Denuncia de los vecinos de barrio Marcos Bobbio

Los vecinos que habitan el barrio Marcos Bobbio hicieron llegar su reclamo a la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, primero, y a la Fiscalía N° 1 después, por el posible "abandono de personas y discriminación". ¿Qué piden? Que se atiendan los sucesivos pedidos de "instalación de energía eléctrica, agua, servicio de recolección de residuos, alumbrado público, mejorados de calles, desagües pluviales e infinidad de servicios indispensables para poder vivir dignamente".

A la Fiscalía, el pedido llegó en forma de denuncia contra las empresas de servicios y las áreas responsables de la Municipalidad santafesina. La suscriben Hugo Leones, Omar Aquino y Ramón Leone, miembros de la comisión barrial, acompañados por el titular de la asociación civil Inundación Nunca Más Guillermo Ifrán y el patrocinio de Joaquín Gorrochategui

Puntualizan allí los sucesivos pedidos cursados a distintas reparticiones, uno de ellos en febrero a la EPE, para la instalación del servicio, con el fin de "superar la situación de irregularidad y evitar desgracias a causa de los cables colocados a muy baja altura, que significan un serio riesgo a la integridad de todos los habitantes".

También reseñan una nota presentada ante Vivienda de la Municipalidad para que informe a quién corresponde la propiedad de los terrenos del barrio "con el fin de acelerar la regularización de la situación de indefensión absoluta que soportan los vecinos frente a la carencia de los básicos suministros". Y un último pedido, el 10 de marzo, al intendente Martín Balbarrey para ponerlo en conocimiento de la situación de desamparo en que viven los habitantes del barrio.

"La situación de riesgo potencial -señala más adelante la presentación- ha pasado a la producción dañosa a partir de la semana pasada, cuando al cortarse un cable por la tormenta del 17 de marzo, una niña salvó milagrosamente su vida por la intervención de un vecino, al matar un perro".

Se aclara finalmente que "los vecinos nunca pretendieron vivir de la dádiva estatal, ni reclamaron algo en ese sentido, estando dispuestos a pagar a pesar de la extrema humildad en la que viven la denominada tarifa social por el servicio reclamado".