Señora de las cuatro décadas
Tendencias para las maduras. Para el año 2012, las mujeres mayores de 40 serán el grupo más rico en los países desarrollados. Ese dato explica por qué el mercado dirige sus consejos cada vez más a la mujer madura. La moda no es una excepción. Pero hay que tener criterio a la hora de elegir qué vestir.

Nada más atractivo que una mujer madura vestida en forma acorde a sus bien llevados 40, 50 ó 60 años. Porque las novedades del mercado y el diseño no tienen por qué ser usadas exclusivamente por cuerpos jóvenes y perfectos. Aunque con menor variedad, en cada temporada que se inicia las tendencias de la moda proponen una interesante oferta para la mujer de mediana edad que -sin abandonar la juventud ni entrar en la vejez- está en una etapa intermedia. Una etapa de la vida que reclama buen gusto, ideas cada vez más creativas y consejos bien dados.

Si Gap, Levis, Donna Karan y Estée Lauder no hubieran dirigido sus proyectos hacia las mujeres mayores de 40 años, no estarían siguiendo la tendencia que la estadística viene marcando en los últimos años: para el año 2012 las mujeres mayores de 40 serán el grupo más rico en los países desarrollados, y los grandes anunciantes de los Estados Unidos empiezan a notarlo.

Los baby boomers son los elegidos

Modelos y celebridades de entre 30 y 50 años, compañías que apuntan a los baby boomers (la generación concebida después de la Segunda Guerra) forman parte de la nueva estrategia concebida a partir de esta realidad a futuro.

La revista More, dirigida a mujeres de entre 40 y 59 -que tiene actualmente un millón y medio de suscriptores-, experimentó un crecimiento de casi 60 por ciento en sólo un año, desde su lanzamiento en agosto del '98.

Las mujeres de More gastaron 14.000 millones de dólares en ropa durante 1999, lo que implicó el 40 por ciento del total de los consumidores de nivel alto en las grandes tiendas, según un estudio de Media Mark Research Inc.

Incentivar el proyecto propio, adecuar la vestimenta a la edad y experimentar con la concordancia de los estilos son algunas de las actividades que las campañas proponen a sus consumidores.

Alan Flusser, diseñador y autor del libro "Style & the Man", asegura que el look clásico, que trasciende la moda, es la forma que prevalece en estos últimos tiempos.

"El resultado es estilo y elegancia confortable, a cualquier edad. Los guardarropas ya no se distinguen entre jóvenes o viejos", asegura el experto.

A modo de ejemplo, valga señalar que los pantalones Dockers, de Levi Strauss, han tenido enorme éxito entre las mujeres mayores de 40 en Estados Unidos.

Personalizar la moda

La limitación generacional ha caído como un muro grueso y pesado. La personalización de la moda abrió una puerta que les da la bienvenida a aquellas mujeres audaces y gustosas de lucir de la mejor manera: como se quiere.

En definitiva, la de la moda es una cultura que, con diferentes matices, las sociedades modernas han llevado a lo largo de su historia.

Si bien es realmente muy beneficiosa para poder entrar al selecto grupo de los actualizados, esto no significa que exista una regla "teológica" que indique que toda persona actualizada y con estilo debe vestir a la moda del momento.

Por el contrario, también existen las "víctimas de la moda": aquellas personas que persiguen las tendencias actuales y corren a utilizarlas sin siquiera reparar en cuán apropiado es para cada una. En su desesperación por estar vestidas según los criterios de actualidad, terminan pareciendo maniquíes que siguen ciegamente aquello que dicta el mundo de la moda.

Por eso, es necesario evitar algunas conductas, tales como: utilizar ropa y accesorios de tendencias poco apropiadas; distraer la atención por culpa de la moda y llevar demasiado de una sola cosa; no ser criteriosa al momento de elegir qué prendas comprar (puesto que se puede estar muy a la moda en el presente, pero muy fuera en el futuro) y evitar las tendencias inadecuadas para la edad.

Buscar lo que siente bien

Existen prendas, como por ejemplo las remeras blancas y los vaqueros azules, que pueden ir fabulosas con gente de toda edad. Pero otras, como las calzas o los tops, sólo quedan bien en gente joven. Las víctimas de la moda nunca se detienen para preguntarse si una moda es apropiada para su edad, cualquiera sea ésta. Simplemente la toman y la usan sin ningún sentido crítico.

Existe una sencilla regla para desarrollar este sentido crítico: si una prenda luce fantástica en una persona joven, la adulta probablemente no la debería incorporar, y viceversa. Una mención aparte merece el estilo clásico, que siempre la hará ver a la moda y actualizada, permitiéndole también mostrar toda la elegancia de sus años maduros.

De allí que siempre sea necesario considerar su propio cuerpo, personalidad, edad y estilo de vida, antes de seguir las tendencias de una forma ciega y convertirse en un maniquí víctima de la moda. Y también es fundamental no intentar forzar a estas tendencias para que se adapten a una. En realidad, usted debe buscar lo que mejor le sienta.