Cabaña Marcaojo

Genética de vanguardia para el norte argentino

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La Estancia La Pelada se ha consolidado como un referente del Braford y del Brahman a nivel nacional. Pero además es un establecimiento que asocia la agricultura, el acopio y un creciente desarrollo de la producción porcina. Un referente regional que combina tradición y manejo agropecuario integral.

Por Federico Aguer - [email protected]

La Estancia La Pelada constituye una referente muy fuerte en lo que a ganadería se refiere. A lo largo de los años ha implementado un sistema de trabajo que sabe integrar la tradición familiar con las modernas prácticas de la empresa agropecuaria, con la gradual incorporación de la genética como herramienta fundamental. La Estancia fue la primera propiedad adquirida por la familia Born en 1889 e integra el núcleo de establecimientos de S.A.Estancia La Pelada Ganadera y Comercial.

Hoy por hoy, la cabaña Marcaojo lidera con su trabajo dentro de la difícil competencia de una raza que crece a través de las más de 60 cabañas en todo el país.

Pero el lugar no siempre estuvo signado por el sello del Braford. De hecho, en sus inicios, el campo estaba poblado con ganado criollo, y a comienzos del siglo XX comenzó a cruzarse con Shortorn, con el objetivo de mejorar la calidad de la carne producida.

Años más tarde, debido a su rusticidad y fertilidad, el Hereford se presentó como una gran solución. Sin embargo, no pasó demasiado tiempo hasta que quedara claro que esta raza, como todas las de origen británico, presentaba serios problemas de adaptación, productividad, sanidad y longevidad.

A fines de los 60 se introdujo el Santa Gertrudis, importando un plantel de vacas y toros provenientes de diversas cabañas de los Estados Unidos, raza que se utilizó extensivamente en sucesivos cruzamientos con el Hereford. El establecimiento incursionaba así en el negocio de la venta de reproductores machos y hembras, con el objetivo de obtener un alto valor agregado.

La excelente ubicación geográfica, con condiciones de clima, vegetación y sanidad ideales para la venta de reproductores para el norte argentino, posicionó a La Pelada en un lugar ventajoso frente a los tradicionales proveedores de reproductores de Buenos Aires.

A comienzos de los 70 se incorporaron los primeros toros Brahman y se inició de este modo el cruzamiento del Hereford, con la idea de vender toros media sangre Braford. A mediados de la década se incorporó un plantel de vientres y toros Nelore provenientes de Brasil, raza que también se utilizó para cruzar con el Hereford.

Nuevas reglas, nuevas vacas

La gran aceptación del toro media sangre en el norte del país hizo que el volumen superara ampliamente las ventas de toros Santa Gertrudis y derivados. Esto decidió volcar la balanza a favor del Braford, comenzando a cruzarlos para llegar al actual 3/8. Con esta cruza la segregación comenzó a disminuir, y el tipo de hacienda fue homogeneizándose.

En los 90 comenzó el auge del supermercadismo y la concentración de la venta de productos masivos en pocas cadenas. La participación de los mismos en la venta de la carne aumentó significativamente y éstos aumentaron la faena a una nueva demanda bien clara del consumo local: animales tipo británicos, tiernos, de poca edad tipo bolita, preferentemente terminados a base de grano.

La rusticidad y sanidad de la raza Braford se traduce en buenas ganancias de peso que han llamado la atención de les productores. A esto se le suma el buen temperamento de los animales, que favorece aún más su desarrollo y la conversión de alimento en carne.

La plasticidad de su engorde es una factor fundamental para adecuar su terminación en los diversos mercados. La calidad y terneza de su carne ha quedado demostrada en más de un trabajo realizado aquí y en el exterior.

Tradición y futuro

En la actualidad la empresa desempeña sus actividades en dos campos propios, La Pelada y San Miguel, y también arrienda otros seis establecimientos dedicados a las actividades agrícolas y de invernada.

La Estancia San Miguel cuenta con 9.000 vientres Braford, y la Pelada con unos 3.000. En ese último se realiza la recría y preparación de toros y se encuentran los planteles de pedigree.

Además la sociedad cuenta con unos 100 vientres Brahman de puro pedigree y 500 vacas Hereford puro por cruza, que son utilizados a fin de ampliar y mejorar el universo genético de la progenie del Braford.

La empresa presenta sus productos en dos remates anuales que se realizan en sus establecimientos. El excedente de machos y hembras se vende como invernada, con excepción de cierto número de animales que se engordan en feed lot hasta su terminación.

No sólo vacas

La Estancia cuenta con una parte ganadera, una de agricultura, el sitio de cerdos (que incluye la maternidad, la recría y la terminación), y el acopio de granos.

Emilio Giménez es el veterinario encargado de la parte ganadera del establecimiento. Nos cuenta que "en ganadería tenemos la cabaña, el feed lot (actualmente con 1.800 animales), el rodeo general y los planteles. En agricultura contamos con la maquinaria, los agroquímicos y los trabajos agronómicos".

"Apuntamos a vender bien en los remates que se dan en el transcurso del año en Quitilippi, Tucumán, Salta y Corrientes. Nuestra meta se basa en lograr éxito en los mismos. A su vez usamos asesores externos para sincronizar el trabajo. No hacemos novillos pesados, ahora sacamos vacas gordas, pero nos centramos en vender reproductores", afirma.

Como a todos los productores agropecuarios, las últimas medidas del gobierno los afectan de manera directa. "A las retenciones se le suman las suspensiones a la exportaciones de carne. Esto quita mercados y afecta el interés del productor en adquirir genética de calidad para mejorar sus rodeos. Estas medidas limitan esa comercialización. Los novillos están más baratos, pero apostamos que esto cambie, porque nadie quiere invertir en un negocio que no da estabilidad", afirma Giménez.

Más y mejor genética

A fines de los 80, la cabaña se decidió importar grandes cantidades de semen australiano, a los fines de lograr mejor tamaño, pliegues, soltura, prepucio, coloración y pigmentación definida de ojos. La sangre fue de la línea Kullaway Eros, Doonside Winchester, Granville King Wally, y Millanda Hunter. Además, han implementado un sistema de selección para el progreso genético de sus planteles de pedigree muy diferente al de la empleada por el resto de las razas británicas. El procedimiento consiste en asignarle puntos del 1 al 10 a cada factor, al destete y a los 18 meses. En el mismo se evalúan los cuartos, el color, los huesos, el largo, el prepucio, los ojos, el tamaño, el tipo y el promedio. Este sistema garantiza la respuesta sobre las características y progenie de cada animal. Y sirve como herramienta de selección y asignación de toros.

"Nuestra genética está habilitada para la Unión Europea. Esto nos permite no tener limitantes en la venta de reproductores. Nuestro fuerte es la selección de los toros y de los terneros, por lo que participamos de manera directa e indirecta en el mejoramiento del rodeo Braford. Para esto tenemos que seleccionar, cada animal tiene su ficha individual y en ella volcamos sus virtudes y defectos, y así sabemos qué animales asignarles para servicio a cada uno de ellos para mejorar la raza. Buscamos animales bien carniceros que se adapten a las características del centro norte del país, y que tengan una excelencia que se transmita a sus descendientes", dice el veterinario.

En lo que al desarrollo genético se refiere, la Cabaña hace inseminación tradicional, y recientemente ha incorporado programas de inseminación a tiempo fijo y transferencia de embriones con semen de Australia. En esta línea de trabajo, también vienen implementando la ecografía bovina, para garantizar la información y ganar tiempo.

"Nuestro objetivo es ampliar la cantidad de vientres, para obtener así nuestros mejores productos", concluye el responsable de ganadería la empresa líder.

Un ejemplo de crecimiento e integración, que supo amalgamar el pasado y el futuro generando trabajo y conocimiento. Una empresa que apuesta a diversificarse para seguir creciendo, haciendo una inversión muy fuerte en sus instalaciones porcinas, y que no escapa a la gradual imposición de la agricultura sobre la ganadería. Pero que renueva la apuesta ganadera a través de sus mejores ejemplares de Braford y Brahman, que siguen arrasando premios, empecinados en mantener la tradición.