La posibilidad de que el conflicto por las papeleras pudiera reencaminarse hacia una negociación entre los gobiernos de Argentina y de Uruguay antes de su desembarco en el Tribunal Internacional de La Haya la semana próxima quedó definitivamente cancelada.
La decisión de clausurar esa vía corrió por cuenta del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, horas después de que el gobierno argentino confirmara su ofrecimiento de costear la realización de un estudio del presunto impacto ambiental que tendrían las fábricas, como también los salarios de sus trabajadores si las papeleras finlandesa Botnia y española Ence suspendieran su construcción para hacerlo posible.
La declaración que hizo ayer Tabaré a periodistas durante su segundo día de visita a México no dejaron dudas. "Para nosotros ya no hay marcha atrás" en la instalación de las fábricas en Fray Bentos, frente a Gualeguaychú, sobre la margen izquierda del compartido río Uruguay.
También el mandatario uruguayo dejó entrever que a estas alturas del conflicto, su resolución en el marco del Tribunal Internacional de La Haya es inexorable. La conclusión se colige de su afirmación en el sentido de que "tendrá que ser la Justicia que corresponda la que resuelva este diferendo".
La semana próxima, el viernes 5, Argentina presentará ante el máximo tribunal internacional su denuncia contra Uruguay por la supuesta violación en tres ocasiones del estatuto del río Uruguay al autorizar la construcción de las papeleras, acompañada de un recurso de amparo para suspender las obras a fin de permitir un estudio sobre el impacto ambiental.
Uruguay se anticipó a la denuncia de Argentina con el envío de notas en las que informó al tribunal sobre la violación del derecho de libre circulación a raíz de los intermitentes cortes de dos de los tres puentes que lo comunican desde Entre Ríos y pidió el envío de observadores a la zona.
Pero al mismo tiempo reclama en vano desde comienzos de este mes una reunión urgente del máximo organismo del Mercosur (el Consejo de cancilleres) para tratar los cortes de los puentes, a su juicio violatorios del Tratado de Asunción que dio origen al bloque hace 15 años. Argentina, presidente temporal del Mercosur, ha ignorado ese pedido por considerar que se trata de un conflicto bilateral y ambiental, posición en la que el martes obtuvo el respaldo explícito de Brasil, durante la cumbre de los presidentes Néstor Kirchner y Lula da Silva en Sao Paulo
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Tabaré, sin embargo, insistió ayer en su reclamo al Mercosur, con una carga de acusaciones sin precedentes contra Argentina. Así, acusó al gobierno de Kirchner de "discriminar, aislar y bloquear" a Uruguay con los cortes de los puentes. "No es esto un proceso de integración sino de desintegración que, por tanto, hay que resolver y discutir a nivel de las instituciones propias del Mercosur".
Y tuvo además un mensaje hacia el frente interno, como también hacia el argentino. En respuesta al pedido de ayuda que le hizo el martes Kirchner antes de viajar para reunirse con Lula, cuando además el argentino se exhibió como adalid de la defensa de la salud y el medio ambiente de los habitantes de ambos países, Tabaré sentenció: "La salud y el medio ambiente de los uruguayos los cuidamos los uruguayos. Creo que la Argentina tendría que cuidar un poco más la salud de su gente porque tiene varias plantas de producción de pasta de celulosa funcionando en pésimas condiciones".
De este modo, el presidente uruguayo pareció dar por finalizada la discusión, casi en simultáneo con la confirmación por el canciller, Jorge Taiana, de que Argentina ofreció en su momento pagar el reclamado estudio ambiental independiente y los salarios de los 2 mil trabajadores que construyen las papeleras si éstas accedían a suspender las obras por 90 días. La oferta le fue informada por Kirchner a Lula el martes.
El canciller, además, si bien señaló que la situación "no clausura" el diálogo con Montevideo, confirmó la presentación ante La Haya y descartó de hecho una solución negociada bilateral: "Nosotros hemos hecho todos los esfuerzos. La respuesta, en todo caso, debería estar en otro lado".
La confirmación oficial del ofrecimiento argentino sorprendió en Montevideo, aunque recibió un inicial tibio apoyo del ministro de Vivienda y Medio Ambiente, Mariano Arana. Pero a juzgar por las afirmaciones de Tabaré en México, ya de nada servirían. De hecho, una oferta en ese sentido había sido presentada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al secretario de la Presidencia uruguaya, Gonzalo Fernández, cuando negociaban la reunión de ambos presidentes, a comienzos de abril, finalmente frustrada por la negativa de Botnia a suspender las obras por 90 días.
La suspensión de las obras por ese plazo y de los cortes de los puentes entrerrianos había sido acordada como condiciones para abrir una negociación por Kirchner y Tabaré cuando se encontraron en Santiago de Chile el 11 de marzo. Frustrada la reunión de ambos prevista en Colonia, la acusación se dirigió hacia Botnia. Pero, a propósito, en las últimas horas surgió un dato novedoso: el gerente general de la papelera finlandesa en Uruguay, Ronald Beare, le dijo al diario La Nación que el gobierno de Tabaré nunca le pidió formalmente paralizar las obras.
Y agregó: "Botnia repite su compromiso de brindar toda la información que sea necesaria y si hay que hacer un tercer estudio de impacto ambiental (ya hay dos por encargo del Banco Mundial que prevé financiar los proyectos), la empresa también está dispuesta", aunque "sin necesidad" de suspender las obras.
Las autoridades del gobierno de Entre Ríos indicaron que el presidente Néstor Kirchner viajará el próximo 5 de mayo a Gualeguaychú, en lo que sería un respaldo del jefe de Estado al reclamo de los habitantes de esa ciudad, en contra de la instalación de las papeleras en Fray Bentos.
La visita de Kirchner, confirmada por Alberto Fernández, sería junto al vicepresidente, Daniel Scioli, y con invitación a todos los gobernadores del país. Esto será para demostrar que el planteo de los entrerrianos "es un reclamo de toda la Argentina", según dijo hoy el propio Fernández, quien agregó que la vehemencia de Vázquez al hablar de este tema "no ayuda nada" a solucionar la crisis.
En tanto, el titular de la Comisión de Relaciones Exteriores, el diputado Jorge Argüello, aseguró ayer que encabeza gestiones ante el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos "para embarrar la cancha al financiamiento" de las papeleras.
En declaraciones a Radio América, el legislador adelantó que la semana próxima viajará a los Estados Unidos para "hacer gestiones en el Banco Mundial para complicar el proceso de financiamiento que esa entidad tiene que dar luz verde para la construcción de las papeleras en Fray Bentos".
CMI/El Litoral