-Esto es importante también cuando hay discrecionalidad en el manejo de información, atado a su vez a un criterio similar con las pautas publicitarias.-El manejo discrecional de la información es contrario al principio de igualdad ante la ley. Y con la publicidad pasa algo parecido. El gobierno, sobre todo en provincias más pequeñas, tiene un altísimo porcentaje de publicidad. En el caso de Tierra del Fuego, por ejemplo, el 65 % de la publicidad proviene del gobierno de la provincia. Y si eso se combina con una altísima discrecionalidad del funcionario en el cual se centraliza la decisión, se produce una situación muy vulnerable de los medios más chicos. Y eso afecta la calidad del debate público porque, comprensiblemente, los medios que dependen de la publicidad oficial para subsistir van a medir mucho lo que publican. Ahora se produjo la denuncia de Perfil, y antes, el caso del diario "Río Negro" contra Jorge Sobisch, que le retiró toda la publicidad oficial después de una nota en la que se sugiere el involucramiento del gobernador en un caso de corrupción. Este es el primer caso que llega a la Corte Suprema por censura indirecta.
La publicidad oficial
-La discrecionalidad en la publicidad se repite en muchas provincias �no?
-Hay muchos casos. Pero somos optimistas, porque existen muchos países en que se han dado estos problemas y se han resuelto a través de una buena legislación, que restrinja la discrecionalidad del gobierno en la distribución de publicidad oficial, que establezca criterios, distinga la difusión política de la difusión técnica. En nuestro país, la Auditoría General de la Nación podría hacer controles sobre eso. Y es importante, porque estamos hablando de un presupuesto que era de 44 millones en 2003 -aunque luego se gastó más de 60- y que para este año es de 141, y va en ascenso.
-�Por qué se habla de censura indirecta?-A nivel nacional lo que notamos es que el problema de la censura propiamente dicha no es el más grave, porque los grandes medios nacionales no necesitan de la publicidad oficial para sobrevivir. Sí se dan casos de discriminación, como el de Página 12: considerando el alcance que tiene en cuanto a número de lectores, recibe una publicidad oficial muy cercana a la de medios de mucha mayor circulación. Y ahora está lo de Perfil, al que no le dan publicidad. Pero frente a cada caso, hay que establecer si esto está vinculado al contenido de la publicación. En el caso "Emisiones platenses", a fines de los '90, la Corte dijo que ningún medio puede invocar el derecho a recibir publicidad oficial. Pero deja abierta una ventana a un reclamo parecido al de Perfil, porque dice "a menos que el retiro de la publicidad oficial sea la consecuencia de una expresión crítica".Cada vez que pasa esto, el gobierno no sólo está impactando sobre la libertad de expresión de ese medio, que lo mejor es poderoso e igual no se va a callar. También con eso está dándole un mensaje a todos los otros medios, que entienden que si son críticos con el gobierno les puede pasar lo mismo que al otro, y a ellos sí los va a afectar. Y el otro afectado son todos los lectores, oyentes y televidentes, que nos vamos a ver privados de escuchar una voz diferente.