EE.UU. lanzó la mayor operación militar en Irak contra rebeldes
AFP-EFE-Télam/SNI
Unos 900 soldados norteamericanos y fuerzas iraquíes, apoyados por 60 helicópteros, continuaban rastrillando hoy un área de 20 x 30 km en la región de Samarra, principal bastión de los rebeldes y donde se presume que está oculto Abu Musab Al Zarqawi, enemigo público número uno de Estados Unidos en Irak.
En el segundo día del mayor despliegue militar desde la invasión de Irak, el 20 de marzo de 2003, las fuerzas conjuntas procedieron a decenas de detenciones y decomisaron armas, sin por lo tanto entrar en contacto con los rebeldes, señalados como partidarios de Al Qaeda.
La operación, llamada "Enjambre" se lleva a cabo después de una ola de violencia marcada por atentados y matanzas de carácter confesional que hacen temer una guerra civil.
El comandante John Calahan, de la 101� división de paracaidistas, indicó que el objetivo era "impedir a las fuerzas anti-iraquíes (rebeldes) establecer un santuario" en esta zona, cercana a Samarra, teatro de numerosos ataques.
En esta ciudad, un mausoleo chiíta fue destruido con dinamita el 22 de febrero, provocando sangrientos enfrentamientos entre comunidades.
Según el militar, 60 helicópteros participan en la operación.
Seis escondites de armas que contenían obuses de mortero, cohetes, explosivos, armas y equipos médicos así como documentos de los rebeldes fueron encontrados, añadió el comandante.
Un general iraquí, que se presentó como Abdel Jabbar, indicó que la zona de operaciones se extendía sólo por 25 km cuadrados, precisando que el ataque fue decidido a partir de "informaciones recogidas por los servicios secretos de los ministerios del Interior y de la Defensa".
El militar iraquí dio cuenta de la participación de comandos del Ministerio del Interior llegados de Samarra y que luego volvieron a la ciudad.
Hablando a la prensa en Al-Dur, a 150 km al norte de Bagdad, el vicegobernador de la provincia de Salahedin, Abdalá Hussein, estimó en 200 el número de rebeldes, entre ellos combatientes árabes, y sus simpatizantes en la zona.
No obstante, el comandante Calahan sólo habló de 40 a 50 rebeldes.
El vicegobernador afirmó que un jefe rebelde fue detenido, sin dar otras precisiones y dijo que el grupo Jaich Mohamed, allegado a la rama iraquí de Al Qaeda en Irak de Abu Musab Al Zarqawi, estaba activo en la región.
"Tenemos grabaciones de voces (de los miembros del grupo), sus fotografías y sus nombres", afirmó.
La operación va a durar unos días, dijo este responsable mientras que los comandantes estadounidenses precisaron que podría terminar en 48 horas.
La secretaria de Estado estadounidense, Condolezza Rice, rindió homenaje al papel de las fuerzas iraquíes en la ofensiva, declarando en Australia que "asumen la mayor parte del combate por la seguridad".
Por otra parte, tres peregrinos chiítas que viajaban a pie hasta la ciudad santa de Kerbala, al sur de Bagdad, fueron muertos por hombres armados en la periferia de la capital. Otros tres fueron heridos en ataques similares en Bagdad.
En el plan político, los dirigentes debían reiniciar sus negociaciones para la formación de un gabinete de unión nacional luego de la inauguración del Parlamento electo hace tres meses, y que por falta de un acuerdo político ni siquiera ha elegido presidente.
El mayor ataque aéreo desde la invasión de Irak en 2003, la llamada Operación Enjambre, que se desarrolla desde ayer, ni soluciona ni oculta los problemas en Irak, según los expertos.
Según los entendidos en el conflicto, el momento elegido para el ataque, a punto de cumplirse el tercer aniversario de la guerra, no es casualidad y también destacan el hecho de que no haya habido medios de comunicación siguiendo la operación, a diferencia del inicio de la guerra.
El general retirado del ejército estadounidense James Marks consideró que eso se debe a mantener "el factor sorpresa de la ofensiva".
Por su parte, David Bosco, editor de la revista Foreign Policy, declaró que la Operación Enjambre no soluciona los problemas en la región.
Y "no es casualidad" que el ataque comenzara poco después de que se celebrara la sesión de apertura del primer Parlamento no de transición en Irak tras la invasión estadounidense, señaló.
En este sentido, según Bosco, se trata de "demostrar a los iraquíes, que parecen haber perdido su confianza en los estadounidenses, que se afrontan los problemas".
Para el editor-jefe de Foreign Policy es también una "operación política frente a los estadounidenses para enviarles señales de que EE.UU. sigue ahí plenamente activo". También se quiere enviar el mensaje de que ambos ejércitos "son capaces de luchar juntos", dijo.
Por último, Bosco destacó el aspecto mediático de la operación.
El Pentágono ha ofrecido fotografías, en su opinión, "asombrosas" de algunos aspectos de la Operación Enjambre, en las que aparecen varios helicópteros Black Hawk enfilados y preparados para despegar.
"El aspecto de relaciones públicas del ataque ha sido efectivo y se ve que estaba pensado de antemano", según Bosco.
El consejero de Seguridad Nacional de EE.UU. durante el gobierno del ex presidente Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinski, dijo en una teleconferencia que las "campañas aéreas intensificadas no van a ganar una guerra de desgaste".
Además, propuso que Estados Unidos retire sus tropas en el plazo de un año y que sean sustituidas por fuerzas iraquíes.
La organización Human Rights Watch resaltó, por su parte, que las fuerzas militares tienen que hacer todo lo posible por "minimizar" la muerte de civiles en el ataque.
Por el momento se desconoce si se han registrado muertes. "Con demasiada frecuencia mueren civiles iraquíes cuando caen bombas estadounidenses en Irak", según la organización.
Agua no tratada
El Pentágono inició una investigación luego de acusaciones en las que la empresa Halliburton habría suministrado agua no tratada a militares que servían en Irak, dijo el senador demócrata Byron Dorgan.
El legislador destacó que solicitó la investigación luego que recibiera los testimonios de ex empleados de la empresa, que revelaron que Halliburton brindaba a los militares estadounidenses agua no tratada que sacaba de un vertedero de residuos en el río Eufrates.