No se hacen audiometrías en el hospital Iturraspe

Indignación dijo sentir Miriam, una lectora de El Litoral, cuando se enteró que desde hace aproximadamente tres meses no se están haciendo las audiometrías en el hospital Iturraspe.

Nuestra lectora -que dijo ganar 300 pesos por mes y necesitar un audífono para poder percibir los sonidos, ya que padece hipoacusia severa- precisa realizarse ese estudio como requisito para que el gobierno provincial o Promoción Comunitaria le dé un subsidio para comprar este aparato.

Aseguró que cuando concurrió al hospital Iturraspe se encontró con que en la sala 8, que es único lugar donde se realizan las audiometrías, "no hay nadie que haga ese estudio, ya que la responsable se encuentra de licencia por maternidad, y no hay nadie que la reemplace", cuestionó.

Desde la dirección del hospital se informó a El Litoral cuál es la situación actual del Servicio de Fonoaudiología, donde se hacen las audiometrías: una de las fonoaudiólogas está con licencia porque está por jubilarse y la otra por sus complicaciones con su embarazo.

Según se explicó, para la primera no se busca reemplazante hasta que no esté firmado el decreto que dé de baja a ese personal y, además, previamente debe tomar obligatoriamente las vacaciones que tenga pendiente. Con relación a la profesional con licencia por maternidad se aclaró que no fue autorizado por el Ministerio de Salud la autorización para su reemplazo durante su licencia por esa causa.

De todas maneras, se explicó que el cupo de los cargos considerados de emergencia está excedido en el Iturraspe y, de existir alguna vacante, se prefiere destinar al personal de Enfermería, necesario para muchos servicios del hospital. Sin embargo, se adelantó que -de no mediar nuevas complicaciones en la salud de la profesional embarazada- se volverían a dar turnos para las audiometrías a partir de la semana que viene, cuando ésta se reintegre a su lugar de trabajo.

Por último, la dirección del Iturraspe recordó que desde hace un tiempo la Sala 8 -que años atrás era un centro de referencia- se fue desintegrando y quedó reducido a su mínima expresión. También mencionó que la demanda es muy elevada ya que -además de los pacientes que llegan para realizarse las audiometrías- deben practicar ese estudio a todos los docentes del Ministerio de Educación, además de atenderlos por problemas de la voz, y a quienes se realizan la carpeta médica de otros organismos estatales.