Chapa y pintura

Otros tratamientos preferidos por los estadounidenses en la lucha contra la arruga traidora son el "peeling" químico y la microdermoabrasión, similares entre sí, que eliminan las capas superiores de la piel, formadas por células más viejas, y hacen surgir las capas inferiores, de apariencia más juvenil. Ambas fueron probadas en total por casi dos millones de estadounidenses.

Además, 782.732 personas optaron por eliminar el vello no deseado mediante tratamientos con láser.

Dentro de los tratamientos de cirugía estética clásica, lo más solicitado por los estadounidenses fue la liposucción, a la que se sometieron 323.605 personas.

Esta operación es el mejor ejemplo del declive del bisturí en detrimento de otras opciones.

Después de que en los últimos años se publicaran diversas informaciones sobre sus resultados mixtos y sus riesgos secundarios, los casos de liposucción han registrado una caída del 9 por ciento desde el 2000.

Otras intervenciones que encontraron favor a lo largo de 2005 fueron los retoques en la nariz (298.413 casos) o el aumento de pecho, al que se sometieron 291.350 mujeres.

El levantamiento de párpados o también la reducción de vientre completan la lista de las cinco operaciones de cirugía estética más populares entre los estadounidenses.

Lo que no parece terminar de calar son las intervenciones más extremas, descriptas en alguna ocasión como el futuro del sector y diseñadas para -supuestamente- hacer a su usuario más "apetitoso" a la hora del romance.

La idea de implantarse unas nalgas a lo Jennifer López, o unos pectorales a lo Vin Diesel, parece que "no vende" entre el público estadounidense.

Los cirujanos sólo efectuaron 206 implantes pectorales y 337 de pantorrilla.

Además, 793 mujeres se sometieron a lo que los médicos describen pudorosamente como "rejuvenecimiento vaginal".

"Simplemente, estas operaciones no se dan en números muy grandes", explicó el presidente de la Sociedad, el doctor Bruce Cunningham, de la Universidad de Minnessota.

El informe encuentra también lo que describe como "un gran aumento" del uso de estas prácticas entre las minorías estadounidenses.

El gran salto se produce entre los hispanos, que se sometieron a 921.000 tratamientos, un aumento del 67 por ciento en sólo un año. Los más solicitados en esta comunidad fueron el retoque de nariz, el aumento de pecho y la liposucción.

Por otro lado, la mayoría de los clientes de los cirujanos estéticos sigue siendo de raza blanca, con el 77 por ciento.

Pero, en todas las razas, lo común es que quien se someta a estos tratamientos sea una mujer.

Macarena Vidal