El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, propuso hoy a la coalición de centroizquierda, ganadora de los comicios, "un acuerdo parcial y limitado en el tiempo" para afrontar algunas citas institucionales, económicas e internacionales. En caso contrario, hará una "rigurosa batalla" desde la oposición.
Berlusconi, en una carta al Corriere della Sera, insiste en que, "a la luz del voto popular, no hay ni vencedores ni vencidos". Ayer señaló que reconocerá su derrota cuando se confirme oficialmente el resultado y que no hubo irregularidades en el recuento, pues en días pasados denunció la existencia de fraudes.
El líder de coalición de centroizquierda, "la Unión", Romano Prodi, ha puesto como condición previa a cualquier cosa que el primer ministro admita "sin dudas" su victoria en los comicios del pasado domingo y lunes.
Las elecciones han dado el resultado de un país dividido, pues ambas coaliciones quedaron muy empatadas, con "dos visiones de Italia y de su futuro", lo que se traduce en "una sustancial dificultad de gobernar el país de manera positiva y productiva", según Berlusconi.
Aunque opina que "sería mejor" un gobierno y una mayoría "sólidos", el primer ministro asegura que, con la victoria de la Unión, por una décima en el Congreso y dos escaños en el Senado, en realidad, son "frágiles e inciertos, tanto numérica como políticamente".
Por ello, sería necesario "razonar juntos sobre soluciones nuevas, dadas las nuevas circunstancias, para el gobierno de las instituciones del país", escribe el aún primer ministro.
"Un acuerdo parcial, limitado en el tiempo para hacer frente a las inmediatas citas institucionales, económicas e internacionales del país no puede ser excluido por principio", señala Berlusconi, con referencia, por ejemplo, a la elección, el mes que viene, del próximo presidente de la República.
Si la propuesta de Berlusconi no fuera acogida y "prevaleciese una línea extremista", el primer ministro asegura que su partido "Forza Italia y sus aliados realizarán una coherente y rigurosa batalla en defensa de los valores e intereses que les han sido confiados por el 50 por ciento de los italianos".
El secretario de Democráticos de Izquierda (el corazón de la Unión), Piero Fassino, señaló hoy en una entrevista con "la Repubblica" que se puede realizar un debate sobre algunos temas y ver "si se pueden determinar soluciones programáticas compartidas".
Pero, de hacerse, sería "sin ninguna confusión sobre quién gobierna: el centroizquierda, y quién está en la oposición: el centroderecha", así como Berlusconi debe reconocer la victoria de la Unión y que no ha habido "fraudes" en los comicios.
EFE