Federico Cavallero está en el puesto 1510 del ranking internacional
Desde Santa Fe al mundo
Luego de superar la primera ronda en el Future jugado en nuestra ciudad, el pupilo de Fernando Dalla Fontana obtuvo su primer punto de la ATP y ya se puede encontrar en la página oficial de esa organización. Un talento que florece.

Alejandro Galetto

"Obtener este punto de la Asociación de Tenistas Profesionales es lo mejor que me pasó en mi vida deportiva. Es increíble". El discurso de Federico Cavallero, un esperancino de 18 años que juega muy bien al tenis basado en una zurda prodigiosa, rondaba siempre el mismo tema. Es que el jugador que representa a la Liga de Tenis del Litoral Argentino logró el ingreso al ranking mundial de ese deporte, escalafón que comparte con los mejores del mundo entero.

Su excelente producción en el Future Argentina 6 que se jugó en el Santa Fe Lawn Tennis Club le valió el acceso a la segunda ronda y la cosecha de su primer punto a este nivel. Sin embargo, no fue el primer Future de su carrera ya que en agosto de 2005 ya había participado en uno en Buenos Aires al cual había llegado con problemas físicos.

Por tradición

La vida deportiva de Federico Cavallero comenzó a los cuatro años, cuando sus padres, tenistas desde siempre, lo acercaron al Lawn Tenis Club Esperancino para que tome por primera vez una raqueta. Su primer profesor era Luis María Brest.

-�En qué momento comenzaste a tomar el tenis de una manera más "profesional"?-A los 12 años yo ya estaba número uno, siempre arriba y ganaba todo lo que jugaba. En ese momento hubo un click. Por supuesto que después todos van creciendo y mejorando.A aquella edad comencé a jugar los Nacionales por equipos. El provincial, que clasificaba a los tenistas que conformaban el conjunto de la Liga del Litoral, y luego a competir a nivel nacional.

Una seria lesión

El año 2005 comenzó de manera espectacular para el esperancino, ganando todo lo que jugaba a nivel nacional, lo que lo llevó a ostentar el primer sitio del ranking argentino de la AAT con comodidad. Pero de repente, a mediados de julio, todo cambió y una pesadilla lo persiguió hasta el mismo fin de año.

-�Cómo se fue dando todo?-Empecé el año ganando los cuatro "Top Serv" que se disputaron y dos "Grado 1", es decir, los seis certámenes que jugué. Pero después comencé con problemas físicos que me dejaron sin jugar más de la mitad del año.Yo vivía entrenando. Un día de julio me avisaron que tenía que ir a la qualy de un Future y en esa misma jornada sentí una molestia en la espalda mientras practicaba. Yo no le di mucha importancia y seguí jugando. Fui al torneo, que tiene una exigencia mucho mayor a la de un G1, y me tuve que retirar dolorido y sin poder caminar en la "entrada" de la qualy (N.del.R.: la última ronda de la clasificación, a un paso del main draw), cuando estaba sets iguales.En un primer momento, los médicos que me vieron pensaron que era una contractura o lumbalgia o algo así. Estuve con inyecciones muy fuertes y medicamentos y se me pasó. Pero cuando volvía a entrenar me dolía otra vez. Llegó el momento de ir a otra qualy de Future en Rosario, en octubre, y otra vez en la "entrada" me tuve que ir, pero esta vez era insoportable.En rigor, el problema comenzó un tiempo antes en una sesión de entrenamientos. "Una vez llegué al gimnasio muy cansado de una práctica muy dura y me tocó levantar 140 kilos en sentadillas. Eran cinco repeticiones y en la última me quedé duro, no podía subir más y sin embargo yo quise hacerla. Ahí me pegó el tirón". -�Qué pasos seguiste en ese momento?-Hicimos una resonancia magnética y se detectó que tenía un enorme hematoma en un hueso de la espalda que estaba a punto de fracturarse. Ahí me tuve que parar totalmente durante dos meses. Pero totalmente. No podía hacer nada que tuviera movimientos de choque, nada de trotar, nada de nada. Estuve con un corset para inmovilizar aún más la zona. Hasta fines de diciembre pasado estuve en absoluto reposo.Esos momentos fueron terribles para el rubio tenista. Después de los seis torneos ganados, y de quedar primero lejos en el ranking nacional, desde julio a diciembre no hizo ni logró nada. "Así quedé segundo en el escalafón y me pasaron por un punto (N.del R.: fue el santafesino Martín Gamarci), porque tenía seis torneos jugados y para el ranking te computan siete".

Renace la ilusión

-�Cómo comenzó el 2006?

-Me sacaron el corset, me hicieron todos los controles pertinentes y ya no había hematomas. Y el lunes 16 de enero empecé a entrenar con Fernando Dalla Fontana. Gracias a Dios volví a jugar y nunca tuve dolores, salvo cuando estoy muy cansado, pero son las molestias obvias después de los entrenamientos fuertes o los partidos. Es que la tensión y los nervios te cansan muchísimo. La exigencia de los Futures y sus qualies son muy altas.

-�Te costó mucho retomar el ritmo físico que tenías?-Sí. Es que estar dos meses totalmente parado es terrible. Lentamente empecé a entrenar, después a anotarme en algunos "Top Serv". Después fui a jugar a La Falda, donde perdí en segunda vuelta con Villagrán. Luego estuve en Cosquín, donde llegué a semifinales; después fui a Río Tercero, donde me quedé con el título, y a continuación perdí la final aquí en Santa Fe con Villagra. -En síntesis, �cómo calificarías la experiencia de jugar el Future?-Fue hermosa y estoy fundamentalmente contento por el punto ATP que obtuve. Es lo que más me interesa y me alegra. Siento que me lo merezco por todo lo que le pongo al entrenamiento y todo el sacrificio que hago, que es el mismo que hacen todos los deportistas.

Las expectativas

"El tenis es realmente un deporte muy caro. Este Future porque se hizo acá en Santa Fe, pero si no tenés que pagarte el viaje, el hotel, las comidas, la movilidad y si no tuviste la suerte de recibir un wild card, la inscripción también la tenés que abonar, lo que te sale 30 dólares. Es todo muy caro. De todas maneras, espero poder jugar varios de estos certámenes que quedan en nuestro país".