La reina de Holanda en el museo

La reina Beatriz de Holanda visitó hoy el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), junto a los príncipes Guillermo de Orange y Máxima Zorreguieta, en su última actividad en Buenos Aires, previa a su partida hacia el norte argentino.

La reina Beatriz, quien eligió para la ocasión un elegante y llamativo tailleur color fucsia con sombrero al tono, ingresó al hall principal del museo donde fue recibida por su titular, el ingeniero Eduardo Constantini.

A continuación, tal como lo marca el protocolo, ingresaron el príncipe Guillermo junto a Máxima, quien en ningún momento dejó de repartir sonrisas y gestos simpáticos.

Ataviada con un elegante vestido color beige que finalizaba en largas tablas sobre la falda, zapatos y sombrero al tono, la princesa y su marido se unieron a la comitiva para iniciar el recorrido del museo.

Constantini fue el anfitrión exclusivo de la reina, mientras que los hijos del titular del museo, Soledad y Eduardo, hicieron lo propio con los príncipes.

El recorrido abarcó la salas que exponen más de medio siglo de arte latinoamericano, donde la comitiva real pudo apreciar obras de artistas de la talla de los argentinos Antonio Berni, Jorge de la Vega, León Ferrari, del colombiano Fernando Botero y hasta un autorretrato de la mexicana Frida Khalo.

Preferencias

La reina Beatriz, una experimentada y conocedora de obras de arte, se mostró muy interesada frente a la colección de Xul Solar y de Antonio Berni, ante los cuales intercambió impresiones con Constantini.

Asimismo, la pintura de Botero, intitulada "El Viudo", de grandes dimensiones, impactó particularmente a la monarca quien se detuvo largos minutos para admirarlo.

Por su parte, Máxima y el príncipe parecieron inclinarse por las pinturas de Antonio Berni como "La gran tentación" donde el maestro argentino muestra la confrontación que existe en la sociedad de consumo, y la escultura "La voracidad o la pesadilla de Ramona", realizada con deshechos.

Otro artista que motivó el interés particular de la reina, y de los príncipes, fue la controvertida obra de León Ferrari de 1966 "La civilización occidental y cristiana" donde de Cristo está crucificado en un avión de guerra.

Tras el recorrido por las salas, se ofreció un vino de honor donde la reina conversó animadamente con cuatro artistas argentinos, Sofía García Vieyra, Victor Florido, Pablo Ziccarello y Patricio Larrambebere, quienes estudiaron arte en Holanda.

"La reina es una persona muy interesada en el arte, y eligió nuestro museo porque los príncipes habían estado aquí hace dos años e interesaron a la reina para que nos visite antes de su partida a Holanda", dijo Constantini.

Antes de la partida, la reina y los príncipes posaron para los fotógrafos, quienes entusiasmados buscaban la atención especial de Máxima.