De la redacción de El Litoral
El acuerdo de precios "sugeridos" de cortes de carne populares para la variedad de novillo que se pactó con la cadena ganadera, supermercado y carnicerías será controlado por una "comisión" que se reunirá cada dos meses.
Pese a la falta de precisión De Urquiza sostuvo que "va a haber un seguimiento" y que "el gobierno va a ir monitoreando este acuerdo".
A raíz de que el acuerdo alcanzado entre cámaras de representantes de productores ganaderos, consignatarios, frigoríficos, carniceros y el gobierno para congelar el precio de once cortes populares de novillos, sólo compromete a los firmantes respetar precios sugeridos, las disposiciones pactadas para monitorear su cumplimiento carecen de rigurosidad.
El punto cuatro del acuerdo sólo menciona la creación de una Comisión de Seguimiento integrada por representantes de las cámaras firmantes que se reunirá cada dos meses donde se analizará el cumplimiento del acuerdo que no impone precios máximos por tanto sin posibilidad de sanción a quien no lo cumple.
El punto cinco no agrega más información al respecto pero deja en claro que el Ministerio de Economía buscará que los organismos existentes procuren hacer respetar las normativas vigentes en referencia a la defensa de la competencia, la defensa del consumidor y de la lealtad comercial.
Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, alertó que no necesariamente el acuerdo implica una solución inmediata. "Ahora se deberá cumplir y muchos consumidores pueden sentirse defraudados por la poca claridad en que se ha comunicado el acuerdo", sostuvo.
"Muchos van a llevarse la sorpresa que le quieran vender una asado a 11 pesos el kilo esperando que un precio de 6,40 pesos el kilo, porque es un precio sugerido y sólo de novillo", agregó.
De todas maneras, el subsecretario de Agricultura de la Nación, Javier De Urquiza, considera que "debiera ser de inmediato (el traslado de la rebaja) porque si se acordó es porque se analizó que esto era posible", admitiendo que esto ocurrirá a lo sumo "en una semana".
A su vez, De Urquiza, anticipó que "va a haber un seguimiento, el gobierno va a ir monitoreando este acuerdo" y que la apertura de las exportaciones de carne, con restricciones, está condicionada al cumplimiento del acuerdo por parte de la cadena de ganados y carnes.
Pese a la falta de información sobre cómo se sistematizará dicho monitoreo -este diario puedo comprobarlo en boca de funcionarios del área-, el gobierno cuenta con un importante aliado para que las rebajas pactadas lleguen al consumidor.
Entidades con fuerte poder de lobby y exposición como la Sociedad Rural Argentina, CRA, Carbap, Coninagro, y los frigoríficos, buscarán rápidamente mostrarle al gobierno el cumplimiento del acuerdo para ser habilitados a exportar.
El vicepresidente de la Rural, Hugo Luis Biolcatti, fue el primero en presionar. "Ya están dadas todas las condiciones para que las rebajas en la carne se trasladen sin demoras al consumidor", ya que la cotización de la hacienda bajó "dramáticamente en Liniers durante mas de 30 días", sostuvo ayer.
En tanto, el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías porteñas, Alberto Williams, recogió el guante y sostuvo que "de aquí en más quedará en cada parte tratar de cumplir bien todo lo que se ha firmado y poder establecer un precio de la carne".
El titular de la Cámara de Supermercados de Rosario, Roberto Lázaro, no se quedó atrás y consideró que "no hubo grandes aumentos" durante marzo último, aunque admitió que algunos "variaron levemente".
El presidente argentino Néstor Kirchner se entrevistó ayer con el primer ministro ruso Mijail Fradkov por asuntos bilaterales, entre ellos, la veda impuesta a las exportaciones de carne, de las cuales Moscú era el principal cliente.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, calificó de "importante" el mercado ruso para las carnes argentinas, pero defendió la decisión oficial de prohibir las exportaciones del producto por 180 días a fin de garantizar el abastecimiento interno en el marco de la ofensiva para controlar la inflación.
Rusia "es un mercado importante y nosotros estamos atentos a ese problema, pero también es cierto que existe la necesidad de resolver el problema del mercado interno", dijo Fernández en declaraciones radiales.
La reunión entre Kirchner y Fradkov en la Casa Rosada se produjo cuando las autoridades locales admitieron que podrían flexibilizar la prohibición de exportar carne una vez garantizado el abastecimiento interno.
Argentina vendió carne a Rusia por 240 millones de dólares en 2005, sobre un total de 1.500 millones.
El gobierno argentino mantuvo bajo absoluta reserva el encuentro y ni siquiera autorizó la entrada a los reporteros gráficos para tomar imágenes.
El gobierno podría estudiar la reapertura de las exportaciones "después de que garanticemos que los argentinos vamos a tener 180.000 toneladas mensuales de carne para consumir, que es lo que demanda el mercado interno", dijo Fernández.
El presidente
Kirchner sostuvo en Santa Cruz, que el precio acordado de la carne debe regir en todo el país y que los gobiernos provinciales y municipales deben garantizarlo con los controles, "El acuerdo marco debe ser respetado por todos en todo el país", subrayó.