Convocatoria del movimiento Comunión y Liberación

El desafío de la educación en la visión de Cantero y Karlic

Cantero y Karlic coincidieron en el rol transformador de la educación y en el rol de los adultos en la coyuntura actual. En la mesa, acompañados por el mediador, Aníbal Fornari.Foto: Mercedes Pardo. 

Desde la política y desde la fe, ambos analizaron la problemática actual de la educación. Ante una numerosa concurrencia, hablaron del rol de los adultos y de la capacidad transformadora del proceso educativo.

Se realizó en nuestra ciudad el primer encuentro de la propuesta nacional de reflexión sobre la educación, lanzada por el movimiento católico Comunión y Liberación. En la ocasión, la ministra de Educación de la provincia, Adriana Cantero, y el ex presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Estanislao Karlic, disertaron bajo la consigna Tiempo de Educar.

Con un Centro Cultural Provincial casi a pleno, el encuentro comenzó con la lectura del manifiesto elaborado por la entidad organizadora: "Argentina sufre una gran emergencia. No es principalmente política y ni siquiera económica, sino algo de los cual dependen tanto la política como la economía. Se llama educación. Nos interesa a todos, a cualquier edad, porque a través de la educación se construye la persona, y, por tanto, la sociedad".

"No es sólo un problema de instrucción o de inserción en el mundo del trabajo. Está sucediendo algo que nunca había sucedido antes: está en crisis la capacidad de una generación de adultos de educar a sus propios hijos", afirma el escrito.

A partir de estas palabras, Cantero habló de la educación como una tarea compleja y eminentemente transformadora. También se explayó sobre la necesidad de garantizar la inclusión a la educación a todos los niños, así como de recomponer los lazos entre la escuela y la comunidad.

"Educar es una tarea compleja que implica transmisión y transformación; es una tarea de legado de una cultura a la cual se pertenece y en el marco de la cual nos podemos desarrollar como sujetos sociales", explicó la ministra. "Quizás ninguna otra tarea tan eminentemente humana tenga la fuerza transformadora que tiene la educación. Pero nada se puede recrear desde la nada. Y de allí que la transformación requiere primero una transmisión", agregó.

Cantero remarcó en su alocución el rol de los adultos: "Tenemos un gran compromiso de legarle a las generaciones que vienen un marco en el que puedan crecer y, al mismo tiempo, ayudarlos a pensar y desarrollarse para que sean capaces de generar sus propios proyectos de vida. De allí la fuerza transformadora del proceso educativo".

Educación humana

Monseñor Estanislao Karlic reflexionó sobre el contenido de la educación con referencias explícitas a la confesión cristiana.

"El hombre está llamado a la verdad. La educación es, por lo tanto, una educación a la verdad de sí mismo, tanto como de las cosas, de los otros, de la sociedad y de Dios. El hombre tiene que saber de dónde viene, adónde va, tiene que conocer el origen, la marcha y el destino de todo lo que existe", comenzó afirmando.

El religioso aludió en su discurso a un concepto integral de la educación: "No hay que hacer una educación puramente profesional, ciudadana o política. Es necesario que sea integral. De lo contrario, no sería totalmente humana". Desde esta perspectiva, afirmó que "tenemos que conocer todo, y si no me interesa todo, el educador me tiene que decir todo es interesante. El que deja de tener curiosidad, deja de ejercer su humanidad".

Monseñor le expresó a la juventud "que no se deje ganar por el relativismo, porque si esto se hace cultura, los problemas no los resuelve la verdad sino el poder, cualquier sea el nivel o clase. Los problemas deben resolverse según la verdad de las cosas, de los derechos, del amor y no por una decisión de quien en ese momento tiene poder".

"Educación es crear hábitos éticos, morales, de convivencia y de trabajo. Es educar a la verdad y a la libertad. La libertad es capacidad de elegir, y eligiendo crecemos. Ninguna opción deja de tocarnos: siempre es un acto personalísimo que me transforma. Y como siempre tengo que estar eligiendo, todo es un modo de ejercer la libertad, y que por lo tanto siempre me transforma", sostuvo Karlic, en coincidencia con ciertos aspectos de la reflexión de Cantero.

Finalmente, aseveró: "La educación siempre es un encuentro de personas, un encuentro de libertades, de amistad y, por qué no, un encuentro de verdad y de amor".

De la Redacción de El Litoral