a los italianos e impregnados de decepción a los irlandeses.
Inclusive, resulta oportuno señalar que el elenco "azzurro", ahora conducido por el célebre francés Pierre Berbizier, fue superior en reiterados pasajes del encuentro, y hasta se vio perjudicado por algunos fallos del referee británico que lo condujo.
En sus filas, como siempre, hubo varios argentinos: Canavosio, Canale, Ramiro Pez, Sergio Parisse, Dellapé, Nieto y el paranaense Juan Martín Castroggiovanni, que ingresó en el segundo tiempo.
Amén del match que hoy disputaban en el Murrayfield Park de Edimburgo, los seleccionados de Escocia y Francia, las posiciones del magno certamen del Viejo Continente son encabezadas por Inglaterra e Irlanda, con 2 puntos; mientras que Escocia, Francia, Italia y Gales cierran sin unidades.
La próxima fecha, prevista para el fin de semana venidero, contendrá los siguientes partidos. El sábado 11 del corriente, se medirán en París, Francia con Irlanda y en Roma, Italia con Inglaterra. El domingo 12, en Caridff, Gales será anfitrión de Escocia.
En lo que respecta a las restantes jornadas, estarán así constituidas.
Tercera: el 25 de febrero, en Edimburgo, Escocia con Inglaterra y en París, Francia con Italia; el 26, en Dublin, Irlanda con Gales.
Cuarta: el 11 de marzo, en Cardiff, Gales con Italia y en Dublin, Irlanda con Escocia; el 12, en París, Francia con Inglaterra.
Quinta: el 18 de marzo, en Roma, Italia con Escocia; en Cardiff, Gales con Francia y en Londres, Inglaterra con Irlanda.
El match se disputó en el Lansdowne Road de Dublin, con el referato del inglés Dave Pearson.
El match se disputó en Twickenham, con el referato del neozelandés Paul Honiss.
Joven exitoso
El entrerriano Martín Castrogiovanni, que ayer vistió por trigésima vez la casaca de Italia, en el match ante Irlanda, acaba de ser contratado por el Leicester de Inglaterra. De esta forma, a los 24 años, el rugbier formado en el Club Atlético Estudiantes de Paraná militará en el máximo nivel de una de las ligas más importantes del mundo, tras su paso por el Calvisano de Italia. Castrogiovanni es el segundo pilar entrerriano que llega a la tierra de los actuales campeones del mundo, ya que previamente lo hizo Emiliano Bergamaschi, quien jugó en el Bath y en el Saracens.