Junio es el mes internacional por la fertilidad

La información disipa miedos si hay problemas para procrear


En todo el mundo y, pese a las modernas técnicas disponibles, la enorme mayoría de personas con esta dificultad no sabe cómo encarar la búsqueda de soluciones, o no es orientada en forma correcta. Una ONG argentina explicó cómo colabora para mejorar esta situación.

De la redacción de El Litoral

En el mundo, 1 de cada 6 parejas tiene dificultades para concebir y -de ellas- sólo el 6% recibe el tratamiento adecuado. La mala información, los prejuicios hacia los tratamientos más antiguos y el temor a tener que acudir a técnicas de alta complejidad hacen que 94% de las personas con problemas de fertilidad abandonen la lucha y no alcancen su mayor propósito: lograr un embarazo.

Los datos surgen del Grupo de Trabajo Concepción Asistida (ACT, por sus siglas en inglés), una nueva iniciativa global de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y médicos, que fueran presentados recientemente por la Asociación Civil Concebir, miembro local de ACT.

Entre el 10 y el 15% de las parejas en todo el mundo no pueden concebir un hijo en forma natural y sufren de "infertilidad primaria", es decir, que no han logrado concebir tras un año de tener relaciones sexuales sin tomar medidas anticonceptivas.

Mientras que en 2002 la OMS estimó que como mínimo 80 millones de parejas padecían esta condición, un estudio efectuado el pasado año -que está siendo revisado y se publicará en Human Reproduction durante 2006- indica que este número se elevó a 90 millones. De ellos, sólo el 6% recibe tratamiento médico adecuado; otro 9% lo comienza y abandona; y un preocupante 85% nunca llega a buscar una solución.

"La falta de información es común en todo el mundo", señaló Isabel de Rolando, presidente de Concebir. "Pero en Argentina es más notorio porque al no considerar a las dificultades para concebir como una enfermedad falta mucha información. Nosotros trabajamos desde hace 10 años en nuestro país para concientizar a quienes padecen esta situación, y aún nos queda mucho camino por andar".

Iniciativa ACT

Con el fin de prestar apoyo a parejas de todo el mundo que experimentan dificultades para conseguir un embarazo, se presentó en nuestro país la Iniciativa ACT, para garantizar que el mayor número de personas posible reciba la ayuda necesaria.

La propuesta -que ya está vigente en forma local en Italia, Alemania y Austria y fue desarrollada con una beca educacional irrestricta del laboratorio Serono- consiste en una Guía para Pacientes, un manifiesto de compromiso para médicos y un sitio web que contiene todos los materiales para público acceso.

En relación con las consecuencias que trae la desinformación, Estela Chardon, una de las fundadoras de Concebir y coordinadora de grupos de pacientes, comentó que "lleva a elegir caminos que hacen perder tiempo y desalientan a la pareja. Por ejemplo, muchos no saben que la consulta tiene que hacerla la pareja simultáneamente, no por separado, o que no es lo mismo un urólogo que un andrólogo".

Además, agregó que la falta de información no permite decidir. "Si uno va al consultorio del médico y no conoce todas las opciones y probabilidades de éxito de cada una, queda como a la deriva de lo que le ofrecen en ese momento, y mientras tanto sigue pasando el tiempo".

En el caso de la mujer, en particular, es fundamental tomar decisiones antes de que la calidad y cantidad de óvulos disminuyan a niveles que hagan difícil la concepción. En este sentido, opinó que "en el grupo se ven parejas que han perdido muchos años por esto. Y cuando decimos información, no es sólo sobre las técnicas sino también acerca de las distintas maneras de formar una familia. Eso baja la ansiedad".

El miedo como obstáculo

"Uno de los temores que sufren los pacientes es el tener que enfrentarse con la confirmación de una dificultad", reflexionó la Lic. Silvia Jadur, asesora en Psicología, junto con la Lic. Constanza Duhalde.

"Es frecuente el temor de acercarse al médico y enterarse de un problema desconocido, difícil de aceptar. Es por eso que surge una sensación de extrañeza frente al no embarazo cuando se lo espera y desea. Es una situación imprevista, es algo que se sabe que les puede ocurrir a otras personas pero no es pensada para sí mismo".

Chardon también mencionó que "el miedo a lo desconocido incluye el temor de tener que someterse a técnicas complejas, carísimas, casi de ciencia ficción, cuando la realidad es que hoy en día son conocidas, probadas, verificadas y se manejan desde hace muchos años. Otros temores pasan por la medicación, los efectos que pueden tener, las técnicas invasivas. Cada persona lo vive a su manera y el costo emocional varía en cada caso".

Sin embargo, la Lic. Jadur aseguró que "la situación de la no concepción acarrea mucha angustia y dolor psíquico. Por eso, la consulta médica precoz alivia al permitir tener información, un diagnóstico y soluciones posibles. Es de importancia compartir las experiencias y sentimientos en un grupo de pares, de manera que las parejas no se sientan tan solas y desprotegidas. El apoyo psicoterapéutico es una herramienta que ayuda a elaborar internamente el problema y elegir el camino para construir una familia".

No siempre alta complejidad

Por su parte, la presidenta de Concebir agregó que "mucha gente también piensa que todo lo que es dificultad para concebir es alta complejidad y no es así. El 80% de los casos se soluciona con tratamientos de baja complejidad".

Aseguró que "las técnicas han cambiado: apareció el ICSI cuando la infertilidad masculina es muy severa, la donación de gametas, la congelación de embriones. Hoy hay más chances de convertirse en padres, hay más métodos de diagnóstico que antes no se conocían. Lo importante es guiar a la pareja y decirle que no todo es alta complejidad. La información disipa los miedos".

Por último, sugirió a los profesionales y centros médicos dedicados a la fertilidad que pueden adherirse a la propuesta ACT ingresando al sitio web www.concepcionasistida.com.ar, para promover los principios de cuidado del médico hacia el paciente. De esta forma, las parejas sabrán que cuentan con su compromiso en esta nueva forma de mantenerlas informadas y de acompañarlas en su camino hacia la concepción.

Más información Se puede acceder al contenido de esta propuesta de varias formas:- En Internet: www.concepcionasistida.com.ar- En consultorios y hospitales: estará disponible la guía impresa- E-mail: [email protected] - Teléfono gratuito: 0800-555-2282 (ACT-A), donde se le tomarán los datos para remitírsela por correo.

Los siete pasos

La Guía ACT para la Concepción Asistida consta de siete pasos que orientan a los pacientes que necesitan ayuda para lograr un embarazo. "Sirve para guiar a la pareja paso a paso del principio al final, dependiendo en que estadío del tratamiento se encuentre, a fin de que aquellas que consultan tengan una buena atención", aclaró la presidenta de la asociación civil Concebir, Isabel de Rolando.

Reproducimos una síntesis del contenido de esos siete pasos:

Intentarlo: tener relaciones sexuales sin utilizar métodos anticonceptivos, buscando el mejor momento del ciclo de la mujer, durante al menos 12 ó 18 meses en mujeres menores de 35 años sanas, y durante 6 meses en mayores de 35 años, antes de consultar al médico. Consultar al médico: ambos deben participar. Por lo general, deben contactar primero al médico de cabecera o al ginecólogo, quienes informarán sobre aspectos básicos de la fertilidad, y luego al especialista en reproducción. Estudios y diagnóstico: son necesarios para determinar las causas de la no concepción. El proceso puede durar entre 1 y 6 meses. Procedimientos ambulatorios: este paso a seguir será distinto para cada pareja, en función de los resultados de los estudios y de los tratamientos por los que opten. En algunos casos será posible concebir de forma natural si se corrige un problema médico a través de una intervención sencilla, por ejemplo, la desobstrucción de las trompas de Falopio. También podrían indicarles medicación oral, tratamiento hormonal o técnicas de reproducción. Medicación oral: si la mujer no está ovulando, el médico puede recomendarle comprimidos para favorecer la producción de óvulos. Generalmente, si estos medicamentos son eficaces se producirá la ovulación y el embarazo en un período de entre 3 y 6 meses. Tratamiento hormonal: si uno o ambos integrantes de la pareja tienen problemas para generar hormonas éstas se pueden inyectar para facilitar la producción adecuada de óvulos y espermatozoides. Si este tratamiento no es efectivo por sí solo debe combinarse con otra terapia. Técnicas de reproducción asistida: si la pareja produce suficientes óvulos y esperma sanos y las trompas de Falopio son normales, entonces es probable que el problema sea de fecundación. Existe una gama de técnicas modernas para facilitar el proceso de fertilización.