Especial moda
Semanas de pasarela
Fashion weeks en el mundo. En enero y febrero se realizaron en importantes ciudades de todo el mundo las convocantes "fashion weeks". Son eventos con años de historia pero de vigencia permanente y cada país quiere destacarse con sus novedades. Diseñadores, invitados especiales y modelos preparan su fiesta. textos de AFP y EFE. foto de AFP

Hace varias décadas, las "fashion weeks" o semanas de la moda son el escenario ideal donde se conjugan las últimas creaciones de los diseñadores, la belleza de los modelos y miles de invitados especiales. Comenzaron como un evento exclusivamente europeo, pero en la actualidad se desarrollan en varias ciudades importantes del mundo. Y cada uno tiene sus puntos fuertes. Este año, las que se llevaron a cabo en Sao Paulo, Milán y Nueva York fueron las más comentadas.

Sao Paulo: libre y espontánea

Los creadores brasileños comenzaron en los últimos días de enero a presentar sus colecciones para el invierno 2006, en la vigésima edición de la "Sao Paulo Fashion Week" (SPFW), que demuestra nuevas ambiciones después de haber colocado durante diez años la moda del país sudamericano en la escena mundial.

Hasta el 23 de enero, cerca de 120 mil personas asistieron a los 46 desfiles de la Semana de la Moda de Sao Paulo, en la cual se invirtieron unos 2,6 millones de dólares.

El edificio de la bienal de Sao Paulo que acoge a la inmensa mayoría de los desfiles fue decorado en su interior con paredes en relieve de cartón, como un origami (figura de papel japonesa) gigante.

"Lanzada hace diez años, la SPFW -que presenta dos veces por año las colecciones verano-invierno de los creadores locales- ganó su apuesta", estima su iniciador, Paulo Borges.

"Sao Paulo Fashion Week se convirtió en la principal plataforma de la moda brasileña en la escena mundial", declaró Borges al presentar la vigésima edición.

"Brasil necesita exportar hacia el mundo su energía, sus creaciones, su diseño -subrayó Borges-. Queremos que la moda brasileña universalice su imagen y sus ventas al exterior como en nuestro país", declaró.

La principal ventaja de Brasil, según dijo, es la imagen de una moda "ligera, libre y espontánea".

Italia es de Armani

En Milán hay un sello muy fuerte sobre la pasarela: el de Armani. Este año cerró la semana de la moda masculina de esa ciudad italiana vistiendo al hombre del próximo invierno con prendas de terciopelo en todas sus variantes.

En la Semana de la Moda Masculina de otoño-invierno 2006-2007, que se clausuró el 19 de enero, el terciopelo ha sido uno de los tejidos favoritos, que ha presidido creaciones no sólo de Armani, sino también de Moschino, Cavalli y los canadienses Dean y Dan Caten.

El desfile de Armani contó en primera fila con un invitado de honor: el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, que estaba en Milán para una reunión con industriales del calzado. Esa presencia demostró la trascendencia del evento fuera de los límites de la moda hacia el mundo del comercio y los negocios.

Una pasarela más comercial

La semana de los desfiles otoño-invierno 2006 comenzó en Nueva York con una predominancia de colores oscuros, pero en un ambiente de relativo optimismo bajo el signo de la globalización.

En su 14° edición anual, la "Fashion Week" neoyorquina, que tuvo lugar del 3 al 10 de febrero, innovó retransmitiendo los desfiles en directo a través de Internet. Se trató de una importante novedad a la que los diseñadores habían sido reticentes por temor a facilitar así las falsificaciones, aunque al final se rindieron al poder de los medios.

"La atmósfera es de optimismo, se habla mucho de esta semana y ello sin duda tiene que ver con este proyecto de difusión. El mundo entero puede ver el espectáculo en directo", declaró Fern Mallis, vicepresidente de IMG, empresa encargada de organizar la semana de la moda neoyorquina.

Si bien Nueva York reúne aún una mayoría de diseñadores estadounidenses, cada vez más extranjeros eligen presentar allí sus trabajos, desde el brasileño Alexandre Herchcovitch al francés Lacoste o la belga Veerle Goyvaerts, quien trabaja bajo el nombre de Verlaine. Incluso Karl Lagerfeld estará allí por primera vez.

"París es un laboratorio para la creatividad. En Nueva York, las prendas son más comerciales, pero también se trata de una ciudad muy internacional -explica Mallis-. Tenemos diseñadores de Australia, Turquía, Gran Bretaña. Para casi todo el mundo, Estados Unidos es el mercado principal de la industria textil", concluyó.