Balbarrey es un "improvisado" para los concejales opositores
Indignados. El adjetivo, en realidad, no hace total justicia con el estado que los concejales de la oposición manifestaron con el intendente en la sesión de ayer. Por esto, no se trató ningún asunto sobre tablas ya que los miembros del bloque del Frente Progresista Cívico y Social patearon el tablero y abandonaron la reunión de labor parlamentaria.
¿El motivo? En general los que vienen señalando desde los encuentros en el recinto hace poco más de un año: falta de planificación, ausencia total de ideas, poca previsibilidad, improvisación y venta de acciones inexistentes a la prensa del ejecutivo municipal en general, y del intendente Martín Balbarrey en particular. Además de la poca o nula entidad que el responsable de los destinos de la ciudad le da al deliberativo local, ya que no cumplimentan la gran mayoría de las reglamentaciones que el cuerpo aprueba. "Se lo pasa por vaya a saber dónde", dijo Simoniello "nos usó de papel higiénico", completó Carlos Pereira.
La gota que colmó el vaso fue el hecho de que, luego de que el Concejo aprobara a principios de años sendas resoluciones para encontrar una salida al lamentable estado edilicio y poblacional del Liceo Municipal, Balbarrey sacara de la galera la idea de descentralizarlo en el Mercado Norte. Sobre este edificio abandonado, ubicado en Santiago del Estero y Urquiza, el Concejo también se expidió años atrás.
Además, el miércoles pasado Balbarrey declaró ciudadano ilustre de la ciudad al escritor local Osvaldo Bayer. Este reconocimiento, además de justo, no tiene nada de reprochable a los ojos de los concejales. Es más, a tal punto están de acuerdo con la intención que ellos mismos el año pasado organizaron un acto en el que condecoraron al creador de la "Patagonia Rebelde" con el mismo galardón. Esto quiere decir que Martín Balbarrey distinguió a un hombre por segunda vez con el mismo premio. Vale aclarar que no se trata de un campeonato o una carrera donde el bis sería bienvenido, sino de una declaración que en la mayoría de los lugares del mundo se da una sola vez en la vida -ni hablar en un año-.
Si bien no es nuevo que existen un sinfín de ordenanzas que regulan la convivencia ciudadana que no se respetan, los concejales ayer no salían de su asombro. Las duras críticas que soltaron en el recinto, traspasaron ampliamente la mera ofensa o las frases de barricada.
De la Redacción de El Litoral