CON UNA INVERSIÓN DE 3,5 MILLONES DE DÓLARES

Construirán el primer hotel gay cinco estrellas en Buenos Aires

Se colocó la piedra fundacional de Axel, una construcción que se espera terminar en abril de 2007. Aquí, el empresario español que hará parte de la inversión. Foto: Agencia TÉLAM. 

El Axel tendrá dos piscinas, un solarium, una pileta climatizada con piso de vidrio transparente que podrá verse desde la planta baja, restaurante y 40 empleados permanentes, en su mayoría gays.

De la redacción de El Litoral-Télam

El primer hotel de cinco estrellas para homosexuales del hemisferio sur será construido en el barrio porteño de Monserrat, donde el jueves pasado dos gays vestidos de albañiles colocaron la piedra fundamental, en la inauguración de las obras, que concluirán en abril de 2007.

La presentación del emprendimiento se realizó en el lugar donde será emplazado el hotel, Venezuela 649, con la presencia del empresario español Juan Juliá, quien tiene en Barcelona otro establecimiento del mismo estilo.

En ese terreno que quedó de una demolición se desplegaron sillones blancos que simulaban un amplio living y, con música de acompañamiento, se formalizó el inicio de la construcción, ante un importante grupo de periodistas y fotógrafos.

Según lo previsto, el Hotel Axel de Buenos Aires se levantará sobre un predio de 1.400 metros cuadrados, en los que se construirán 3.000 metros cubiertos, y contará con 50 habitaciones, cuya ocupación costará unos 150 dólares por noche.

Con una inversión de 3,5 millones de dólares, el Axel tendrá dos piscinas, un solarium, una pileta climatizada con piso de vidrio transparente que podrá verse desde la planta baja, restaurante y 40 empleados permanentes, en su mayoría gays.

Según uno de los organizadores de la presentación, se tratará de un hotel "heterofriendly, donde los heterosexuales serán bien recibidos y no se discriminará a nadie".

"Como prueba de ello, está el nivel de ocupación en Barcelona, donde el 75 por ciento de los pasajeros son homosexuales y el 25 por ciento hetero", dijo y agregó que "las personas que vengan aquí sabrán que se encontrarán a una amplia mayoría gay".

Según el director ejecutivo de la firma, Nacho Rodríguez, "las diferencias con otros hoteles cinco estrellas es que se incorporará espacios comunes que fomentarán el encuentro, algo que nuestro público valora".

CIUDAD ABIERTA

Rodríguez justificó la elección de Buenos Aires por la fascinación que causó: "Es una ciudad abierta, cosmopolita, de un nivel cultural alto e importante como destino turístico", agregó el ejecutivo, quien acompañó a Juliá en la presentación del proyecto, matizada por un menú de comidas regionales argentinas que conformaba, por sus colores -rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta- la bandera gay, que representa la unidad en la diversidad.

El hotel estará dirigido a turistas homosexuales provenientes de distintos lugares de Argentina, e intentará atraer a ciudadanos de Brasil, América y Europa.

"El ambiente sin prejuicios que se vive en nuestro hotel de Barcelona, el marco de respeto y de tolerancia donde no se juzga a nadie, será un rasgo que caracterizará también al Axel de Buenos Aires", continuó el empresario y agregó que la propuesta porteña incluirá "toques" identificados con la ciudad, como clases de tango.

Durante la inauguración, Juliá, Rodríguez y Hernán Lombardi, quien será la conexión en Buenos Aires, colocaron lo que comúnmente se denomina la piedra fundacional del hotel.

En este caso, se trató de una caja de cristal que contenía las banderas de Argentina, España y la de la comunidad gay, un CD con la ópera prima Evita, interpretada por Madonna, y un diario.

Todo esto fue acompañado por champán y una degustación de platos dulces y salados, entre ellos una sopa fría de tomates y rosa mosqueta, un strudel de cebollas coloradas, tarteletas de lemon cure y alfajores con hojas de menta.

Sin discriminación

El inicio de esta construcción fue bien recibida por la comunidad homosexual local. "Nos parece algo que ha sido necesario en muchos lugares porque se garantiza que las personas gays van a ser bien tratadas y no van a ser discriminadas", dijo Marcelo Suntheim, secretario de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).

"Y esto es así -enfatizó- porque en muchos hoteles y restaurantes a las personas gays o lesbianas se les pide discreción, más aún si entran en pareja y hacen notorio su orientación sexual".

Suntheim destacó que detrás de ese pedido de discreción están diciendo "por favor, no se besen ni se abracen en público porque generan molestias, o bien es una manera de decir no se manifiesten acá como gays".

Planteó que en este nuevo hotel, "sé que si voy y me siento a cenar puedo darle un beso en la boca a mi pareja, igual que la mujer y el hombre que se besan en la mesa de al lado, sin que venga el mozo a decirme en este lugar se estila la discreción".

Por esa discriminación hacia las personas homosexuales es que "existen discotecas o lugares específicos para gays; no tienen nada que ver con la idea de `ghetto' sino con que se respete la orientación sexual que tiene cada uno", dijo.

El hecho de que exista en Buenos Aires un hotel de estas características, "reafirma la idea de que el turismo gay-lésbico es bien recibido en Buenos Aires", dijo el secretario de la CHA.