El biocombustible en Diputados
Se introducirán cambios a la iniciativa que aprobó el Senado. Se asignará un 20 % de la producción para las Pymes y se da prioridad a las economías regionales.

Télam

Un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados tratará el próximo miércoles el proyecto de ley de biocombustibles, que propicia la producción de diesel y alcohol a partir de vegetales y su consumo mezclado con gasoil y nafta, para reducir la contaminación y sustituir recursos no renovables.

La iniciativa, cuyos lineamientos fueron trazados por los ministerios de Economía y de Planificación Federal, tiene un alto consenso al menos en el oficialismo, aseguraron fuentes del Congreso. "Nos proponemos que resulte aprobado por la Cámara en no más de un mes", reveló una fuente consultada por Télam.

El texto bajo análisis sustituirá o reformará -está pendiente una discusión de procedimientos- un proyecto anterior ya aprobado por el Senado, al que el Ejecutivo cuestionó en sus disposiciones tributarias y por carecer de estímulos para pequeñas empresas.

"La redacción nueva asigna un cupo de 20 por ciento en la producción de biocombustible para pequeñas y medianas empresas (Pyme) y da prioridad a las economías regionales", informó el diputado Alfredo Fernández, quien confirmó que el plenario de comisiones se realizará el miércoles.

Participarán las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Agricultura, Energía, Legislación General y Pyme, todas presididas por oficialistas, y de Ciencia y Tecnología.

En su respaldo a las firmas chicas -una línea que el Ejecutivo enfatiza- el proyecto impone a las secretarías de Pyme y de Agricultura incentivar la producción de biocombustibles en ese segmento empresario y no sólo desde la soja, y a la de Ciencia y Técnica, apoyar la adquisición de la tecnología adecuada.

Producción

El biodiesel se obtiene de aceites sobre los que la Argentina tiene gran aptitud para producir, como los de soja y maíz, y de cualquier otra oleaginosa (tártago, canola, palma, colza), lo que abre nuevas posibilidades para zonas de escasas alternativas productivas.

Para la alconafta o bioetanol, del que Brasil es primer productor y consumidor mundial seguido por Alemania y otros países europeos, se utiliza principalmente la caña de azúcar, aunque también sirven otros cultivos y hasta desechos agrícolas como bagazo o rastrojos.

Otra fuente parlamentaria indicó que el texto prevé la amortización a cuenta del Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada del IVA en las inversiones destinadas a producir biodiesel o bioetanol, aunque aclaró que el incentivo fiscal no será ilimitado.

Postula, asimismo, la eximición del Impuesto a la Transferencia de Combustibles, la Tasa Hídrica y el Impuesto al Gasoil sobre la parte de biocombustible que vaya mezclada con combustibles derivados del petróleo, que debe ser de al menos cinco por ciento.

Brasil decidió desarrollar la alconafta o bioetanol para sustituir nafta a partir de la crisis del petróleo de 1973, pero los precios, y por ende la utilización preferencial de uno u otra, sufrieron vaivenes según evolucionaron las cotizaciones del petróleo y el azúcar.

Actualmente, automóviles que pueden usar indistintamente uno u otra cargan mezclas con un 25 por ciento de etanol y 75 por ciento de nafta, que las estaciones de servicio brasileñas tienen la obligación de vender.