Hasta la cancha "virtualmente" más chica del fútbol argentino, Roberto Carminatti de Bahía Blanca, llegarán las ilusiones coperas de Colón cuando mañana salte al césped de Olimpo desde las 16. Un solo cambio viajó en avión este mediodía desde Santa Fe: el "Negro" Rogelio Martínez -justo contra su ex club, donde fue símbolo e ídolo- por el "Pipi" Martín Romagnoli, que llegó el miércoles contra Independiente a la quinta amarilla, con lo cual deberá descansar una fecha y volverá el domingo que viene contra el Boca de Basile en el Cementerio de los Elefantes.
En Olimpo también se anuncia un solo cambio respecto del once de Omar Labruna, que viene de ganarle a Banfield en Peña y Arenales: no podrá jugar por cuestiones contractuales Ismael Blanco -tampoco lo puede hacer Savoia, ambos jugadores de Colón- y en su reemplazo ingresará el jugador más alto del balompié criollo: Alejandro Delorte.
Muchos equipos que pisan Bahía Blanca hablan, varias veces, "del viento y la cancha chica, con la pelota viajando fácilmente de arco a arco". De todos modos, las voces oficiales del club bahiense hablan de "medidas reglamentarias" del campo de juego en el estadio Roberto Carminatti.
De todos modos, más allá de la cancha, Colón parece más cómodo en los últimos tiempos jugando fuera de Santa Fe que en su propio terreno. Por ejemplo, como visitante, viene de ganarle sobre la hora a Estudiantes de La Plata en la cancha de Quilmes. Como local, en los últimos tres partidos no ganó y sacó apenas un puntito de nueve: perdió con Jujuy, perdió con Vélez y empató con Independiente el miércoles pasado.
Mientras la gestión tempranera de Horacio Darrás aseguró un chárter con 19 plazas (los jugadores y Bauza) que salió hoy al mediodía con destino a Bahía Blanca, el resto de la delegación -auxiliares, cuerpo médico, gerente administrativo- lo hizo en micro anoche. Luego, el retorno será de todos juntos por tierra a Santa Fe para pensar en Boca.
A su vez, hubo una "caravana" anticipada de los dirigentes de Colón, que hacían escala en sus coches en Monte Hermoso, donde el intendente los invitó a un festejo especial, recordando que fue el lugar elegido por el plantel para hacer la pretemporada.
Vignatti, Darrás, Fleming, Daniel Díaz, José Alonso y algunos otros tendrán tiempo suficiente en Bahía Blanca para hablar de varios temas. Por un lado, el aspecto de la violencia: no salió el fallo de la cancha por el partido con Vélez. Por el otro, la continuidad dirigencial de cara a las elecciones de junio del presente año. Uno se pregunta, en definitiva, si será Bahía Blanca el lugar del "humo blanco" para el futuro de Colón.
Especulaciones sobran. Que vuelve Vignatti, que finalmente sigue Darrás, que agarra Alonso la conducción. Todo hace suponer que sobran tantas opciones en la misma medida que faltan certezas al respecto. Lo que está claro, una vez más, con Vignatti activo, es que la oposición política e ideológica en Colón directamente no existe.
De la Redacción de El Litoral