Tranquilo y silencioso amaneció el microcentro esta mañana. El paro de colectivos convirtió en atípica la mañana de sábado e impidió a muchos santafesinos acercarse a la peatonal a hacer las compras que pospone la semana laboral o a disfrutar de un café con amigos y familia.
Para los empleados no fue fácil llegar a trabajar el primer día del mes, aún con los bolsillos flacos por ser fin de semana. Los que lograron conservar un billete se lamentaron a la hora de entregárselo al remisero que los llevó. "Vivo en Guadalupe y el remís me sale siete pesos", confesó Liliana quien se sintió "muy molesta" porque "a esta altura del mes no es nada agradable para un empleado de comercio que todavía no cobró".
Los que no, hicieron ejercicio y optaron por caminar con los sentidos en alerta para esquivar los posibles peligros que quedan al despedirse la noche.
"Yo me tuve que venir caminando y a esa hora de la mañana es un peligro porque hay borrachos y delincuentes, tengo más de 20 cuadras hasta acá y tuve que salir como una hora antes para llegar", relató Laura, empleada de una juguetería.
Algunos fueron un tanto más afortunados. Sus jefes, considerados, los fueron a buscar a sus hogares. Otros, solidarios, organizaron cadenas y se pasaron a buscar en autos particulares o taxis.
Los que más lamentaron la huelga del transporte fueron los esposos y padres que se vieron obligados a dejar temprano la almohada para llevar a su pareja a trabajar.
Por las calles laterales podía circularse con holgura: no había congestionamientos, no se escuchaban bocinazos ni frenadas ensordecedoras, no era necesario arriesgar la vida bajando el escalón de la vereda para avanzar. Por la peatonal también: los comerciantes extrañaban el hervidero de potenciales clientes que van y vienen, consultan precios y se llevan una bolsita o un ramo de flores del puesto de Hugo, por ejemplo: "Tendría que haber el doble de gente a esta hora", dijo indignado porque las pocas ventas que hizo en la mañana no alcanzaban a cubrir el gasto del remís que lo dejó en la peatonal.
Patricia, encargada de un bazar, dijo que la medida "molesta a todos los que tenemos que trabajar, porque los derechos de uno terminan cuando empiezan a molestar al resto. No sé qué va a pasar el lunes con las escuelas, creo que hay ciertos servicios que la Municipalidad tendría que asegurar más allá de las reivindicaciones salariales de cada sector".
Según su opinión, la actividad comercial en sí no se vio tan afectada porque "la gente que se maneja en colectivo no viene los días sábados sino durante la semana cuando viene a hacer trámites. El sábado viene otro tipo de cliente, que tiene auto, hay más grupos familiares".
El dueño de una casa de ropa fue a buscar a todos sus empleados a sus casas. En el negocio el tema de conversación giraba en torno a cómo iban de afrontar sus economías familiares el posible incremento del boleto. "Siempre perjudican al usuario, al que tiene que tomar un colectivo porque no tiene otro medio de movilidad, sólo tocan el bolsillo del que trabaja", dijo uno, al tiempo que su compañera reflexionaba lo perjudicial que resulta el incremento para el empleado de comercio "porque hacemos horario partido y tenemos que tomarnos 4 colectivos al día, siendo que tenemos hijos que también se trasladan en cole". Para ellos, una gran ayuda sería establecer el horario contínuo para toda la actividad comercial.
Sin dudas hoy, la actividad comercial fue la más afectada. Habrá que esperar al lunes para ver cómo se organiza el resto de los santafesinos para afrontar las actividades sin empezar el día en la parada de colectivos.
Intimación
La Municipalidad dispuso pedir en el día de ayer ante la Secretaría de Trabajo de la provincia la conciliación obligatoria en el conflicto del transporte público de pasajeros, recurso que fue rechazado hoy sábado a las 11. Es por ello que, paralelamente, la Municipalidad, a través de la Secretaría de Servicios Públicos, ha dispuesto intimar bajo apercibimiento de ley al sector empresario y al sector trabajador para que disponga lo conducente para que se cumpla la resolución 9988/04 del Concejo Municipal que establece que el transporte públicos de pasajeros en la ciudad es un servicio esencial.
De la redacción de El Litoral