María L. Lelli-Enviada Especial
"No lo esperaba, estoy muy feliz". Podría ser ésta la frase identificatoria de toda entrega de premios. En el caso de los Martín Fierro -otorgados en la noche del lunes-, a la sorpresa se suman el fragor de la velada. Para muchas estrellas, es la posibilidad concreta de agregar brillo y reconocimiento a su propia figura. Durante la previa a la ceremonia, los comentarios de los cronistas asentados en el hall del hotel Hilton coincidían en que "les importa, y mucho". Por esa razón, las críticas que devalúan a la mentada estatuilla se agotan en la ambición de los nominados que concurren, y mucho más en los finalmente ganadores.
Sin embargo, hay nombres que manifiestan una sorpresa un tanto más creíble, en medio del frenesí. Tal fue el caso de Claudia Lapacó, quien por actuación en "Doble vida" (América), se consagró como la mejor actriz protagonista de novela: "No lo esperaba, nunca pensé que me lo iban a dar -le dijo a este diario con risas y emoción-. Desde el �58 que actúo, y es la primera vez que me invitan a una fiesta de Aptra, y es la primera vez que gano algo de televisión".
Lapacó también estaba nominada como mejor actriz de reparto en drama, premio que se llevó Tina Serrano. "La admiro y la quiero de toda la vida. Nos hemos abrazado y dicho qué suerte que lo ganamos las dos. Cuando uno está nominado sólo espera ganar. Así que estoy muy contenta, jamás trabajé pensando en un premio pero es maravilloso que por lo que me hace tan feliz hacer, me nominen y me premien".
Más habituado a los éxitos, el mejor actor protagonista de novela ("Amor en custodia", Telefé), Osvaldo Laport, también se vio feliz. "Insisto en que la alegría no es personal, es del público porque siguió una historia todos los días. Lo que más enganchó fue la cotidianeidad de la trama y la simpleza de los personajes. Un libro simple, identificable con todo el público".
Junto a la mesa del galán, estaba el staff de "Mañanas informales", el ciclo mañanero de Canal 13 que se impuso en el rubro Interés General, y el que le permitió ser a Jorge Guinzburg el mejor conductor masculino. "Contento. Muy feliz, por este reconocimiento de los colegas", se manifestó a El Litoral y rescató como mérito de su programa "no faltar a la información, contar todo lo que pasa, aún las noticias más tremendas. Y sin embargo, permitir que en el balance del día la gente pueda seguir con buen humor, con energía, hacia delante. Ése es el espíritu. Es mucho trabajo de mucha gente. Creíamos en el proyecto, pero no imaginábamos que iba a ser lo que fue".
Si bien no fue la del lunes la noche de Telefé, una de sus grandes apuestas en la temporada anterior, resultó ser "Casados con hijos", la adaptación argentina de la exitosa sit com norteamericana. Así fue como un producto no nacional -en esta época reivindicatoria de lo nuestro- terminó siendo la mejor comedia. Al margen de ese análisis, sus protagonistas, Guillermo Francella y Florencia Peña, ambos ganadores en las respectivas categorías de actor y actriz de comedia, se lucieron radiantes con los triunfos.
"Nos divertimos mucho haciéndolo", dijo exultante Peña al cabo de la ceremonia. "Fue un gran mérito de la adaptación -agregó Francella-. Lo más rescatable de nuestros personajes es que dicen lo que piensan. Ellos no son hipócritas, y eso fue lo que enganchó a la gente. Otro guardaría y escondería lo que piensa, éstos no".
Uno de los actores nominados en la categoría actor de reparto en drama por "Criminal" (la ficción del 9 que el año pasado dio que hablar) fue Luis Machín, el rosarino que viene destacándose en varios unitarios y tiras, y que hoy día integra el elenco de "Montecristo". Sobre su participación en la novela de Telefé, evaluó convencido que "trata una temática muy importante. Retoma un sentimiento muy caro para los argentinos, creo que la gente necesita saber algunas cosas. Es la primera vez que una ficción diaria toca el tema de los desaparecidos, y esa horrible herencia que nos dejó la última dictadura".
Una apuesta que, al menos, en algo se diferencia y que -tal como las "Mujeres asesinas" de oro- podría ubicarse en la nueva tendencia televisiva de ficcionalizar crudas verdades.