El comienzo. "Empecé a dedicarme a la moda en la capital santafesina, mi lugar de nacimiento. Fue en 1976, cuando tenía 16 años. Es que mi padre no me pasaba un mango para vivir y tenía ganas de ser independiente en lo económico. Me puse a pensar qué era lo que más me iba a gustar hacer, con la condición de elegir algo vinculado a lo artesanal, para luego comenzar a trabajar. Y como mi madre siempre estaba rodeada de trapos y tenía su maquinita Singer, empecé, con su ayuda y la de una amiga mía, a cortar y confeccionar unas túnicas para lanzarme al mundo de la moda. Y fue eso lo primero que hice, es decir, una túnica de lienzo teñida a mano, negra y con unas curvas pintadas. Era ropa totalmente artesanal la que hacía por entonces en mi casa paterna, donde comencé a trabajar. Después, y hasta 1978, en que fui a la colimba, hice un montón de desfiles. Cuando volví a Santa Fe continué con ellos y en una infinidad de lugares: en el Jockey Club, la Alianza Francesa, el Círculo Italiano, el Centro Comercial, el living de mi casa..., pero el primero fue en la confitería Trevi, en junio de 1976".
Un duro camino. "Entrar en el mundo de la moda no fue nada sencillo, por varios motivos. Primero, tenía 16 años y no hacía alta costura, sino trapos y ropa al estilo gitano. Además, por entonces existían grandes modistas, como Cabal Iriondo, Tosca y Rosita Zapatero; tres hitos de la industria textil que le confeccionaban a toda la sociedad santafesina. De cualquier manera, me encantaba y divertía mucho ver lucir lo que yo hacía, aunque después tenía que venderlo. Por entonces, mis modelos eran tres: Marta, Mirta y Alicia. Después, se sumó Ana, que hoy es íntima amiga mía. Lo cierto es que ellas eran mis preferidas y quienes mostraban lo que yo hacía. Esa época fue todo un divertimento para mí. Pero, cuando dejó de serlo y se transformó en una especie de empresa, limitada y con el techo de una provincia del interior, decidí venirme a Buenos Aires".
Lejos de Santa Fe. "A los 18 años tuve que hacer la colimba en Mar del Plata y fue ésa mi primera experiencia prolongada en otro lugar. Me acuerdo de que por la mañana estaba en Marinería y de noche me iba por ahí a vender mis trapos. Es que necesitaba seguir sobreviviendo. Después del servicio militar regresé a Santa Fe, armé una especie de empresa y decidí, junto a Hugo, mi pareja de entonces, venir a Buenos Aires. En esa decisión también tuvo que ver la relación con mi padre, porque a él nunca le gustó este oficio. Y fue así que, en 1982, me vine para Capital Federal. Cuando llegué, le pedí una mano a una tía que estaba viviendo acá y en el término de dos meses ya estaba haciendo un desfile a beneficio de Malvinas. También le había pedido ayuda al círculo de damas santafesinas que residían en Buenos Aires, como la señora Mayoraz Jáuregui, a una parienta de Rosita Zapatero y a Beatriz Trento. Ellas, junto a otras mujeres, me dieron un lugar en la Casa de Santa Fe para poner una especie de oficina".
El reconocimiento. "Beatriz Trento fue quien me presentó a la modelo Mora Furtado y a la figura que accedió a ser mi madrina: Mirtha Legrand, lo que para mí fue algo impresionante, porque a los dos meses de estar en Buenos Aires yo iba con Mirtha por todos lados y ella me presentaba a las grandes personalidades de la verdadera alta costura. A esa etapa de mi vida la disfruté muchísimo hasta que me hice empresario. Es que las responsabilidades fueron en aumento y no podía tomar a mi actividad como un juego. Hoy por hoy, sigo siendo ese empresario, pero también soy un artista".
Autodefinido como "un tipo creativo", Roberto Piazza festejará, el 15 de mayo, sus 30 años de trayectoria en la moda.
Fecha y lugar de nacimiento: 16 de mayo de 1959, en el hospital Italiano de Santa Fe.
Edad: 46 años.
Estudios: En relación con la moda, la propia experiencia. De adolescente fue pasando por diferentes colegios hasta que en 3er. año se cambió a la escuela de Artes Visuales Juan Mantovani.
Un deseo: Concretar de manera exitosa todos los proyectos para el 2006. Entre ellos: el desfile aniversario, el estreno del musical Tango Fashion y la concreción de la Universidad Roberto Piazza de la Alta Moda Argentina, en Córdoba.
Un recuerdo: la época que vivió en Santa Fe, exceptuando la niñez.