Racing Club evitó una nueva derrota y finalmente empató ayer 1-1 con Rosario Central, en uno de los adelantos de la novena fecha del Torneo Clausura de la Primera División, jugado en el Gigante de Arroyito.
De esta manera, el equipo de Avellaneda sumó su segundo punto en el campeonato e interrumpió una serie de seis derrotas consecutivas. Además, en el ciclo de Diego Simeone como entrenador (llevaba tres presentaciones), marcó su primer gol. El otro punto, justamente, lo había conseguido frente a Colón en Avellaneda, cuando todavía Simeone era jugador y "armó" un penal que compró Lunatti (luego la tele marcaría que Píccoli no lo tocó en la jugada del final). Las casi 30 mil personas que asistieron al Gigante de Arroyito se aburrieron con el partido, porque se jugó lejos de los arcos, con temores de arriesgar y quedarse con las manos vacías.
El mal momento de ambos quedó rápidamente reflejado. Los dos equipos diseñaron un partido demasiado trabado, con excesivas faltas (la mayoría ignoradas por el árbitro Javier Collado) y escasas llegadas claras.
Rosario Central fue superior en el primer tiempo a través del buen manejo de sus volantes y de la salida clara de Cristian Villagra, quien avisó a los 11 minutos con un buscapié apenas desviado, luego de una buena triangulación por la derecha.
El elenco local produjo su llegada más clara a los 20 min, cuando luego de un córner de Coudet desde la derecha hubo un rebote y Vitti quedó solo en el área chica para convertir, pero fue tocado desde atrás en un claro penal que vieron todos, menos el árbitro Collado (fue la gran falla del juez en los 90 minutos de juego).
Y los "canallas" abrieron el marcador a los 31 min, cuando los rebotes favorecieron a Marco Ruben, quien se fue solo y definió con precisión a la izquierda de Gustavo Campagnuolo.
Racing echó el resto en el complemento y llegó al empate a los 14 min, después de un buen cabezazo junto al poste derecho, abajo, del ingresado Valdemarín.
La visita tuvo otra llegada a los 35 min, en los pies de Carlos Luna, pero esta vez actuó el arquero Hernán "Rifle" Castellano, la figura de un mal encuentro, que terminó salvando el arco de Rosario Central en más de una oportunidad.
Y Central tuvo un par de chances al final, en un derechazo de Ruben que salvó Campagnuolo al córner. Así, Central no pudo ganar en el debut de Astrada, a pesar del masivo apoyo y aliento de su hinchada, y a Racing el empate no le sentó mal.
De todos modos, quedaron reflejadas en el césped las necesidades de los respectivos entrenadores. Porque los dos quedaron a mano. Entre Leo Astrada que debutaba y Cholo Simeone que venía en picada libre, el punto sirvió. Claro que mucho más en función de las urgencias de los entrenadores que en beneficio de los equipos.
Rosario Central: Castellano; Villagra, Raldes, Fassi y Eluchans; Coudet, Ledesma, Andrés Díaz y Encina; Vitti y Ruben.
DT: Leonardo Astrada.
Racing Club: Campagnuolo; Barroso, Cabral, Menghi y Shaffer; Romero, Torres, De la Fuente y Moralez; Villanueva y Luna.
DT: Diego Simeone.
Goles: en el primer tiempo, a los 31 min., Marco Ruben (C); en el segundo tiempo, a los 14 min., Valdemarín (R).
Cambios: en el segundo tiempo, antes del comienzo, Valdemarín por Villanueva (R); 8 min., Pallaro por Andrés Díaz (RC); 13 min., Ricardo Moreira por Coudet (RC); 33 min., Milovan Mirosevic por Moralez (R); 38 min., Emiliano Vecchio por Vitti (RC), y 41 min., Rubén Capria por Luna (R).
Incidencia: en el segundo tiempo, a los 42 min., fue expulsado Shaffer (R).
Cancha: Rosario Central.
Árbitro: Javier Collado.
Lanús obtuvo ayer una inobjetable victoria sobre Gimnasia y Esgrima La Plata por 2 a 1, en el sur bonaerense, en uno de los adelantos de la novena fecha del Torneo Clausura de fútbol.
El equipo, orientado por Ramón Cabrero (que alguna vez se vinculó con Colón en los duros años del ascenso), invicto como local, dominó el partido sin sobresaltos y se impuso con las conquistas de Matías Escobar, en contra de su valla, y Claudio Graf -otro ex Colón-, una en cada tiempo. El propio Escobar descontó sobre el final.
Un circuito prolijo en el mediocampo y la movilidad de sus delanteros le permitieron a Lanús acorralar a Gimnasia desde el minuto inicial, tirándole mucha presión encima de la pelota y ahogando a los volantes de Troglio en el mediocampo.
Por eso, no sorprendió la apertura del marcador, que llegó sobre el final de la primera etapa, cuando un centro lanzado por Maximiliano Velázquez fue disputado por Santiago Biglieri y Escobar y, de ese tumulto, salió una pelota que desconcertó a Carlos Navarro Montoya.
Lanús extendió su dominio durante todo el segundo tiempo y, por decantación natural, logró aumentar la ventaja en el marcador. Fue a los 22 minutos, cuando Biglieri tiró un "caño" espectacular, eludió a un rival y habilitó al implacable Claudio Graf con un pase preciso. El delantero consumó el gol.
La victoria, inobjetable, nunca estuvo en riesgo, ni siquiera luego del descuento de Gimnasia y Esgrima de La Plata con un cabezazo de Escobar, que llegó muy tarde para que alguien del "Lobo" se ilusionara con la igualdad.