"Los Derechos Humanos no son para todos los humanos sino para determinada gente... Ellos consideran que es un manoseo más, más manoseo del que hicieron ellos... Qué ha hecho la gente de Derechos Humanos por nosotros". Éstas son algunas de las afirmaciones que emitió Justa en comunicación telefónica con El Litoral frente al conocimiento de la pública búsqueda de "Transformaciones" de un damnificado por la inundación y la negativa y acusación de la Casa de Derechos Humanos.
Se trata de una persona mayor que vive en barrio Roma (a cinco cuadras de Av. Freyre) y cuya vida, como la de tantos, fue arrasada por las aguas del Salado: paredes, muebles, libros, electrodomésticos, etcétera. "Cuando el agua ingresó, barrió con todo. Es una ola que te arrastra, mi marido terminó en la terraza. Tenemos 46 años de casados, trabajamos toda la vida para tener la casa en condiciones y todo desapareció, el agua me lo arruinó. No voy a empezar de nuevo, y lo que amarga es la indiferencia".
Justa se siente estafada por una serie de motivos: habló de que nunca le llegó lo que el presidente prometió en febrero de 2004 en Esperanza; que le pagaron "una mísera" suma, con la que repuso poco de lo que perdió. "Nosotros teníamos una forma de vida y ahora tenemos la que nos impuso la inundación, que se pudo haber evitado".
Justa habló sobre esos días de abril de 2003 y también sobre su situación actual y su hogar no recuperado. En ese marco mencionó el manoseo de la gente de Derechos Humanos, que "jamás hicieron nada", y defendió las intenciones del programa "Transformaciones".