John Thain, apasionado de la tecnología que modernizó la bolsa neoyorquina

Amandine Ambregni (AFP)

El presidente de la bolsa de Nueva York (NYSE), John Thain, realizó una jugada magistral al aliarse con la bolsa paneuropea Euronext, que agrupa a las bolsas de París, Bruselas, Amsterdam y Lisboa, continuando así la rápida transformación de la institución de Wall Street.

De 51 años de edad, fue presidente del prestigioso banco de negocios Goldman Sachs, considerada en las esferas de las finanzas y la política como un verdadero semillero de dirigentes. Henry Paulson, que acaba de ser elegido por el presidente George W. Bush para convertirse en el próximo secretario del Tesoro estadounidense, también la dirigió.

Ingeniero en electrónica del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y diplomado en la Escuela de Comercio de Harvard, Thain tomó las riendas del New York Security Exchange (NYSE) en setiembre de 2003, sucediendo a Richard Grasso, tras un escándalo por el monto de sus compensaciones.

Si el reinado de Grasso está asociado a algunos excesos en Wall Street, el de Thain, apasionado de la tecnología y partidario de larga data del corretaje electrónico, lo está a la rectitud y la modernización de una plaza bursátil con 214 años de existencia.

Mientras Grasso se otorgó compensaciones por 140 millones de dólares, Thain aceptó el cargo de presidente por un salario anual de 4 millones de dólares, es decir la quinta parte de lo que percibía en Goldman y Sachs.

Los que lo conocen desde hace tiempo no se sorprendieron de su designación a la cabeza de la bolsa de Nueva York, y hacen referencia al rigor científico del ingeniero y su sentido práctico, mezclado con su naturaleza reservada.

"Es un facilitador", dijo de él Henry Paulson, "tiene un gusto pronunciado por resolver los problemas complejos".

Algunas semanas después de su designación en el NYSE, Thain flexibilizó el recurso al corretaje electrónico en el seno de la célebre rueda, cuyo tradicional sistema de operaciones al grito parece casi anacrónico.

Puso en marcha un sistema de intercambios híbrido, que combina las ventajas de las subastas -que limitan la volatilidad del mercado- con la rapidez de los intercambios electrónicos.

Al abrir la puerta a los intercambios electrónicos, considerados más transparentes, Thain permitió además mejorar la imagen del NYSE, deteriorada por la condena, en el marco de la dimisión de Grasso, de varios operadores de mercado que abusaron de su posición para enriquecerse personalmente.

Esta evolución también fue un medio de competir en su propio terreno con su gran rival desde hace varias décadas, la bolsa electrónica Nasdaq, que también sueña con extenderse a Europa, en el que Thain logró sacar ventaja al fusionarse con Euronext.

El jefe de la bolsa de Nueva York, quien presidió mesas redondas en las conversaciones de Davos, reconoce asimismo que reflexiona sobre otros temas vinculados a la globalización y a algunos de sus efectos perversos, como el recalentamiento del planeta, el ahorro de energía y el medio ambiente.

"Sabemos que una de las razones por las que los ciclones (como Katrina) se transformaron en tan poderosos se debe a que la temperatura del agua en el Golfo de México es sensiblemente más elevada que la normal. También pienso que debemos volver a tratar el problema del cambio climático y del calentamiento del planeta", declaraba recientemente en una entrevista con la Yale Economic Review.