El negociador de Uruguay en el conflicto de las pasteras

"Tenemos que llegar a un acuerdo porque somos pueblos hermanos"

El secretario de la Presidencia de Uruguay, Gonzalo Fernández, hizo una pausa en la negociación para volver a la actividad académica del especialista, en Derecho Penal. Foto: Flavio Raina.. 

Gonzalo Fernández estuvo en Santa Fe dictando clases en un posgrado de la UNL. Ratificó la decisión de su gobierno de permitir instalar las plantas y la vía de negociación política para buscar el entendimiento. El lunes habrá respuesta oriental a la última propuesta argentina.

En Santiago de Chile, los presidentes de Argentina y Uruguay acordaron buscar una solución política al conflicto suscitado por la radicación de dos plantas pasteras en Fray Bentos. Mientras Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez acordaban que el jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, y el secretario de la Presidencia de Uruguay, Gonzalo Fernández, iban a buscar puntos de entendimiento para dos reuniones cumbre, los entrerrianos mantenían cortados los puentes en Gualeguaychú y en Colón, en tanto Botnia y Ence seguían construyendo las futuras plantas. El encuentro previsto para el miércoles último, en Colonia, fue pospuesto, no obstante lo cual los Fernández siguieron negociando. En un alto de esta tarea, Gonzalo Fernández estuvo ayer viernes en Santa Fe cumpliendo su compromiso académico en el posgrado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral y dialogó con El Litoral.

"La negociación sigue en curso. Ayer (por el jueves) se recibió una nueva propuesta documento por parte del jefe de Gabinete argentino que se acerca más a la redacción sugerida, en su momento, por Uruguay. Se está consultando. Aproveché a cumplir este compromiso académico, y probablemente el lunes le daremos una respuesta a la Argentina. La negociación continúa", remarca Fernández.

-�Cómo tomó el gobierno uruguayo la suspensión de la cumbre anunciada para el pasado miércoles en Colonia?-Es un hecho absolutamente normal. Habíamos acordado un documento para ser firmado. Al día siguiente, se plantearon reformas que se debieron considerar. A su vez, nosotros pensamos en otras modificaciones. Hablamos varias veces por teléfono ese martes, intercambiamos e-mails con propuestas hasta que nos dimos cuenta sobre las 9 de la noche, de que todavía no estaba suficientemente afinado el texto y, por ende, preferimos posponer, no suspender, por unos días la reunión. Confío en que pueda realizarse la próxima semana.

El peso de las diferencias

-Las diferencias entre Argentina y Uruguay, �son técnicas o políticas?-Básicamente son de carácter técnico y se centran en un anexo donde se establecen los términos de referencia sobre los cuales debe expedirse la comisión de peritos a nombrarse que, a juicio de Uruguay, es excesivamente detallista y a juicio de Argentina es, sin embargo, imprescindible. Estamos tratando de acercarnos y conciliar la redacción de un texto que sea satisfactorio para ambos países. Confío en que lo vamos a poder lograr. -�Uruguay entregó a la Argentina toda la documentación requerida? -Uruguay a través del grupo técnico ha brindado toda la información que le fue pedida por Argentina que, a su vez, sostiene que hay preguntas que no han sido evacuadas. Me siento muy limitado para responder en función de que mi injerencia en este tema empieza a partir de la reunión de los presidentes en Santiago de Chile. En todo el período anterior, no tuve intervención alguna ya que es un tema propio de Cancillería y en razón de que la negociación había fracasado, ambos presidentes pusieron a sus hombres de confianza a trabajar aprovechando que, por cuestiones académicas, teníamos una relación previa de conocimiento y amistad con Alberto Fernández.En el fondo, tanto él como yo, tenemos la misma limitación de no haber vivido la etapa previa. La reunión del grupo técnico binacional insumió seis meses. Del pasado no puedo pronunciarme. Hay tantos aspectos técnicos que nos desbordan por completo porque somos abogados y no puedo hablar con solvencia sobre si tal sistema sirve o no. No es mi especialidad. Lo técnica termina enredando lo político y en definitiva, dos actores políticos estamos tratando, silenciosamente, de negociar para llegar a un acuerdo como tenemos que llegar porque somos pueblos hermanos. -�Uruguay tiene información técnica propia o utiliza la que le suministran las empresas?-El gobierno tiene información propia. Para conceder los permisos averiguó en su oportunidad sobre el tema todo lo que entendía era necesario y ante el surgimiento de este problema requirió información complementaria. No estamos jugados solos y únicamente con los datos aportados por las empresas. -En seis meses una comisión binacional no pudo llegar a un entendimiento. �Cree que en 90 días se podrá alcanzar un acuerdo? -Sí, en la medida en que se achique el número de miembros de la comisión y que se intensifique el trabajo en aras de resolver un conflicto. -Son inversiones millonarias para Uruguay. Este aspecto económico �puede terminar rompiendo la relación con la Argentina?-De ningún modo se puede romper la relación entre Uruguay y la Argentina. Es muy fuerte, está enraizada en los confines de la historia. A veces, surgen problemas entre hermanos y, entonces, hay que aguzar el ingenio y tener flexibilidad para encontrar un camino de solución. Confío en que lo vamos a encontrar". -�Uruguay ratifica su intención de que las pasteras se radiquen? -Sí, pero Uruguay se ha comprometido a instalar un monitoreo permanente. Hemos ofrecido la posibilidad de instalar una estación de monitoreo en la propia ciudad de Gualeguaychú y asumir el compromiso de que ante la detección de la menor falla provocadora de impacto ambiental, el gobierno suspende la actividad. En este momento, estamos en una etapa previa. Las papeleras no están construidas, por ahora hay ladrillos, e intentamos antes de instalar la maquinaria de buscar un camino de concertación a través del estudio de impacto ambiental que estamos negociando con la Argentina. -Pero, todavía no han sido liberados los fondos del Banco Mundial para la obra, por la falta de estudio. -No ha sido liberados porque desde el punto de vista político, hasta que no se arregle la situación entre ambos países, es muy difícil que el Banco Mundial libere el crédito cuando hay un conflicto ostensible y cuando, incluso, hay un anuncio del gobierno argentino de llevar el tema al Tribunal Internacional de La Haya. -�Su gobierno insiste en la vía del Mercosur?-Por ahora, estamos negociando los dos Estados. No me haga sentir que ya fracasé, no me anticipe etapas que no han sucedido. Estamos negociando de Estado a Estado; insisto en que no se está perdiendo el tiempo. Nos vamos acercando. La versión que recibí el jueves de la Argentina es, a nuestro juicio, mejor que la anterior aunque no del todo satisfactoria. Vamos a arrimarnos para buscar una solución de consenso. Yo tengo fe, esperanza y voluntad en que se logre.

El daño económico

Fernández admitió que el levantamiento de los cortes provocó una mejora de la relación. "Era una medida que se percibía como muy coactiva y le ha provocado al Uruguay una pérdida que los economistas estiman en 200 millones de dólares porque arruinó la temporada. Hay que tener en cuenta que fue por un daño que puede llegar a producirse y no lo sabemos; por eso buscamos un estudio. Uruguay ya ha recibido un daño económico muy sensible, sobre todo para un país que salió muy malherido de la crisis del 2002, cuando la crisis argentina nos pegó por arrastre."

-El hermano más grande los está tratando mal. -Así y todo, seguimos en la mesa conversando.

Penalista y socialista

Gonzalo Fernández admite ser amigo de Tabaré Vázquez, con quien milita en el socialismo desde 1989. No ocupó cargos cuando el actual presidente fue intendente de Montevideo y sí aceptó hacerlo ahora en la Secretaría de la Presidencia. Especialista en Derecho Penal, es catedrático en la Universidad de la República y director del Instituto de Derecho Penal de esa casa. Desde hace varios años dicta cursos en post grados en la UNL. Ayer, los titulares de esa cátedra se reunió en el Colegio de Abogados, a pocos metros de la Casa de Gobierno.

Mario Cáffaro