Argentina retomó el trabajo y se pone a punto para el sábado
Ya no descansa más
La selección nacional se entrenó hoy en doble turno luego de que ayer sólo lo hizo por la mañana. Durante la jornada dominical, en Herzogenaurach, Pekerman ordenó una práctica a puertas cerradas. Realizaron tácticos con pelota y ejercicios de definición.

El seleccionado argentino se entrenó ayer por la mañana y piensa en el partido del próximo sábado ante Costa de Marfil, que se jugará en Hamburgo. En el entrenamiento no se puedo ver nada, sólo unos pocos movimientos, ya que fue a puertas cerradas y se llevó a cabo en el predio deportivo donde se concentra, en Herzogenaurach.

Los trabajos fueron todos con pelota: el técnico paró en cancha a dos equipos y utilizó tres cuartas partes de la cancha sin rival; también hizo un ejercicio táctico para aceitar movimientos. Luego ordenó lo mismo, pero con adversarios.

El primer equipo que paró el entrenador del seleccionado argentino fue el siguiente: Roberto Abbondanzieri; Nicolás Burdisso, Roberto Ayala, Gabriel Milito, Leandro Cufré; Lionel Scaloni, Javier Mascherano, Luis González, Pablo Aimar; Carlos Tevez y Julio Cruz.

Después, el seleccionador nacional alistó a Leonardo Franco; Nicolás Burdisso, Roberto Ayala, Gabriel Heinze, Juan Pablo Sorín; Maximiliano Rodríguez, Fabricio Coloccini, Esteban Cambiasso, Juan Román Riquelme; Javier Saviola y Hernán Crespo. Todos los jugadores también participaron, como el resto, de ejercicios de definición y trabajos con pelota parada tanto en ataque como en defensa, mientras que los otros convocados que no participaron de los movimientos tácticos hicieron una práctica de fútbol reducido (seis contra seis) con los juveniles del Sub 20.

Al término de la práctica, los jugadores del seleccionado argentino quedaron liberados hasta las 20 (antes de tal hora se tenían que presentar en el complejo deportivo de Herzogenaurach) y continuaron los entrenamientos, pero ya en doble turno.

Símbolos sudamericanos

Las calles de Nüremberg comienzan a vivir el inicio del Mundial, pero no de la mano de los alemanes sino de los argentinos y brasileños, quienes ilusionados con volver a ser campeones se muestran con los nombres de los símbolos de sus seleccionados: Lionel Messi y Ronaldinho.

"Hey, argentino, yo quiero a los argentinos, pero Brasil va a salir campeón del mundo", fue el grito de un brasileño, quien hace algunos años vive en Nüremberg, a Fernando, un porteño radicado en Miami y que llegó a Alemania para vivir de cerca el Mundial.Todo sucede en una de las calles más turísticas de Nüremberg, un argentino y un brasileño en medio de un cruce dialéctico, frente a la iglesia de Sebalder. Los dos desafían el frío con tal de mostrar sus camisetas, que tienen los nombres de los emblemas actuales del fútbol argentino y brasileño: Messi y Ronaldinho.De la mano de los argentinos y brasileños comienza a respirarse aire de Mundial, en una ciudad en la que el fútbol está lejos de ser el principal atractivo. No es casual que los ídolos del Barcelona de España, amigos entre ellos, sean los nombres que mejor representen el sentir del fútbol argentino y brasileño, porque desde su talento provocan que miles de personas se ilusionen con dar una vuelta olímpica.Es que Messi y Ronaldinho son fieles exponentes del buen fútbol, de sus pies nacen lo mejor que hoy por hoy pueden brindar los seleccionados argentino y brasileño. Y, como estos hinchas, ambos se dan la mano a la distancia, se abrazan a una ilusión, la de observar buen fútbol en este Mundial de Alemania.Por ahora, en Nüremberg, el festival de rock que se lleva a cabo en el Frankenstadion, donde hoy tocarán los Rolling Stones, se lleva toda la atención, sobre todo de la juventud alemana, que acampa en los alrededores de la cancha donde se jugarán cuatro partidos del gran torneo, derrochando miles de litros de cerveza.Pero para los argentinos y brasileños nada cuenta, en lo único que piensan es en el comienzo del Mundial. Por lo tanto, no importa el frío, no importa que el sonar de las campanas aturda en Nüremberg, ya nada importa.

Espías de su futuro enemigo

Los integrantes del seleccionado argentino tuvieron ayer la tarde libre. Es pues que muchos de ellos aprovecharon para recorrer las ciudades cercanas a Herzogenaurach, en Alemania, y otros observaron el empate entre Holanda, rival del Grupo C del equipo de José Pekerman (jugarán el miércoles 21, en Frankfurt), y Australia.

Uno de los primeros jugadores en salir fue Juan Pablo Sorín, quien les comunicó a los periodistas presentes en el predio donde se concentra el seleccionado argentino que no iban a dialogar con la prensa. De a poco los jugadores dejaron la concentración, algunos hasta realizaron movimientos de distracción, y el único que tuvo unas palabras con la prensa fue Carlos Tevez.

"Vimos el partido de Holanda, sabemos que será un rival complicado pero nosotros estamos bien, mentalizados en hacer un buen Mundial", comentó "Apache".

Por otra parte, varios futbolistas estuvieron junto a sus respectivas familias y otros, como Lionel Messi, aprovechó la tarde (lo acompañó Oscar Ustari) para filmar un comercial. Finalmente el plantel que conduce José Pekerman volvió a entrenarse hoy, con la cabeza fija en Costa de Marfil, que será el rival en el debut del conjunto nacional.