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No está claro durante cuántos años se hicieron torneos de fútbol en los que presos y carceleros debieron enfrentarse; no se sabe con exactitud cuándo se disputó el primero ni tampoco durante cuánto tiempo se dejaron de organizar. Sin embargo, algunos elementos permiten afirmar que hace 40 años los presos santafesinos ya jugaban a la pelota para festividades como las de la Virgen del Carmen o el Día de la Bandera.
Guillermo Brocal, un árbitro veterano de 77 años, sitúa ese período durante la gobernación de Aldo Tessio, en la segunda mitad de la década del '60. En ese entonces, el director de Institutos Penales de la provincia se llamaba Carlos Barissi. Éste se desempeñó en el cargo entre 1964 y 1968.
"Él quería implementar el deporte como una forma de recuperación", recuerda su hijo, también llamado Carlos, quien definió a su padre como "una persona muy humanitaria que no pertenecía a las esferas de la UCR", partido que en ese entonces era gobierno.
"Sin embargo, le dieron la conducción de los institutos penales que, sin duda, eran otra cosa, diferente de lo que son hoy", reconoció Barissi hijo.
Actualmente, muchos de los objetos que conservaba la familia Barissi se encuentran en el museo policial, adonde fueron donados. Otros se perdieron durante la inundación de abril de 2003.
Don Brocal tenía 32 años cuando empezó a dirigir para la Asociación de Árbitros Santafesinos, en 1961. "Jugábamos con pantalones, zapatillas y camisas blancas", relató y explicó que antes se usaba el saco como única indumentaria.
"En ese entonces había torneos de los internos y de los empleados. Se hacían en Las Flores, Coronda y Rosario. Una vez, recuerdo que intervino San Nicolás", dijo el antiguo referí, que exprimía su memoria para buscar en vano la fecha exacta. Sí tiene en claro que era para los 16 de julio, fecha en que se celebra el día de la Virgen del Carmen, patrona de los institutos penitenciarios.
También afirma que había dos tipos de torneos: "Uno era únicamente entre internos y otro, del personal; y, a veces, mezclaban". Claro que entonces no había los despioles que tienen ahora", refirió el ex árbitro de la Liga Santafesina. Y recuerda que en esa época el lema era: "A trompadas te vas a hacer árbitro".
Como lo invitaban a participar dos o tres veces al año, fue aprendiendo a diferenciar a los rivales. "El preso era más callado, cuidadoso y modesto; no sé cómo será ahora -se pregunta-. En cambio el personal era distinto, porque había algunos que jugaban en la liga y había que tratarlos de otra forma".
Brocal debe haber caído bien entre los encargados de la organización, porque "fui una vez y, después, me llamaban siempre". Además, él mismo parece haber disfrutado de esas jornadas que se hacían en el viejo penal de Las Flores, en las que "antes de los partidos nos invitaban a tomar el desayuno y, después, al almuerzo".
Se hacían actos sencillos en los que "hablaban las autoridades antes del inicio del torneo. Después, elegían al mejor compañero, y esas cosas", pero como en todas las canchas del mundo, estaban los que se salían del protocolo, y hasta "había algunos que rascaban", recuerda.
El Litoral publicaba el 17 de junio de 1966 el anuncio de un encuentro deportivo que tendría lugar en la cárcel modelo de Coronda, el 20 del mismo mes, fecha en que se celebraría el Día de la Bandera.
Se trató, efectivamente, de un cuadrangular de fútbol, al que asistieron "los veteranos de Unión, veteranos de la Mutual rosarina de fútbol, Mutual de empleados de la tienda `La Favorita', de Rosario, y el conjunto integrado por futbolistas del instituto corondino.
"Las autoridades del instituto, atentas a la terapéutica que significa la expansión muscular y espiritual de la población de dicha casa, no omiten esfuerzos en el deseo de extender los beneficios del deporte como una forma de reeducación del hombre, empleando métodos modernos totalmente libres de violencia, situándolo en calidad de esparcimiento agradable, gravitando en el cuerpo y en el ánimo", explicaban por entonces.
Para la ocasión, estaba en juego "una copa donada por el gobernador de la provincia, Aldo Tessio".
Más acá en el tiempo, precisamente durante los primeros días de marzo de este año, hubo un partido de fútbol en la cárcel de Las Flores. El equipo de los internos arrasó con el del Personal Penitenciario y lo derrotó por un inapelable 5 a 2.
El partido se jugó en la cancha del propio establecimiento. "No hubo ningún contratiempo, fue muy positivo", declaró entonces el responsable de la unidad carcelaria, Carlos Monti.