"Faros de color" en el Teatro de la Abadía

El artificio de prescindir de todo artificio

Privilegio. En la puesta, lo actoral ocupa un lugar privilegiado. La directora Mari Delgado, junto a sus actores Marisa Ramírez, Lucía Klocker y Fabián Rodríguez, ratifica la premisa. Foto: Alejandro Villar. 

El Grupo Sincoturnos abrirá, a partir de este sábado, su temporada 2006 con la obra de Javier Daulte, dirigida por Mari Delgado.

De la redacción de El Litoral

"`Faros de color' es, antes que una textualidad escenificada, el resultado de un proceso que nació de la necesidad de realizar una experiencia donde lo actoral ocupase un lugar de privilegio, no con afán virtuosista ni exhibicionista, sino en la búsqueda de una teatralidad". Así comienza el texto que aparece en el programa de mano del espectáculo dirigido por Javier Daulte y Gabriela Izcovich, en oportunidad de su estreno en Buenos Aires, en setiembre de 1999.

Este sábado 3 de junio, el grupo de teatro local Sincoturnos inicia su temporada 2006 en el Teatro de La Abadía -Estanislao Zeballos 3074- con su versión de la obra. Esta puesta en escena es la concreción de un deseo que nace al transitar por primera vez la obra como alumnos de Raúl Kreig en la Escuela Provincial de Teatro. Desde entonces conforman un equipo de trabajo que conjuga, entre otras experiencias, una coincidencia: en 1999, algunos de ellos estrenaron en Santa Fe "Martha Stutz", otra de las obras fundantes de Javier Daulte, uno de los mejores exponentes de la nueva dramaturgia argentina.

Producir un sentido

"Abordar Faros de Color implicó -según sus hacedores- una tarea de decodificación y apropiación, con el fin de producir un sentido, el nuestro, ya que en la obra se unen en un punto difícilmente identificable dramaturgia, actuación y dirección; más aun, se confunden en la medida en que empiezan a ser una misma cosa. El espectador termina construyendo un universo (incompleto) en su imaginación, sentado frente a tres actores que transitan una historia donde nada es seguro, ni siquiera sus propias actuaciones, ya que, desde la perspectiva de Daulte, `la actuación debería funcionar como un reloj, en donde no veo el mecanismo que hace mover las agujas, sino que creo que es el mismo tiempo el que las mueve'".

Por su parte, la Prof. Nidia Maidana puntualiza que "con-mover sea tal vez el verbo más adecuado para definir lo que nos sucede como espectadores frente a propuestas como `Faros de color', ya que el transcurso de la representación suscita movimientos en nuestra subjetividad, en nuestra razón, en nuestra afectividad... `Faros de color' nos obliga a reacomodar los patrones desde donde miramos y comprender el teatro en su más descarnada esencialidad.

"El espacio escénico -continúa Maidana- está vacío: no hay escenografías, tampoco utilerías, ni siquiera la luz se utiliza para demarcar zonas o establecer límites espaciales. La luz es blanca. Y en esa sala despojada, sin telones ni foros ni bambalinas, sólo paredes y piso, tres actores despliegan las artes de su oficio. Sólo sus cuerpos, sus rostros, sus voces, sus gestos, sus movimientos como recursos privilegiados de la puesta en escena. De este modo, lo actoral se potencia y se desarrolla en una puesta en abismo en la que cabe el juego de la representación en la representación y los actores reduplican sus roles en actores que actúan estar actuando".

El montaje tiene el auspicio de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional del Litoral y cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Teatro.

Los hacedores

Elenco: Lucía Klocker, Marisa Ramírez y Fabián Rodríguez; asistente de dirección: Susana Formichelli; vestuario y maquillaje: Sincoturnos; diseño de iluminación: Mario Pascullo; entrenamiento corporal: Fabiana Sinchi; fotografía: Sol Rodríguez. Dirección general: Mari Delgado.

Funciones los sábados 3, 10, 17 y 24 de junio, a las 21, en Teatro de la Abadía, Estanislao Zeballos 3074.