AFP-EFE-Télam/SNI
Los datos provistos esta mañana por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) confirmaban el triunfo de Alan García sobre Ollanta Humala, por lo que Perú ya tiene nuevo presidente.
García, de 57 años, había prometido en su campaña un cambio "responsable" mientras que Humala, de 43 años, considerado un alineado con el jefe de Estado venezolano Hugo Chávez, proponía la nacionalización de los recursos naturales.
El candidato del Partido Aprista Peruano (Apra) recibió el voto de alrededor de 6.158.588 peruanos, mientras su adversario el aspirante por Unión por el Perú (UPP) alcanzó el respaldo de 5.101.624 electores, informó la Onpe.
Esto representa una diferencia aproximada de 1.056.964 votos a favor de García.
García en un multitudinario mitin, anoche, agradeció a los peruanos el voto en su favor que sirvió además -dijo- para derrotar los intentos del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de incorporar a Perú "a su estrategia de expansión del modelo militarista y retrógrado".
García, un ex presidente (1985-1990) que dejó al Perú inmerso en una severa crisis económica, dijo que todo aprista debe dar gracias a la historia "y digamos ante ella que en esta segunda oportunidad moriremos en el empeño de no fallar ni defraudar a los peruanos".
De confirmarse su triunfo, gobernará ahora hasta 2011 a partir del 28 de julio, día de la fiesta nacional.
Los apristas coreaban también "Chávez, escucha, García ya ganó", en un mensaje dirigido al mandatario venezolano, quien se enfrentó durante toda la campaña con Alan García.
"Que sepa que acá hay un pueblo digno" y que "estamos cansados de militaristas y mandones", agregó.
Por su lado, Humala, un teniente coronel en retiro, destacó que el proyecto nacionalista ha conquistado una histórica victoria social y política en el proceso electoral. "Somos la primera fuerza parlamentaria y hemos ganado en la mayoría de los departamentos del Perú", dijo.
El candidato de Unión por el Perú (UPP) dijo que va "a trabajar para hacer cumplir las grandes reivindicaciones que se han propuesto en la campaña electoral".
En el Congreso unicameral de 120 parlamentarios, el partido de Humala ha logrado 45 escaños en tanto que el Apra obtuvo 36, mientras la alianza conservadora Unidad Nacional, obtenía 17 escaños y la Alianza por el Futuro del ex presidente Alberto Fujimori coloca 13 legisladores.
Ninguna fuerza política tiene mayoría en el Parlamento, por lo que los analistas políticos sostienen que el nuevo presidente tendrá que hacer alianzas en el Congreso.
Enrique Bernales, analista político, recomendó a García tender lazos de entendimiento con Ollanta Humala para atender la pobreza en los departamentos del sur del país, donde ganó el candidato nacionalista.
"En nuestro país, existe una agenda concreta que es cómo resolver la pobreza que existe en las zonas andinas del sur del país, y que ahora simpatizan con el candidato de UPP. Eso debe tener prioridad, porque si no atendemos sus reclamos, no habrá paz social en el país", afirmó.
La ex candidata presidencial de Unidad Nacional, Lourdes Flores Nano, adelantó que está dispuesta a colaborar con ideas pro positivas desde una oposición constructiva con el nuevo gobernante.
Indicó que el deber de las fuerzas políticas que no están en el gobierno, es actuar con un "espíritu pro positivo y fiscalizador", vigilantes del manejo económico del país.
En la primera vuelta, el pasado 9 de abril, García había quedado segundo con el 24,33 % de los sufragios, detrás del dirigente nacionalista, quien triunfó con 30,62 %.
Ajuste de votos
La contabilidad de votos ajustó el margen del triunfo de García, de los aproximadamente 11 puntos de diferencia iniciales a nueve puntos, de acuerdo con los datos aportados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe).
A pesar de su cómodo margen de victoria, García logró el triunfo en sólo nueve de los 24 departamentos del país, los más poblados, pero especialmente en la codiciada Lima, que aglutina a una tercera parte del electorado total.
El ex comandante Humala ganó en 15 departamentos del sur andino y la selva, las zonas más deprimidas y pobres de Perú, aunque también las menos pobladas.
Alan García regresará a la presidencia de Perú con la promesa de no repetir su desastrosa gestión anterior y a sabiendas de que su triunfo es fruto de los votos prestados por sus antiguos enemigos políticos.
García, que entró en la segunda vuelta presidencial con el 24 por ciento del respaldo y tras una tediosa contabilidad de sufragios que finalmente le otorgó 64.000 más que a la conservadora Lourdes Flores, se ha encontrado ahora con un 30 % de votos adicionales, que en su mayoría provinieron de sus detractores.
Sólo en la codiciada Lima, que congrega a una tercera parte del total del electorado, logró el 62 % del respaldo, pese a que en el pasado había sido una plaza esquiva para él y su feudo conservador.
Aunque el propio García ha reconocido esta atípica situación, Lourdes Flores le dejó muy claro que ha ganado gracias a los "votos prestados" de los conservadores. "Felicito al señor Alan García por su triunfo, pero veo un espejismo cuando habla de la sólida Lima", manifestó al recordarle que "una parte del voto que hoy le ha favorecido no le corresponde" porque es "el voto del temor".
Flores hacía referencia a todos aquellos que han visto a García como un "mal menor" en comparación con el ex comandante Humala.
El favoritismo que encontró el socialdemócrata en la capital contrastó con el resto del país, ya que de los 24 departamentos peruanos sólo obtuvo la victoria en nueve de ellos, en su mayoría ubicados en la boyante y desarrollada costa.
Humala, el más votado en la primera vuelta del 9 de abril, arrasó en 15 departamentos, todos ellos ubicados en la empobrecida sierra del sur y centro andino, y en las recónditas áreas selváticas.
Estos resultados revelaron la gran fractura social y política de Perú, lo que augura al Partido Aprista un gobierno difícil ya que ninguna fuerza tiene mayoría absoluta en el Legislativo.
Los líderes "apristas" no han sido ajenos a esta preocupación y han confirmado su intención de buscar el mayor consenso con las fuerzas opositoras, sobre todo en el Congreso, donde ninguna organización ha logrado la mayoría absoluta.
Los expertos consideran que los apristas buscarán el apoyo de los "fujimoristas", el Frente de Centro, Perú Posible y Restauración Nacional, y sumarán algunos aliados individuales del nacionalismo y los conservadores.
El Partido Aprista Peruano fue fundado en 1930 y en su ideario inicial, propugnó la acción contra el imperialismo estadounidense, la unidad política de América latina, la nacionalización de tierras e industrias y la solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo.
Alan García se imponía en las mesas de votación para ciudadanos de Perú abiertas en Argentina, residencia de la tercera mayor colectividad de ese país en el exterior después de Estados Unidos y España, informaron fuentes consulares.
"En todas las mesas contabilizadas, hay ventajas parciales de Alan García. Esto ya parece irreversible", dijo una fuente del consulado peruano en Buenos Aires, anoche, con datos aún parciales.
Las autoridades electorales calcularon que en la capital argentina votaron unos 35.000 de los 53.000 ciudadanos peruanos habilitados para hacerlo, cuyos sufragios fueron recibidos en 293 mesas montadas en el Centro de Exposiciones del gobierno de la ciudad.
En Argentina, residen unos 145.000 peruanos, de los cuales 67.027 podían emitir su voto ayer en el ballottage de la elección presidencial entre García y su rival nacionalista, Ollanta Humala.
En la primera vuelta, en Argentina se había impuesto la conservadora Lourdes Flores, seguida por García y Humala, en ese orden.