El gobierno nacional anunciaba esta tarde el índice de inflación correspondiente al mes de mayo que, de acuerdo a las estimaciones gubernamentales, iba a estar en el orden del 0,5 %.
De confirmarse esta cifra, en los primeros cinco meses de 2006 el índice de precios al consumidor habría acumulado un incremento de 4,4 por ciento, con una proyección anual inferior al 12,3 % del año pasado.
El gobierno tiene como meta que la inflación anual no exceda la pauta presupuestaria que fija un tope de 12 por ciento.
La política para poder cumplir con este objetivo pasa por mantener, renovar y profundizar los acuerdos de precios firmados en los últimos meses.
En la última semana, la inflación trascendió la esfera económica y se metió de lleno en la política, cuando el gobierno eligió este tema para enfrentar las declaraciones del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna.
Distintos funcionarios, entre ellos la actual titular del Palacio de Hacienda, Felisa Miceli, señalaron que cuando Lavagna dejó el cargo (noviembre de 2005) la expectativa inflacionaria para el primer trimestre del año era de 5 por ciento y que por acción de la actual conducción pudo frenarse.
Por su parte, el Indec salió a rechazar las críticas por el método que utiliza para determinar el índice de precios al consumidor y aseguró que se ajusta a normas internacionales.
Durante el primer cuatrimestre, la inflación fue impulsada principalmente por el aumento de gastos escolares (10,7 por ciento) que se produjo puntualmente en marzo y por el alza en los precios de la indumentaria de invierno (7 por ciento).
Otro rubro que influyó fue el turismo, que en este período tuvo especial incidencia por los fines de semana largos que se produjeron en marzo y abril.
Por su parte, los alimentos y bebidas subieron 3,9 por ciento entre enero y abril, contención que se adjudica a los acuerdos de precios.
Esta variación incidió en la canasta básica de alimentos (CBA), que en los cuatro primeros meses aumentó 3,13 por ciento hasta alcanzar los 397,0,3 pesos para una familia tipo.
Las familias que no alcanzan este nivel de ingresos son consideradas indigentes.
Asimismo, la canasta básica total (CBT), que además de alimentos incorpora una serie de servicios básicos para el sustento de un grupo familiar compuesto por un matrimonio y dos hijos, subió 3,1 por ciento y se ubicó en 857,60 pesos.