FAA organizó una muestra comparada en Pergamino y Arequito
Los maíces FAUBA atraen por su rinde y por el precio
Una opción interesante para los pequeños productores. De esta forma, se logra estimular la rotación y la recuperación de la genética nacional.

Por Luis Ciucci - [email protected]

Los híbridos de maíz FAUBA 207, 209 y 3760 concitaron interés en las muestras comparadas que FAA organizó en Pergamino y Arequito. Fue la demostración cabal del lema que resume esta iniciativa, un buen rinde por la mitad de precio, pero que además representa una opción viable para los pequeños productores, un estímulo válido para la rotación de cultivo y el retorno a la recuperación de la genética nacional.

Medio centenar de productores se dio cita en el campo de Hugo y José Michetti para apreciar la calidad de los híbridos 207 y 209, creados por medio del convenio mantenido entre Federación Agraria Argentina y la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Lo mismo sucedió unos días más tarde en la chacra de Gerardo Virgili, ubicada en Arequito.

El director del proyecto, Ing. Carlos Banchero, dirigió ambas recorridas por los lotes testigo e invitó a comprobar las ventajas en cuanto a tamaño de espiga, llenado de granos y fortaleza de caña, en comparación con otras dos marcas líderes del mercado.

"Comparado con maíces de punta de la competencia, los híbridos FAUBA otorgan prácticamente similar resultado, con la diferencia de que los nuestros cuestan la mitad que los esos otros", enfatizó Omar Barchetta, secretario gremial de FAA.

En Pergamino, el director federado Hugo Michetti, ofició de anfitrión y Banchero explicó el proceso tecnológico de cría y reproducción del maíz.

Michetti remarcó que "como complemento de la política gremial de la entidad, este emprendimiento resulta muy útil desde el punto de vista productivo".

Todas estas convocatorias estuvieron dirigidas a productores, ingenieros agrónomos, semilleros, acopiadores y demás actores del ámbito agrícola, con la finalidad de exhibir los buenos resultados de esta innovación en el mercado de híbridos, explicada personalmente por el director del proyecto.

Foto técnica

En el caso de Arequito, el ensayo se hizo sobre un lote que viene de 7 años en siembra directa y con una rotación de los últimos 4 con trigo, soja y maíz.

Los datos técnicos, explicitados por el propietario, Gerardo Virgili, arrojaron que el suelo presentó 2,89% de materia orgánica, 5.51 de PH, 5,1 partes por millón de fósforo y 51 partes por millón de nitrato.

El barbecho químico se realizó el 27 de junio con 1,25 lt de Roundup full solamente. Se fertilizó por anticipado el 2 de setiembre (29% nitrógeno y 3,5% de tiosulfato) y finalmente se sembró el 14 de ese mes, con 52 centímetros entre surcos. Una semana más tarde se pulverizó.

El régimen de lluvias acusó 25 mm en agosto; 63 mm en setiembre; 97 mm en octubre; 69 mm en noviembre; 104 mm en diciembre; 86 mm en enero; y 110 mm en febrero.

En el lote se compararon las distintas hiladas cultivadas. Dos con marcas líderes del mercado, y otras tres correspondientes a los híbridos FAUBA: la variedad 3760 (densidad 4,5 plantas por metro y 72.000 plantas/ ha), el 207 (densidad 4,5 plantas por metro y 61.500 plantas/ha) y el FAUBA 209 (4,9 plantas por metro y 65.500 plantas/ha).

Al respecto, el secretario gremial de FAA, Omar Barchetta, expresó que "se desarrolló un material de muy buena calidad, que ya fue probado el año pasado y que este año se logró con mejor profundidad. Una ventaja es el costo, a precio muy bajo, además del hecho de que sea semilla nuestra, propia, que sirve para ir probando alternativas al mercado obligado que imponen las multinacionales". De esta forma, "comprometemos a todos porque no sólo es una cuestión de costos, sino que tiene que ver con la soberanía nacional, también en materia de semillas".

Una solución válida

A su turno, el secretario de Finanzas de la entidad, Juan Manuel Rossi, señaló que "el verdadero campo no es el que usualmente muestran los medios". Por eso, "alguien tiene que pensar algunas soluciones para dar a los productores de verdad, los que no aparecen en la vidriera". Por esta razón, "existe este proyecto, un maíz argentino para los argentinos".

Desde la cabecera del lote, el ingeniero Carlos Banchero invitó a los productores a entrar y mirar la terminación de las espigas, el buen grosor de la caña y su verdor en la parte inferior, como detalles destacables en una campaña que se caracterizó por la falta de lluvias y sus altas temperaturas alcanzadas.

Banchero destacó que estos maíces ya traen 6 años encima de pruebas y resaltó la notable capacidad de producir doble espiga y con muy buen peso, como es el caso del FAUBA-3760, de mayor potencial.

Pero como el proyecto no persigue el negocio por el negocio mismo, sino que pretende aportar una alternativa de producción viable para los chacareros que no forman el mercado, también ha sido concebido el FAUBA-207. Un híbrido simple, pero que es un verdadero colorado duro, al decir de Banchero.

Según comentó el genetista, esta variedad es de alta rusticidad y requiere muy poco paquete tecnológico. Incluso, responde a condiciones ambientales desfavorables. Encima de todo, puede costar hasta la cuarta parte de lo que hay en mercado, no más de 25 dólares por bolsa.

Banchero avisó que esta variedad no alcanzará 14.000 kilos/ha como los líderes; pero, tampoco requerirá invertir 9.000 kgs/ha para sembrarlo sino que basta con 3.000/4.000 kgs/ha.

Por lo tanto, el rendimiento económico es el mismo, y con una accesibilidad mucho mejor para los productores más chicos. "Un noble y aguantador colorado, para decirlo en dos palabras", precisó el profesional.

Cuestiones estratégicas

Hoy, "el país tiene una alta y peligrosa vulnerabilidad de genética en semillas. Este maíz viene a contrarrestar ese proceso de pérdida. Hace quince años -recordó Banchero- había 48 criaderos en el país, de los cuales veinte eran argentinos. Hoy hay 7 u 8, y la cantidad de híbridos que entran, sin embargo, es diez veces más que la de antes. Por eso, con el proyecto FAUBA, tratamos de establecer una opción propia, con germoplasma nuevo".

El ingeniero apeló a la misión de "tener un país agrícola ganadero serio. La soja es extraordinaria, pero también es un problema según como se mire. Al productor no le puedo decir que no siembre soja, sino que debo darle una alternativa que supla los valores que le deja la oleaginosa. Esto es, un maíz barato con un paquete tecnológico barato para propiciar la rotación. El Estado debe velar por hacer que la superficie sembrada con soja disminuya y haya algo que aporte celulosa al suelo, cosa que hoy no ocurre. El proyecto FAUBA es una idea hacia eso -indicó Banchero-. La siembra directa ayudó mucho; antes era peor, pero, igualmente estamos perdiendo mucha textura de suelo debido a la falta de celulosa", concluyó.

Presencia legislativa

El diputado nacional, Hermes Binner; y el diputado provincial santafesino, Antonio Bonfatti, (ambos del PS) acudieron a la invitación de la muestra celebrada en Arequito.

Al valorar esta iniciativa, los legisladores remarcaron que se abre "una posibilidad de pensar en la independencia en cuanto a semillas, luego de que hubiera gobiernos que abrieron la puerta a semilleros internacionales, perjudicando a los nacionales y llevándose la riqueza al exterior".

En tanto que Binner agregó que este emprendimiento "es una forma de defensa y FAA sigue demostrando su vínculo con la producción y el trabajo. También es una buena señal que esta muestra de maíz se haga en la capital nacional de la soja, y que en ella participe la universidad pública nacional".