Coincidencias y diferencias con la OMC

El encargado de Negocios de la Unión Europea en Buenos Aires, Matthias Jorghensen, ratificó que ese bloque y Argentina "son socios en el deseo" del éxito de la ronda Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sin embargo, una treintena de embajadores y el director ejecutivo del organismo, Pascal Lamy, decidieron suspender un encuentro ministerial que debía avanzar en la negociación.

Los representantes de los países reconocieron en Ginebra que no lograrían respetar la fecha del 30 de abril fijada anteriormente para llegar a un acuerdo sobre la baja de aranceles aplicados a los productos agrícolas e industriales.

Jorghensen dijo que Argentina y la Unión Europea "apoyan un sistema multilateral sólido y que funcione bien". Una reunión del conjunto de países miembros se prevé para el lunes en Ginebra para decidir qué hacer tras este nuevo fracaso del ciclo de negociaciones de Doha, iniciado en 2001. Según fuentes diplomáticas argentinas, un nuevo encuentro ministerial podría agendarse para julio.

La Unión Europea aspira a convalidar su nueva Política Agropecuaria Común, que prevé una moderada rebaja de sus subsidios internos, obtener derechos de denominación geográfica y lograr que las reducciones de aranceles a productos agrícolas sea de sólo el 39 por ciento promedio.

Argentina, en cambio, sostiene que la reducción tarifaria para productos agropecuarios debe ser de entre el 55 al 60 por ciento promedio y que debe ser superior a las reducciones en el campo de productos industriales.

Estados Unidos ha presentado una oferta que se concentra en rebajas arancelarias fuertes, del orden del 90 por ciento, pero no se muestra dispuesto a eliminar sustancialmente sus incentivos internos.

La OMC tendrá que resolver la ronda Doha antes del 31 diciembre de este año, fecha en que expira la autoridad de promoción de comercio que el Congreso de Estados Unidos le otorgó al presidente George Bush. Más allá de ese plazo, se considera imposible la firma de un acuerdo multilateral.