Informe de la Fundación Observatorio Pyme de empresas argentinas
Pymes argentinas temen a la apertura comercial
40 % de los consultados dice sufrir severas amenazas de sus ventas en el mercado interno. China y Brasil son los principales fantasmas de los pequeños y medianos empresarios argentinos.

El 40 por ciento del pequeño y mediano empresariado se siente amenazado por las importaciones desde China y Brasil, según un informe de la Fundación Observatorio Pyme.

"A pesar de la devaluación, casi el 40 por ciento de las Pymes industriales manifiesta sufrir `severas amenazas' a sus ventas en el mercado interno", indica el estudio de la entidad.

El trabajo señala que, "en sectores como cuero y calzado, el 88 por ciento de las empresas se siente severamente amenazado y en el sector prendas de vestir y textiles, aproximadamente el 63".

En tanto, en sectores tecnológicamente más complejos como autopartes y maquinaria eléctrica e instrumentos de comunicación y precisión, la sensación de "severa amenaza" es sentida por el 50 por ciento de las empresas, destaca el informe.

De acuerdo con la Fundación, "en un mercado industrial sólido y dinámico lo razonable es que la sensación de `severa amenaza' pudiera ser sentida por el 10-15 por ciento de las empresas".

Por otro lado, se señala que "el 80 por ciento de los empresarios identifica el origen de la amenaza en Brasil y China".

En tanto, el principal motivo por el cual el 80 por ciento de las Pymes industriales no logra entrar al mercado exportador no es el tipo de cambio, sino, según señalan, la "insuficiente capacidad productiva y comercial para vender en el exterior".

El otro motivo es la "ausencia de demanda para los propios productos", lo que, según indica la Fundación, "advierte la necesidad de una reconversión tecno-productiva".

Pocas nuevas empresas

La investigación logró determinar que la nueva relación cambiaria entre el peso y el dólar no sirvió para que se incrementara la cantidad de empresas pequeñas y medianas dedicadas al comercio exterior.

"A pesar de la devaluación, la apertura exportadora del sector de las Pymes industriales está fija en niveles cercanos al 10 por ciento, similar o inferior al registrado en los mejores años de los noventa", destaca el trabajo.

El mismo indica, además, que "las exportaciones aumentaron, pero mucho más se incrementaron las ventas al mercado interno".

No obstante, se rescata que "se nota un incremento en la cantidad de Pymes industriales que entraron al negocio exportador luego de la devaluación" aunque se reconoce que la cantidad de firmas en ese negocio es "muy baja".

Las exportaciones de las Pymes industriales continuaron expandiéndose en 2005 a tasas elevadas: con respecto a 2004, las exportaciones crecieron en el último año un 9 por ciento. Así, entre 2002 y 2005, las ventas al exterior se incrementaron aproximadamente en un 40 por ciento.

América latina y el Caribe son el principal destino de las exportaciones de las Pymes industriales argentinas: cerca del 55 por ciento se dirige hacia estos mercados.

Sin embargo, se observan cambios importantes. Brasil disminuyó en más de un 50 por ciento su peso en el destino de las exportaciones de las Pymes industriales argentinas (del 39 al 19,5) y Chile aumentó su peso del 9 al 13.

Alta incidencia del empleo en negro

El empleo no registrado tiene una incidencia del 74,2 por ciento entre las pequeñas y medianas empresas argentinas, según indica un estudio del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) elaborado en base a datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"Según datos publicados por el BID, entre las grandes empresas argentinas y chilenas la incidencia del empleo no registrado es muy similar, 7,6 y 8,4 por ciento, respectivamente", señala el informe de Idesa.

Sin embargo, destaca que "las diferencias son enormes cuando se comparan las pequeñas empresas de ambos países: 74,2 y 47,7 por ciento, respectivamente".

"En Chile, la incidencia del empleo no registrado es casi la mitad del observado en la Argentina a pesar de que sus niveles de desarrollo son similares", señala el reporte.

Por otro lado, la investigación revela que la informalidad laboral de Argentina es comparable con la de Brasil, un país de menor ingreso per cápita y donde los problemas de informalidad y exclusión social son masivos.

Idesa destaca que "si bien en términos de agregados macroeconómicos la crisis fue superada, la reversión de la informalidad en las relaciones laborales ha sido hasta el momento bastante tenue".

Algunos de los factores que cita la consultora para la alta contratación en negro son las normas laborales que "imponen aportes y contribuciones elevados".

Se indica que "el costo laboral total fijado como piso excede el nivel de productividad de gran parte de los puestos de trabajo generados por las empresas pequeñas".

También se menciona que "los controles del Estado son débiles; de manera que la percepción de riesgo entre los agentes económicos es bastante baja".

El estudio considera que una de las consecuencias de la alta informalidad laboral es el patrón regresivo de distribución de la riqueza.

"De hecho, el principal factor causal que explica la muy alta incidencia de la pobreza, tanto en la Argentina como en el resto de la región, es la mala calidad de los empleos", afirma el estudio.

De la redacción de El Litoral