Los presos tendieron una trampa a los guardias

Rebelión en la cárcel de Guantánamo en Cuba

El Comité contra la Tortura de la ONU pidió ayer a EE.UU. que cierre la cárcel de Guantánamo y modifique sus "métodos de interrogatorio". Foto: AGENCIA AFP. 

Según informó el Pentágono, prisioneros con "armas improvisadas" se enfrentaron a los guardias estadounidenses que intentaban evitar un tercer intento de suicidio en un solo día en el campo de detención de Guantánamo.

Diez detenidos en Guantánamo tendieron una celada a los guardias de la base para atraerlos a su celda y atacarlos con armas caseras, informó el Pentágono, que también reveló un complot para permitir el suicidio de otros dos presos.

El motín, que ocurrió el jueves, duró una hora e incluyó una pelea cuerpo a cuerpo en la que, en un momento dado, los prisioneros consiguieron dominar a los guardias, dijo en una rueda de prensa telefónica el coronel Mike Bumgarner, el comandante del ejército de tierra a cargo de la prisión.

No obstante, los guardias retomaron el control tras usar gas pimienta, disparar con escopetas de cartuchos de goma y lanzar una granada antidisturbios, de acuerdo con el comandante de la base estadounidense en Guantánamo (Cuba), el contra-almirante Harry Harris.

Seis detenidos sufrieron heridas leves, mientras que los guardias sólo recibieron moretones y magulladuras, dijo Harris.

El incidente comenzó a las seis y media de la tarde, cuando los guardias vieron cómo un preso colgaba sábanas en un aparente intento de ahorcarse.

No obstante, era sólo una trampa para atraer a los agentes y matarlos o tomarlos como rehenes, según el contraalmirante. Una fuerza de 10 guardias con porras y escudos entró en la celda comunal, que está en unas instalaciones de seguridad media.

Dentro, los presos habían colocado excrementos, orina y agua con jabón en el suelo para hacerles resbalar. 10 detenidos asaltaron a los guardias con aspas de ventiladores, fragmentos de metal y piezas del sistema de iluminación.

Se produjo una pelea en la que los reclusos derribaron a dos guardias tras saltar desde las camas. "Francamente, estábamos perdiendo en ese momento", dijo Bumgarner.

Disparos

Para contener a los presos, según informó el Pentágono, los guardias efectuaron cinco disparos con escopetas con cartuchos que contienen 18 perdigones de goma algo mayores que un poroto y que están diseñados para no penetrar en el cuerpo.

Además lanzaron una granada anti-disturbios, que tampoco es letal. En el altercado los detenidos destruyeron "todo lo que pudieron" en su celda, incluidas las cámaras, luces florescentes y ventiladores, por un valor de 110.000 dólares, según Bumgarner.

Se trata del incidente más serio de este tipo ocurrido en la cárcel de Guantánamo, abierta por EE.UU. en enero de 2002 para albergar a sospechosos de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda o al movimiento Talibán.

Los detenidos intentaron otra trampa hace dos años, cuando un grupo pretendió ahorcarse para dar tiempo a "uno o dos" de ellos a hacerlo de verdad, recordó Harris.

Al suicidio recurrieron otros dos presos también el jueves, antes de la revuelta en las instalaciones del llamado Campo 4.

Los detenidos, que estaban recluidos en celdas individuales en una zona de mayor seguridad de la prisión, ingirieron fármacos para acabar con su vida como parte de un complot.

"Un grupo de detenidos ideó este plan y recogieron durante un cierto período de tiempo un número no determinado de medicinas y se las pasaron a dos de ellos que, o querían suicidarse, o les dijeron que se suicidasen", aseguró Harris.

Ambos siguen inconscientes, aunque sus signos vitales son buenos, según el almirante, que no ofreció un diagnóstico.

Los guardias descubrieron al primero inconsciente en su celda por la mañana después de que no fuese a la oración. Por la tarde encontraron fármacos escondidos en un inodoro y al segundo detenido que había tomado píldoras para matarse.

Harris afirmó que no hubo coordinación entre el motín y los intentos de suicidio.

El Pentágono informó inicialmente de que un tercer detenido había intentado acabar con su vida, pero ha determinado que sólo sufrió una reacción alérgica a las píldoras que le habían recetado para la tuberculosis.

41 intentos

Desde el 2002 se han registrado en Guantánamo 41 intentos de suicidio, de los cuales 12 han sido obra de un único detenido, Juma'a Mohamed al-Dossary, de Bahrein, pero ninguno ha resultado en muerte.

Abogados y organizaciones de derechos humanos achacan estas tentativas al encarcelamiento indefinido al que están sometidos los sospechosos.

Harris afirmó que entre el 16 y el 18 por ciento de ellos "tienen algún tipo de problema mental", de los que el seis por ciento sufren enfermedades graves, como psicosis, neurosis y esquizofrenia.

EFE-AFP