Más de la mitad de los usuarios del agua no paga sus facturas en la capital mexicana, una de las mayores urbes del planeta, con problemas crónicos de potabilidad y de saneamiento y que esta semana recibe a miles de expertos para compartir soluciones locales a esos problemas, dentro del IV Foro Mundial del Agua.
El servicio de agua potable en la Ciudad de México es uno de los más baratos del país; sin embargo "están pagando oportunamente el 45 % de los usuarios", dijo a la AFP Germán Martínez Santoyo, director general del Sistema de Aguas de la alcaldía de la Ciudad de México.
El padrón de usuarios de agua potable llega a los 1,8 millones de usuarios divididos en dos categorías: domésticos (85 %) y no domésticos (15 %).
"El costo real del agua para el gobierno (de la Ciudad de México) es de 8 pesos (USD 0,70)" por m3, el doble del gasto promedio de los usuarios domésticos, explicó Martínez Santoyo.
El resultado es que las autoridades deben subsidiar el 55 % del consumo de la megaurbe, donde diariamente barrios enteros siguen recibiendo el agua mediante camiones, por falta de suministro por tuberías.
El subsidio debería verse recompensado por una tarifa mucho mayor aplicada a los usuarios no domésticos, pero el hábito de no pagar obliga a la administración capitalina a trabajar con números rojos y a racionar las inversiones que requiere el sistema de aguas.
"La red de distribución, el sistema de cobro, tienen un retraso de hasta tres décadas, comparado con otras ciudades del país", advirtió Sergio Flores, urbanista de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional (UNAM).
"Se necesitan recursos para modernizar la red, pero los usuarios no pagan porque sencillamente nunca les van a cortar el servicio, como ocurre con la electricidad y el teléfono", añadió.
En efecto, reconoce el director general del Sistema de Aguas, la ley de salud prohíbe cortar el suministro de agua a los usuarios domésticos. La sanción son multas económicas, que pueden ser condonadas mediante un programa de recaudación de la alcaldía.
A pesar de las críticas, "la realidad es que en los años en que se ha aplicado (el programa) la recaudación ha aumentado", afirma Martínez Santoyo, quien sin embargo reconoce que abatir el número de usuarios morosos es un reto sumamente difícil.
En el legislativo de la capital, la diputada independiente Martha Delgado trabaja en una iniciativa para modificar las tarifas y el sistema de cobro para dotar de mayores recursos al Sistema de Aguas, con el fin de que sean invertidos en su modernización.
El proyecto -explica- contempla la reestructuración de las tarifas para que no sólo se incluya el volumen de consumo, sino también la capacidad económica de los usuarios.
"Proponemos que se haga un mapeo de la ciudad, para que las colonias de mayores recursos paguen una tarifa más elevada y las de menores reciban el subsidio, porque con el sistema actual, los que más pagan por el agua son los que menos tienen", dijo.
Delgado explicó que en las zonas de menores recursos de la capital el suministro de agua es esporádico, incluso de una vez por mes, "y cuando les llega, es de pésima calidad, agua casi negra".
"Los habitantes tienen que pedir el agua en pipas (camiones distribuidores) y les cuesta 15 pesos (1,3 dólares) el m3", explicó.
"Como no hay muchas pipas, terminan comprando agua en garrafón, que ya sale 1.000 pesos el m3 (92,5 dólares)", añade la legisladora.
Sin embargo, Delgado reconoce que hay pocas posibilidades de que la reforma legal sea aprobada porque, "a primera vista, suena a aumento de tarifas", algo impopular, tomando en cuenta que el próximo 2 de julio los capitalinos eligen alcalde y diputados.
AFP