MODA OTOÑO-INVIERNO 2006

Diseños bajo cero


Tendencias invernales. Los diseños para esta temporada convierten al abrigo en una prenda que se lleva no sólo por necesidad, sino también por placer. Creaciones únicas de diseñadores y moda bien urbana para la mujer santafesina. fotos de EFE y AFP
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El calendario lo dice y el clima lo confirma: llegó el otoño y se acerca el invierno. Abrir el ropero es todo un desafío y elegir prendas para incorporar a él, una tarea que requiere conocer cuáles son las propuestas para así poder elegir una indumentaria práctica y moderna, acorde con estos tiempos.

La punta del ovillo

Los abrigos de lana hacen furor en los próximos meses con novedades que los rescatan del pasado. Se trata de prendas suaves y cálidas, con un toque de sensualidad. Envuelven la silueta con torzadas en forma bastante anatómica y hacen juego con vestidos cortos de los mismos materiales.

Se complementan con pieles en el cuello, puños, ruedos y algunos forrados en visón. La idea es que la lana aparezca como un material duradero, bien abrigado y moderno.

Marcas internacionales como Christian Dior y Cachamel dieron un protagonismo interesante a la lana, incluso a la lana más gruesa, que dejó de utilizarse unos cuantos años.

Eso sí, cuanto más cargado esté el abrigo con detalles sobre el tejido, mejor. Algunas de las opciones más vistas son los pompones, flecos, sobretejidos, pliegues, etcétera. Incluso, se pueden agregar estas ideas a un abrigo no tan nuevo y, así, renovarlo y hacerlo ideal para este año.

Con respecto a las telas para la mujer urbana, que marca presencia por su desenvolvimiento profesional, son cachemir, boucle, crep de lana y tweed.

Para sorpresa de todos

Aunque nadie esperó nunca verlas en las vidrieras invernales, llegaron las bermudas.

Empezó con algunos diseñadores exclusivos para convertirse en una moda extendida en todo el mundo. Las bermudas sirven para el frío también (por supuesto, con un abrigado par de medias).

Mango, por ejemplo, es una línea sumamente urbana y moderna que ha incorporado las bermudas en su colección. Se pueden llevar con jerseys de lana, tops o miniabrigos de paño.

El complemento ideal es un cinto que siga la línea innovadora de la prenda, o un lazo al tono en telas como razzo o terciopelo.

Fuera de serie

Entre lanas y telas de abrigo, se distinguen algunas prendas confeccionadas con una tela típica de épocas estivales: la gasa invadió el invierno.

En varias capas superpuestas, esta tela de fino grosor realiza juegos de vuelos en faldas y sacos, ya sea dando un detalle de terminación o bien integrando la prenda en sí, por completo.

El beneficio es que puede combinarse sin problemas con las texturas de invierno, ya que, en muchos casos, una misma prenda las combina en una especie de novedoso collage.

La adaptación que realiza esta tela se basa en los colores, puesto que viene camuflada entre los colores de la temporadas.

Pintando el invierno

Como cada año, los colores de la indumentaria tienden a apagar un poco su estridencia veranil. De todas maneras, las opciones son muchas.

Los colores predominantes son el café, beige, granate, camel, terracotas, negro y rojo.

La paleta de colores es casi infinita. Por eso, depende de cada persona la capacidad de que, al momento de elegir, se piense cuáles son aquellos con los que se siente cómoda, los que destacan más la propia personalidad.

Por otra parte, un color que viene muy fuerte es el bordó. Siempre tuvo su protagonismo en las vidrieras del invierno, pero, en los próximos meses, será el más presente.

Parejas perfectas

Éstas son algunas de las combinaciones que más presencia tienen en la temporada.

  • Cuadros con cuadros. Chanel lo propuso, el mundo lo impuso. Los conjuntos de falda o pantalón con saco a cuadros, aún con diferentes motivos de cuadriculados, son una opción que queda muy moderna y que no requiere mucha inversión, ya que puede usarse alguna prenda de nuestro guardarropas y combinarle una nueva, siempre siguiendo el motivo y los colores armónicos.Otra opción dentro de los cuadros es llevar dicho estampado sólo en algún detalle. Así, una camisa negra puede resaltarse con un lazo o cinturón a cuadros, o bien, con una cartera.
  • Pieles con tops. Es un look muy vanguardista y sólo para quienes se animen a llevarlo. Consiste en un pequeño top o strapless en colores oscuros y lisos, y sobre él, una piel suntuosa que deje ver un poco de piel como detalle sensual.
  • Monedas sobre la lana. Se trata de una tendencia derivada del estilo folk y consiste en colocar cintos o cadenas de monedas sobre la prenda de lana. Una pareja infalible.
  • Negro y azul cobalto. Con sólo verlos juntos, estos colores acarician la mirada y contradicen al falso mito de que negro y azul no pegan. Además, es una idea accesible, dado que casi todas tenemos una prenda negra en el armario. Sólo hay que agregarle otra azul o un accesorio de este color. Una faja de raso azul cobalto da el toque fino y distinguido.
  • Superposición de camisetas y camisetas escritas. Bajo el abrigo, y para las actividades cotidianas, la superposición de remeras da un toque juvenil y divertido a nuestro estilo. Además, se pueden incorporar las novedosas camisetas con leyendas que, de un tiempo a esta parte, vienen causando un gran éxito entre jóvenes y no tan jóvenes.
  • Falda tubo con remeras 3/4. Es un look clásico que permite una total libertad de combinaciones para renovar el vestuario cotidiano del trabajo u otras actividades. La falda tubo, por lo general estampada, toma protagonismo este año y se puede acompañar con una remera lisa al tono de mangas 3/4.
  • Tweed con collar de perlas grandes. El tweed hace ya dos años que no falta de las pasarelas. Para este invierno en que perdura la bijou exuberante, puede combinarse con grandes collares de perlas creando un renovado estilo.
  • Pantalones anchos con zapatos finos. Los pantalones para este invierno, sobre todo, los de telas más formales, vienen muy anchos en su parte inferior y hasta con botamangas. La tendencia los combina con botas de pico y taco aguja, lo cual crea un contraste muy original.
  • Como "la Sole"

    Son cómodos, abrigados y bien nuestros: los ponchos. Este año, como el anterior, el poncho llega como una prenda "comodín" ideal para los días de mucho frío. Se usan bastante largos, pasando la cadera, con variados estampados que llevan los colores de la tierra y, a veces, incorporan una faja pampa o una guarda similar.

    Algunos traen polera incorporada y otros pueden "cerrarse" con algún pañuelo ancho o un foulard en el cuello.

    A diferencia del año pasado, en el 2006 no se combina con faldas, sino que se usan con jeans o pantalones informales.

    Un toque original

    No es fácil incorporar prendas que no usamos con frecuencia. Sin embargo, algunas de ellas son dignas de reconsiderar. El sombrero es una.

    En el invierno, no debemos limitarnos al gorro de lana. Hay una enorme variedad de formas y diseños que cierran conjuntos con un toque único y muy original.

    Sólo hay que atreverse a innovar y llevarlo con altura, porque es un signo de distinción y elegancia de todos los tiempos.

    En este año, la estrella entre todos los sombreros es el borsalino. Aunque su apariencia varonil indique lo contrario, se trata de un detalle sumamente femenino.

    En tejidos ingleses resultan sumamente combinables. También vienen de terciopelo, brocados o de encaje.