Newell's Old Boys regresó anoche a la cima del torneo Clausura y lo hizo por una genialidad del mediocampista Fernando Belluschi, la que sirvió para poner el 2 a 1 definitivo ante el descendido Instituto en el escenario de Alta Córdoba. Belluschi, a los 11 minutos del segundo tiempo, eludió a tres adversarios y al arquero Jorge Carranza antes de acomodar la pelota en el fondo del arco.
El primero en ponerse en ventaja fue Instituto, por intermedio del juvenil Marcelo Moreno, pero, debido a una conquista de Ignacio Scocco, el parcial concluyó igualado. Los dirigidos por Nery Pumpido aprovecharon el adelanto de la decimoquinta fecha para volver a liderar la competencia doméstica, aunque lo hacen en compañía de Boca Juniors y River Plate, los dos gigantes del fútbol argentino que todavía tienen que jugar ante Arsenal, en la Bombonera, y San Lorenzo de Almagro, en el Nuevo Gasómetro.
Instituto trató de ocultar la realidad que está reflejada en las tablas, en las que queda claro que los cordobeses perdieron la categoría, mientras que Newell's todavía pelea por el título en el Clausura y es pase a los octavos de final de la Copa Libertadores de América.
A pesar de la condena inapelable, los cordobeses salieron a presionar a sus encumbrados adversarios, a los que complicaron con el esfuerzo generalizado y rendimientos individuales como los del delantero Gonzalo Bergessio y del juvenil Moreno.
Precisamente el mediocampista batió al paraguayo Justo Villar porque se animó a rematar desde el borde del área grande. El envío parecía atajable, pero la pelota pasó por debajo del cuerpo del guardameta "leproso". El gol tonificó a los cordobeses, tanto que estuvieron a punto de aumentar la diferencia, pero todo cambió ni bien Scocco estableció la paridad en el marcador.
En la jugada del 1 a 1, el artillero de los rojinegros se procuró el espacio necesario, todavía fuera del área grande, y completó la acción con un derechazo perfecto, con potencia y dirección. El balón se coló en el ángulo superior derecho. Así como antes se lo había visto entusiasmado, al local lo afectó mucho la igualdad que, por entonces, era injusta.
En la segunda parte, Newell's tuvo al principio una actitud distinta. Pumpido debe haber sido elocuente en su mensaje y los futbolistas tuvieron en claro que se estaban jugando la punta del campeonato.
Newell's demostró por fin su superioridad sobre el oponente, pero la maravilla fue obra de Belluschi. Una vez arriba en el marcador, los rosarinos regularon, pero, por la capacidad del volante por derecha o el "Burrito" Ariel Ortega, pudieron haber ampliado las distancias en el tanteador.