Corresponsalía Rosario
La Justicia rosarina ordenó la detención de seis subastadores oriundos de Buenos Aires que habían alquilado una casona en el centro de la ciudad, donde tenían previsto llevar adelante la venta de muebles antiguos, platería, porcelanas, marfiles, objetos de arte y cuadros de autores de la talla de Antonio Berni, Benito Quinquela Martín, Raúl Soldi, Florencio Molina Campos y Leónidas Spilimbergo, entre ellos.
La detención de los seis supuestos subastadores se produjo por orden del juez de Instrucción, doctor Jorge Juárez, tras la denuncia de Wilfredo Scarpello y su hermano Eduardo.
Los hermanos Scarpello habían adquirido el domingo pasado unos 10 objetos de arte por un valor total de 14 mil dólares. Lo habían hecho en la casona de Mendoza 1145, en pleno centro, donde consiguieron a buen precio obras de Malanca, Benito Quinquela Martín y Molina Campos, además de muebles, un juego de ajedrez de plata, una lámpara y un reloj de pie.
Según lo informado por la prensa rosarina, Scarpello no retiró los elementos comprados ni entregó los 14 mil dólares sino el 30 por ciento de esa suma en concepto de seña (unos 4.200 dólares, consignó un detective). El cliente tenía 48 horas para completar el pago y llevarse la mercadería "pero antes consultó con una experta en el mercado de arte y antigüedades", relató un investigador. La mujer se presentó en la mansión de dos plantas, subsuelo, terraza y unas diez habitaciones, y tras una recorrida opinó, aún sin poder aseverar la falsedad de los productos, que su originalidad era dudosa.
Entonces, el damnificado alertó a la fiscal María Eugenia Iribarren y el juez Juárez, ambos en turno. El magistrado ordenó a un oficial de Justicia y a agentes de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) que constataran si estaban los cuadros y demás objetos comprados por el denunciante, y la documentación que verifica la autenticidad de los mismos.
Antes de la subasta de anteayer, prevista para las 18.30, llegó la comisión a la vivienda, donde fueron atendidos por José Héctor B., de 61 años, quien manifestó que se dedica a ofrecer obras que toma en consignación, siendo el encargado de la subasta el martillero Horacio C.
Poco después arribaron el juez y el director del museo Castagnino, quien deslizó idéntica opinión a la vertida por la experta que asesoró al denunciante. Es decir que las pinturas y otros objetos podrían ser imitaciones.
La pesquisa fue asignada a las TOE, el predio clausurado y seis personas, algunas de las cuales se estaban alojando en la casa, quedaron detenidas. Se trata de un remisero porteño, de 32 años; un uruguayo, de 43, que vive en Capital Federal y dijo ser mecánico; José Héctor B. y su esposa de 59, peluquera de oficio, además del hijo de la pareja, de 30 años y actualmente desempleado. La lista se completa con el martillero Horacio C., de 73 años, cuya matrícula figuraba en el cartelón de la entrada.
La mercancía será peritada para despejar dudas, incluso ya se han acercado otros compradores preocupados por determinar si adquirieron objetos truchos. Al menos una pareja dejó seis cuadros que habían sido adquiridos en el remate: un aguafuerte de Quinquela Martín y óleos de Soldi, Fray Guillermo Butler, Imperiale y Courdel de Beltour, amén de una serigrafía de Molina Campos. Las víctimas ascenderían en total a diez, algunas de las cuales ya testimoniaron. Es que entre el domingo y el lunes se vendió "una cantidad importante de obras".