Lo único que no cambia del cuentito es el final
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Menos mal, en esto del periodismo, que afortunadamente nadie -pero absolutamente nadie- resiste al archivo. Es que hoy, cuando Unión le ponga final a otra temporada penosa en el campeonato de ascenso, habría que recordar aquella efusiva promesa electoral de don Ángel Malvicino cuando le dijo a los socios que lo votaran porque "el 15 de abril de 2007 festejaremos los 100 años en Primera División". Lo mismo, exactamente igual, con Néstor Oscar Craviotto, responsable total de este fracaso, que seguramente en cualquier momento tomará otro club del ascenso y hará lo mismo que en Chacarita Juniors, Belgrano de Córdoba o Unión. Para el caso, qué importa. "Hay que armar un plantel completo", les dirá a los próximos dirigentes que cometan el error de contratarlo. Al toque, llevará entre 10 y 14 jugadores como refuerzos.
Lo concreto es que aquel equipo que hace un año armaron los dirigentes de Unión y Craviotto para que lo devolviera al "Tate" a Primera División, lo único que hizo fue esquivar de casualidad el descenso a la "B" Metropolitana y la comentada Promoción. Hasta el mismo Almagro, el rival de esta noche a las 21, tiene posibilidades de ingresar al reducido para pelear por un ascenso.
Pero al repetitivo error por falta de conocimiento, preparación, capacitación e investigación futbolística de parte de los dirigentes (algo que no sorprende porque la vienen pifiando desde hace años...), esta vez se las "ingeniaron" para agregarle al fracaso un nuevo condimento de parte de quienes tienen la responsabilidad en la conducción: el desastre económico que generó esta campaña en el rubro pesos. Con una impagable planilla mensual de 200.000 pesos, lejos de achicarla en enero, la potenciaron con cuatro refuerzos más: el zaguero Mauro Laspada (venía de Olimpo, con sueldo de Primera División), el arquero Etulain, Bruno Calabria y Rodrigo Stalteri. El primero fracasó, el arquero fue la grata sorpresa y los otros dos directamente ni jugaron (apenas algunos minutitos y nada más). Por supuesto, ninguno de ellos cobró nada. Fueron de la mano con la monstruosa deuda de un plantel que terminó de percibir en los últimos días el ííímedio aguinaldo de diciembre del año pasado!!!
Ahora, al decir de los propios jugadores que llegaron como refuerzos a Santa Fe, no les quedará otra desde mañana mismo que presentar ante Agremiados una inhibición en la AFA contra Unión.
Así, con otras caras (antes Bianco, "Cachín" Blanco, Silguero; ahora Craviotto y Trullet), otros jugadores (la lista llevaría un diario aparte si hay que nombrarlos) y otros dirigentes (primero Citroni, ahora Malvicino), esta noche cerca de las 23 en José Ingenieros, Unión le pondrá punto final a otra penosa campaña en un torneo de ascenso. Será en el preciso instante, frente a los televisores, que el hincha tatengue se dará cuenta de que -justamente- lo único que no cambia de estos cuentitos que hacen los dirigentes es el final. Siempre igual. Siempre mal.
Era el caluroso final del 2005 y Almagro estaba todavía con chances de protagonismo cuando llegaba a Santa Fe. Sin embargo, esa tarde chocó con el mejor Unión de Néstor Craviotto, que lo despachó con un 3-1 al tricolor de José Ingenieros. Muchos de los refuerzos que había traído Craviotto -Homero Sartori, Esteban Gil, Cristian Rami- lograron un "bonus" para seguir en la segunda parte de la temporada. Fue apenas un espejismo en medio del desierto, porque después nada cambió en Unión.