Apuntes de política provincial
La recurrente figura del desierto como futuro
Por Teresa Pandolfo

Es conocida la posición de "Apuntes..." de haber evitado que un tiempo de dolor tan grande como fueron aquellos días de la catástrofe hídrica fuera aprovechado políticamente. Esto responde a la concepción de que el dolor merece, en primer lugar, respeto -la inundación fue para un tercio de los santafesinos de esta ciudad una verdadera tragedia-, en tanto que la práctica de la política, generalmente, termina subordinando los hechos a sus intereses.

Las situaciones no deseadas nos deberían dejar la lección de cómo evitar que determinados acontecimientos ocurran -o por lo menos saber cómo amortiguarlos- y, en otro plano, que no se profundicen procesos también no deseados.

Sin embargo, es muy difícil comprobarse prácticamente lo planteado antes. La Argentina es un país con una dirigencia política -y en esto no hay distinción de partidos- que vive en una permanente campaña electoral. Siempre existe un motivo para que la parcialidad partidaria se ubique, aunque sea, por encima de un beneficio más comunitario, si preferimos no hablar lisa y llanamente del bien común.

En los días de la inundación de 2003 recién se salía de un proceso comicial. Luego vino la necesidad de fortalecer el poder presidencial y las elecciones legislativas nacionales y, ahora, las agrupaciones partidarias ya trabajan con la mira en el 2007, año electoral. Todas las acciones, sin excepción, de los gobiernos nacional o provincial y de la oposición están orientadas hacia ese objetivo: unos porque quieren permanecer, otros porque quieren llegar lo más rápido posible.

En el medio queda siempre pendiente la resolución del fondo de las cosas. Hoy no tenemos crecida pero sí otras cuestiones no menores. La Argentina no diseña planes preventivos ni a largo plazo; se actúa emocionalmente sobre el presente. El sector agropecuario, cuyo aporte fue sustancial para que el país saliera de la crisis del 2001/2002, se encuentra totalmente desconcertado respecto de las políticas de la administración kirchnerista y analiza la concreción de un paro por 15 días, período en el que no compraría ni vendería nada. Salvo María del Carmen Alarcón, �algún legislador por Santa Fe ha tenido una participación concreta por revertir los hechos? �O es que prima el miedo? El industrial que en su actividad aceptó el desafío del crecimiento continúa manejándose con incertidumbre, tanto respecto de insumos básicos como de la energía o debido a las diferencias competitivas no resueltas respecto de otros países o bloques del mundo.

Pero en otro plano, no ya de la producción, decisiones de fondo están muy demoradas. Un foro realizado en esta ciudad sobre el tema: "�Cómo evitar que el menor llegue a transgredir la ley de penal?", puso en evidencia la magnitud y lo multifacético del problema, además de la ausencia del gobierno para ir resolviéndolo. Y se trata, nada más ni nada menos, que de los niños y jóvenes de Santa Fe y su futuro, sin distinción de estamentos sociales.

Llenar la plaza

En horas que se concretaba esa reunión multidisciplinaria y a pedido del Instituto de Derecho Penal de la Facultad de Derecho de la UCSF, el gobernador Jorge Obeid y el diputado Agustín Rossi hablaban de llenar el 25 de Mayo, la Plaza de Mayo de Buenos Aires: "La plaza del sí". Alguien, incluso comparó lo que podía ser una masiva movilización con el éxodo jujeño.

Un colega interrogó a esta periodista si las autoridades provinciales estaban obligadas a la obsecuencia. "�Alguien se lo exigirá?", preguntó el interlocutor, quien no salía de su asombro: 15.000 personas a Buenos Aires. Otro, más irónico y respecto del éxodo jujeño dijo: "Sí, también debían irse quemando los campos de aquí a la metrópoli".

No sólo en la Redacción de un medio equidistante como es este diario, con frecuencia y nostalgia, se compara la dirigencia argentina con las de Chile, Uruguay y Brasil, donde sí existen políticas de Estado. Rara situación la de nuestro país, donde la obediencia prima sobre el debate de ideas, donde todo se justifica y se acepta con tal de no molestar al presidente de la Nación y a los integrantes de su estrecho equipo. �Se ha dejado de pensar con prospectiva en la Argentina y en la provincia?

Las apreciaciones exultantes de Obeid y Rossi pudieron ser consecuencia de los anuncios que había efectuado el jefe de Estado con respecto al Plan Circunvalar del Gran Rosario y al tren rápido entre esta ciudad y Buenos Aires -sin dudas ambos muy importantes- pero, �por qué no pusieron en la balanza la incertidumbre de la industria frigorífica, por ejemplo? �O que la ciudad de Santa Fe sigue exhibiendo índices que denotan que la mitad de la población continúa debajo de la línea de pobreza y que la indigencia supera en cuatro puntos la media nacional?

Así como pierde su último propósito la gimnasia de la crítica permanente, el otro extremo tampoco es bueno. Más acá de la campaña por una reelección o por un mayor poder del Frente para la Victoria, están los asuntos concretos que demandan, como lo hemos expresado, un trabajo más empeñado para ser resueltos, porque se trata de cuestiones de fondo.

�Cuántos años nos llevará recuperar la escolaridad para quienes hoy no la tienen? �Cuántas acciones más para incorporar a la gente desocupada al circuito económico? �Cuánta decisión y tiempo nos demandará cambiar el asistencialismo (madre del clientelismo) por la promoción humana? �Alguna vez se concretará la reforma política o de la justicia? �Cuándo dejaremos de tener ñoquis en el Estado (con fondos oficiales se paga el trabajo partidario)? �Hay alguna intención de que esto ocurra, o son los mismos métodos de siempre los que se utilizan, a veces profundizados?

Una vez desde "Apuntes..." dijimos que el futuro aparecía como un desierto. No se cambió de opinión. Se vuela tan bajo...

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